Viernes, 22 de octubre de 2010

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas, para el 27? domingo durante el a?o (3 de octubre de 2010). (AICA)

OCTUBRE MISIONERO

Durante este mes de octubre la Iglesia reza y reflexiona especialmente por un tema que es su misma raz?n de ser, que es la misi?n. Nosotros trataremos de diversas maneras de tomar este mes de octubre para profundizar sobre el compromiso que hemos renovado en nuestro primer S?nodo diocesano, que es el de buscar las respuestas adecuadas para asumir los desaf?os que nuestro tiempo nos exige en orden a evangelizar mejor nuestra cultura.

El Papa Benedicto siempre nos env?a un mensaje para ?la Jornada Mundial de las Misiones?, que celebraremos el pr?ximo fin de semana. El tema que el Santo Padre tom? trata sobre la construcci?n de la comuni?n eclesial como clave para la misi?n. El Papa nos dice: ?El mes de octubre, con la celebraci?n de la Jornada mundial de las misiones, ofrece a las comunidades diocesanas y parroquiales, a los institutos de vida consagrada, a los movimientos eclesiales y a todo el pueblo de Dios, la ocasi?n para renovar el compromiso de anunciar el Evangelio y dar a las actividades pastorales una dimensi?n misionera m?s amplia. Esta cita anual nos invita a vivir intensamente los itinerarios lit?rgicos y catequ?ticos, caritativos y culturales, mediante los cuales Jesucristo nos convoca a la mesa de su Palabra y de la Eucarist?a, para gustar el don de su presencia, formarnos en su escuela y vivir cada vez m?s conscientemente unidos a ?l, Maestro y Se?or. ?l mismo nos dice: "El que me ame, ser? amado de mi Padre; y yo lo amar? y me manifestar? a ?l" (Jn 14, 21). S?lo a partir de este encuentro con el Amor de Dios, que cambia la existencia, podemos vivir en comuni?n con ?l y entre nosotros, y ofrecer a los hermanos un testimonio cre?ble, dando raz?n de nuestra esperanza (1 P 3, 15). Una fe adulta, capaz de abandonarse totalmente a Dios con actitud filial, alimentada por la oraci?n, por la meditaci?n de la Palabra de Dios y por el estudio de las verdades de fe, es condici?n para poder promover un humanismo nuevo, fundado en el Evangelio de Jes?s.

El Padre, en efecto, nos llama a ser hijos amados en su Hijo, el Amado, y a reconocernos todos hermanos en ?l, don de salvaci?n para la humanidad dividida por la discordia y por el pecado, y revelador del verdadero rostro del Dios que "tanto am? al mundo que dio a su Hijo ?nico, para que todo el que crea en ?l no perezca, sino que tenga vida eterna" (Jn 3, 16).

"Queremos ver a Jes?s" (Jn 12, 21) es la petici?n que, en el Evangelio de san Juan, algunos griegos, llegados a Jerusal?n para la peregrinaci?n pascual, presentan al ap?stol Felipe. Esa misma petici?n resuena tambi?n en nuestro coraz?n durante este mes de octubre, que nos recuerda c?mo el compromiso y la tarea del anuncio evang?lico compete a toda la Iglesia, "misionera por naturaleza" (Ad gentes, 2), y nos invita a hacernos promotores de la novedad de vida, hecha de relaciones aut?nticas, en comunidades fundadas en el Evangelio. En una sociedad multi?tnica que experimenta cada vez m?s formas de soledad y de indiferencia preocupantes, los cristianos deben aprender a ofrecer signos de esperanza y a ser hermanos universales, cultivando los grandes ideales que transforman la historia y, sin falsas ilusiones o miedos in?tiles, comprometerse a hacer del planeta la casa de todos los pueblos.

Como los peregrinos griegos de hace dos mil a?os, tambi?n los hombres de nuestro tiempo, quiz?s no siempre de modo consciente, piden a los creyentes no s?lo que "hablen" de Jes?s, sino que tambi?n "hagan ver" a Jes?s, que hagan resplandecer el rostro del Redentor en todos los rincones de la tierra ante las generaciones del nuevo milenio y, especialmente, ante los j?venes de todos los continentes, destinatarios privilegiados y sujetos del anuncio evang?lico. Estos deben percibir que los cristianos llevan la palabra de Cristo porque ?l es la Verdad, porque han encontrado en ?l el sentido, la verdad para su vida?.

El Papa Benedicto en su mensaje en primer lugar resalta que necesitamos profundizar nuestra comuni?n y encuentro con el Se?or. Sabemos que la gente necesita que le hablen y anuncien un camino de esperanza, pero sobre todo necesitan que nuestro estilo de vida testimonie lo que creemos.

?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 22:05  | Homil?as
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