S?bado, 23 de octubre de 2010

Homil?a de monse?or Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma para el 27? domingo durante el a?o (3 de octubre de 2010). (AICA)

LA ARGENTINA NECESITA M?S ?GENTE HONESTA?

No se precisan analistas sociales o pol?ticos para hacer un diagn?stico de la crisis social-pol?tica que estamos padeciendo en la Argentina. Hay una pregunta generalizada ?qu? tenemos que hacer para salir de esta situaci?n de barbarie ciudadana en que estamos sumidos? No tengo la receta. Pero s?, el camino que han tomado todos los pueblos para salir de la decadencia y caos social. Hay que contar con un grupo, de hombres y mujeres con un m?nimo de honestidad. S?, aunque parezca simple y rayano en simpleza, ser honesto es el valor humano fundamental en la relaci?n humana. La persona honesta, seg?n el diccionario de la Real Academia, es decente, moderada, razonable, justa y en una ?ltima acepci?n hace menci?n al ?Estado honesto?, que es el Estado en el que se respetan los derechos y se cumplen las obligaciones civiles, tanto de parte de los gobernados como de los gobernantes. El piso insustituible que se ha de colocar en la reconstrucci?n de una sociedad con horizonte de futuro de ?Estado honesto?, es aceptar el desaf?o de honestidad personal. Cada ciudadano ha de asumir su propia e inalienable responsabilidad antes de exigir honestidad a los dem?s.

Salir de la decadencia y deshonestidad social en que hemos ca?do en Argentina, para nosotros los cristianos, es un reto exigente de ser fieles disc?pulos de Jes?s. Es ser honesto consigo mismo, coherente con el nombre de ?cristiano?. La deshonestidad social-pol?tica de un vasto sector de la sociedad, es un desaf?o para el cristiano aut?ntico a vivir con lucidez y entusiasmo la vocaci?n de testigos de cristiana santidad ciudadana. No somos cristianos para ser ciudadanos del cielo sin pasar por ser honestos ciudadanos en la tierra. Por eso, Jes?s nos recuerda en Mateo 5, 14: ?Ustedes son la luz del mundo?Y no se enciende una l?mpara para meterla debajo de un caj?n, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que est?n en la casa. As? debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que est? en el Cielo?.

En esta decadencia social-pol?tica que estamos padeciendo los argentinos, los cristianos argentinos, si pretendemos ser honestos con el nombre de cristiano, digamos con Paulo VI que damos gracias a Dios vivir esta ?poca que no nos permite ser mediocres.

No tengamos miedo a situaciones, a veces, aberrantes que se suscitan en la sociedad argentina. Vivamos con los ojos fijos en Jes?s, el Se?or de la Historia y de la Iglesia y el coraz?n dispuesto a vivir su Evangelio cuya s?ntesis se encuentra en las Promesas Bautismales. Con la fuerza de la Fe en Jesucristo que muri? y resucit? para regalarnos el ?Poder de Dios?, a fin de construir codo a codo, con mujeres y hombres honestos, probos, rectos, vivamos lo que hemos prometido vivir en la renovaci?n bautismal renunciando: al pecado, como negaci?n de Dios -al error como negaci?n de la verdad- a la violencia, como contraria a la caridad- al ego?smo, como falta de testimonio del Amor?a la envidia y al odio, la pereza e indiferencia -la cobard?a y omisiones, el materialismo y la sensualidad -la injusticia y el favoritismo- el negociado y el soborno- el dinero como aspiraci?n suprema de la vida.- el placer y el propio inter?s ante todo.

No es hora de lamentos, ni de simples denuncias, es hora de poner manos a la obra... El origen de la inmoralidad en ni?os y adolescentes -robos y cr?menes, viene desde arriba?, con el principio que siguen usando la mayor?a de nuestros dirigentes de que ?el fin justifica los medios? cuya versi?n popular es ?todo vale para salir con la m?a?. Es hora que los cristianos volvamos a seguir al Maestro Jes?s. Que nuestro libro de formaci?n de criterios y actitudes de acci?n sea su Evangelio y no programas de T.V. o periodismo radial o escrito, o el mal ejemplo de altos dirigentes de la sociedad.

La consigna cristiana actual es ser disc?pulo de Jesucristo para vivir la misi?n de testigo de su Evangelio, en lo ?ntimo personal como en lo p?blico social.?

Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma?


Publicado por verdenaranja @ 22:55  | Homil?as
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