Lunes, 25 de octubre de 2010

ZENIT? publica el discurso pronunciado?el s?bado, 9 de Octubre de 2010, por Benedicto XVI al recibir en audiencia en el Vaticano a los participantes en el Congreso de Estudio promovido por el Consejo Pontificio para los Textos Legislativos ? en colaboraci?n con la Congregaci?n para las Iglesias Orientales, el Consejo Pontificio para la Promoci?n de la Unidad de los Cristianos y el Pontificio Instituto Oriental ? con ocasi?n del vig?simo aniversario de la promulgaci?n del Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium.

Se?ores cardenales,
venerados patriarcas, arzobispos mayores,
queridos hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio,
Ilustres representantes de otras Iglesias y Comunidades eclesiales, distinguidos operadores del Derecho Can?nico Oriental,

con gran alegr?a os acojo en la conclusi?n del Congreso de estudio, con el que se ha querido oportunamente celebrar el vig?simo aniversario de la promulgaci?n del Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium. Os saludo a todos cordialmente empezando por monse?or Francesco Coccopalmerio, a quien doy las gracias por las palabras que me ha dirigido tambi?n en nombre de los presentes. Un pensamiento reconocido a la Congregaci?n para las Iglesias Orientales, al Consejo Pontificio para la Promoci?n de la Unidad de los Cristianos y al Pontificio Instituto Oriental, que han colaborado con el Consejo Pontificio para los Textos Legislativos en la organizaci?n de este congreso. Deseo expresar cordial aprecio a los Relatores por la competente aportaci?n cient?fica a esta iniciativa eclesial.

Veinte a?os despu?s de la promulgaci?n del Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium queremos rendir homenaje a la intuici?n del Venerable Juan Pablo II, el cual, en su solicitud para que las Iglesias orientales cat?licas ?florezcan y lleven a cabo con nuevo vigor apost?lico la misi?n a ellas confiada? (Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Orientalium Ecclesiarum, 1), quiso dotar a estas venerables Iglesias de un C?digo completo, com?n y adecuado a los tiempos. As? se ha realizado ?la misma voluntad constante de los romanos pont?fices de promulgar dos C?digos, uno para la Iglesia latina y otro para las Iglesias orientales cat?licas? (Const. ap. Sacri canones). Al mismo tiempo, se reafirm? ?claramente la intenci?n constante y firme del supremo legislador en la Iglesia respecto a la fiel custodia y diligente observancia de todos los ritos? (Ibid.).

El Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium fue seguido por otros dos importantes documentos del magisterio de Juan Pablo II: la Carta enc?clica Ut unum sint (1995) y la Carta apost?lica Orientale Lumen (1995). Adem?s, no podemos olvidar el Directorio para la aplicaci?n de los principios y de las normas sobre el ecumenismo, publicado por el Consejo Pontificio para la Promoci?n de la Unidad de los Cristianos (1993) y la Instrucci?n de la Congregaci?n para las Iglesias Orientales sobre la aplicaci?n de las prescripciones lit?rgicas del C?digo (1996). En estos autorizados documentos del Magisterio diversos c?nones del Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium, como del Codex Iuris Canonici son citados, comentados y aplicados casi textualmente a la vida de la Iglesia.

Este vig?simo aniversario no es s?lo un acontecimiento celebrativo para conservar su memoria, sino m?s bien ocasi?n providencial de verificaci?n, a la que son llamadas ante todo las Iglesias orientales cat?licas sui iuris y sus instituciones, especialmente las Jerarqu?as. Al respecto, la Constituci?n Apost?lica Sacri canones ya preve?a los ?mbitos de verificaci?n. Se trata de ver en qu? medida el C?digo ha tenido efectivamente fuerza de ley para todas las Iglesias orientales sui iuris y c?mo ha sido traducido en la actividad de la vida cotidiana de las Iglesias orientales; como tambi?n en qu? medida la potestad legislativa de cada Iglesia sui iuris ha provisto a la promulgaci?n del propio derecho particular, teniendo presentes las tradiciones de su propio rito, como tambi?n las disposiciones del Concilio Vaticano II.

Las tem?ticas de vuestro Convenio, articuladas en tres unidades: la historia, las legislaciones particulares, las perspectivas ecum?nicas, indican un iter de lo m?s significativo que seguir en esta verificaci?n. ?sta debe partir de la conciencia de que el nuevo Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium ha creado para los fieles orientales cat?licos una situaci?n disciplinar en parte nueva, convirti?ndose en instrumento v?lido para custodiar y promover el propio rito entendido como ?lit?rgico, teol?gico, espiritual y disciplinar, distinto por cultura y circunstancias hist?ricas de los pueblos, que se expresa en un modo de vivir la fe que es propio de cada Iglesia sui iuris? (can. 28, ? 1).

A prop?sito de esto, los sacri canones de la Iglesia antigua, que inspiran la codificaci?n oriental vigente, estimulan a todas las Iglesias orientales a conservar su propia identidad, que es al mismo tiempo oriental y cat?lica. Al mantener la comuni?n cat?lica, las Iglesias orientales cat?licas no pretend?an de hecho renegar de la fidelidad a su tradici?n. Como muchas veces se ha reafirmado, la ya realizada uni?n plena de las Iglesias orientales cat?licas con la Iglesia de Roma no debe comportar para estas una disminuci?n de la conciencia de su propia autenticidad y originalidad. Por tanto, la tarea de todas las Iglesias orientales cat?licas es la de conservar el patrimonio com?n disciplinar y alimentar sus propias tradiciones, riqueza para toda la Iglesia.

Los propios sacri canones de los primeros siglos de la Iglesia constituyen en gran medida el fundamental y mismo patrimonio de disciplina can?nica que regula tambi?n a las Iglesias ortodoxas. Por tanto, las Iglesias orientales cat?licas pueden ofrecer una contribuci?n peculiar y relevante al camino ecum?nico. Estoy contento de que a lo largo de este simposio hay?is tenido en cuenta este particular aspecto y os animo a hacer de ?l objeto de ulteriores estudios, cooperando as?, por vuestra parte al empe?o com?n de adherirnos a la oraci?n del Se?or: ?Que todos sean una cosa sola?para que el mundo crea?? (Jn 17,21).

Queridos amigos, en el ?mbito del actual compromiso de la Iglesia por una nueva evangelizaci?n, el derecho can?nico, como ordenamiento peculiar e indispensable del conjunto eclesial, no dejar? de contribuir eficazmente a la vida y a la misi?n de la Iglesia en el mundo, si todos los componentes del Pueblo de Dios saben interpretarlo sabiamente y aplicarlo fielmente. Exhorto por ello, como hizo el Venerable Juan Pablo II, a todos los queridos hijos orientales ?a observar los preceptos indicados con ?nimo sincero y con voluntad humilde, sin dudar en lo m?s m?nimo que las Iglesias orientales proveer?n de la mejor forma posible al bien de las almas de los fieles cristianos con una disciplina renovada, y que siempre florecer?n y llevar?n a cabo su tarea confiada bajo la protecci?n de la gloriosa y bendita siempre virgen Mar?a, que con plena verdad es llamada Theothokos y que resplandece como madre excelsa de la Iglesia universal? (Const. ap. Sacri canones).

Acompa?o este deseo con la Bendici?n Apost?lica, que os imparto a vosotros y a cuantos realizan su propia contribuci?n en los diversos campos conectados con el derecho can?nico oriental.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:31  | Habla el Papa
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