Martes, 26 de octubre de 2010

Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (9 de octubre de 2010). (AICA)

DEL FILICIDIO AL ABORTO: LA RUINA DE LA SOCIEDAD

Mis amigos hoy voy a retomar un tema al cual me he referido, aqu? en Claves, hace aproximadamente dos meses. Y tengo la impresi?n de que es positivo volver sobre determinados problemas. Me parece que machacar sobre puntos fundamentales, sobre todo aquellos que tienen que ver con la naturaleza del hombre y con las situaciones que se viven en las sociedades de hoy, ayuda much?simo a comprender lo que est? pasando. Y estoy seguro que todos ustedes me lo agradecen.

Me refiero a ese proyecto de ley -era un proyecto cuando yo me refer? a ?l- para disminuir la pena a la mujer que comete filicidio a poco de nacer su hijo. Hoy d?a ya no es un proyecto de ley sino que es una semi-ley porque tiene media sanci?n de la C?mara de Diputados de la Naci?n.

Lo notable es la ligereza con que se resuelven estas cosas, y la imprecisi?n en la que queda formulada la medida legal.

En los fundamentos de este proyecto se dec?a as?: ?La prueba de la existencia real del estado psicol?gico en el periodo del puerperio presenta dificultades pr?cticas ya que requiere de una pericia m?dica que siempre es posterior al hecho il?cito. Por ende, y considerando la posible transitoriedad del desequilibrio ps?quico este debe ser presumido.

O sea que si una mujer mata a su hijo, poco tiempo despu?s del parto ?se admite que el per?odo del puerperio no es f?cil de determinar? hay que presumir que lo ha hecho porque ha sufrido un desequilibrio que obnubil? su capacidad de elegir correctamente. Entonces se le aplica una pena que va de los 6 meses a los 3 a?os, con lo cual se convierte esto en un delito excarcelable.

En el C?digo Penal hasta el presente se trataba de un homicidio agravado por v?nculo.

Lo que hay que decir en buen romance es que con esta decisi?n se desprecia la vida del neonato. M?s all? de lo que se pueda opinar sobre la graduaci?n de la pena, lo que significa esto es el menosprecio de la vida del ni?o reci?n nacido.

Corresponde adem?s asociar este hecho a otro que parece inminente, por lo menos en la intenci?n de muchos legisladores: la legalizaci?n del aborto, tema sobre el cual ya se est? tratando en comisiones parlamentarias.

Entonces: ?qu? diferencia hay entre matar a un ni?o reci?n nacido y matar a un ni?o por nacer? Es penoso comprobar que la mayor parte de los impulsores de estos proyectos de ley son mujeres. Esto resulta aterrador, y muestra el estrago intelectual y moral que produce la ideolog?a del feminismo extremo.

Se puede observar tambi?n que las mujeres que profesan esa ideolog?a no quieren ni o?r hablar del ni?o por nacer. Esa expresi?n, que es hoy d?a aceptada com?nmente y que aparece en documentos jur?dicos indiscutibles, les causa escozor.

Una Jueza de la Corte Suprema de Justicia de la Naci?n ha dicho recientemente que el feto es un pedazo del cuerpo de la madre y por tanto ella tiene el derecho a decidir sobre su cuerpo y puede entonces expulsar ?eso que le ha aparecido dentro?. Si a ese nivel se habla con tanta ligereza, ?qu? se puede esperar entonces?.

Estos proyectos que se van convirtiendo en ley, poco a poco van alterando los paradigmas en la sociedad argentina, porque cuando la ley autoriza una conducta o no la considera tan grave y est? disminuyendo la pena correspondiente, en el fondo se est? favoreciendo la comisi?n del delito.

Aqu? se juegan cuestiones fundamentales del orden social ante las cuales cobra protagonismo una especie de ?transversalidad feminista? que se encuentra en los cuerpos legislativos. ?C?mo es posible que medidas antihumanas y antijur?dicas se intenten en nombre del derecho de la mujer? En realidad desfemineizan a la mujer, le arrebatan aquello que tiene como caracter?stica irremplazable, ?nica, que es su capacidad de dar vida, de acoger la vida, de defender la vida.

Poco a poco, se intenta cambiar la mentalidad de la sociedad argentina; eso es lo que se procura: un cambio cultural respaldado por la ley, en contra de los valores fundamentales de la condici?n humana.

?Sobre esto tenemos que estar advertidos. Creo que todo ciudadano tiene el derecho y el deber de manifestarse contra estos atropellos que en el fondo niegan las caracter?sticas fundamentales de la naturaleza humana. No se quiere reconocer que la persona tiene una naturaleza y que al obrar contra ella entra en un camino de autodestrucci?n. El c ambio cultural apunta a deformar los principios fundamentales del orden social cuando altera las nociones b?sicas de libertad, justicia y derecho, sobre los cuales se funda la vida de una sociedad verdaderamente humana.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 21:26  | Hablan los obispos
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