Viernes, 29 de octubre de 2010

Homil?a de monse?or Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo en la peregrinaci?n diocesana a la bas?lica de Nuestra Se?ora de Luj?n (11 de octubre de 2010). (AICA)

PEREGRINACI?N A LUJAN

Hermanos y hermanas: Que contentos estamos de venir a la Casa de Mar?a de Luj?n , Madre de la Patria y nos sentimos al mirarla con amor y al decirle te saludamos Mar?a llena de gracias el Se?or es contigo, as? es la Madre que nos pone delante de Jes?s quien nos invita al consuelo y a la alegr?a de la esperanza que no defrauda: Vengan a M? todos los que est?n afligidos y agobiados que Yo los aliviar?.

La Eucarist?a es el momento para experimentar el abrazo del Se?or y dejarnos encontrar, amar, sanar por la misericordia y la compasi?n del Se?or.

La Virgen sabe de dolores, porque una espada atraves? su coraz?n de Madre del Hijo de Dios y de todos nosotros. Y en este lugar significativo somos recibidos por Ella y nos acompa?a en nuestro camino de gozo y de dolor. Se vuelve c?liz que recoge tanto dolor y tantas l?grimas, pues ella est? de pi? junto a la Cruz compartiendo todo lo nuestro y esto que cada uno trae lo une al sacrificio de su Hijo.

?Cu?les son las cosas que no afligen en estos d?as?

El dolor de los ni?os a quienes no se les deja nacer, de los abusados y heridos de tantas maneras. El dolor de mujeres maltratadas, usadas y abandonadas y hasta asesinadas. Nos duelen los asesinatos de cada d?a, j?venes v?ctimas y victimarios que mueren y matan.

La drogadicci?n, el narcotr?fico que destruye a los j?venes y a la sociedad, el juego que hace pedazo a las familias, el trabajo ficticio y hasta: el ?qu? me importan los otros!

?Cu?ntas l?grimas de madres que lloran a sus hijos muertos y madres que ya no saben que hacer con sus hijos, cautivos de tantas maneras! El coraz?n de la Virgen est? lleno de tantos rostros. Es Madre y se hace cargo de sus hijos.

Qu? bueno es ver junto a Ella al ap?stol joven, el disc?pulo amado de Jes?s .La Iglesia como familia que nace del Cristo que atrae a todos: creyentes y no creyentes.

Esta presencia joven junto a la Cruz nos hace encomendarle a la Madre de todos, especialmente a los j?venes de la Patria, de la amada Di?cesis de San Justo y de nuestra querida Matanza.

Le encomendamos al comenzar esta novena de a?os hacia el jubileo de la Di?cesis, el don que tanto necesitamos, del llamado al sacerdocio y con el compromiso de todos para trabajar por las vocaciones le decimos con Ella al Se?or: ? Te pedimos por los j?venes a quienes tambi?n hoy llamas, que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte, que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora, que te descubran como el verdadero tesoro y est?n dispuestos a dar la vida hasta el extremo?

Nos ense?a el Concilio Vaticano II ?Mar?a, gloriosa en el cielo, act?a en la tierra. Participando del Se?or?o de Cristo resucitado, con amor materno cuida de los hermanos de su Hijo, que todav?a peregrinamos (LG 62).

En tiempos de orfandad, desconcierto, inseguridad, queremos ser recibidos en su casa y en su coraz?n y poder dejarle nuestras preocupaciones y temores, alegr?as y anhelos, angustias y esperanzas.

Al recibirnos en su casa, Ella, como madre nos educa con ternura y paciencia y nos pide en esta hora:

- Asumir la causa y la defensa de la vida en todas sus dimensiones

- Escuchar la Voz de su Hijo, para hacer todo lo que ?l nos diga, escuchar su invitaci?n a ser los disc?pulos misioneros que hoy quiere, haci?ndonos descubrir con su mirada de amor el apasionante ?Ven y S?gueme!

Hoy en que la calle se ha convertido en confusi?n, protesta y crispaci?n o como dec?a Mons. Casaretto...?La esquina ha reemplazado a la casa, el lugar l?gico para vivir. En contextos de pobreza, el joven no encuentra contenci?n en su hogar sino en la esquina, sin?nimo de alcohol y drogas?.

Pedimos a la Madre para que se generen posibilidades de crecimiento y desarrollo a trav?s de la educaci?n y del trabajo, porque la hipoteca social en la Argentina es muy fuerte.

Estamos en la Casa de la Virgen, Ella, que no hace acepci?n de personas, nos recibe con amor de madre. El evangelio culmina con un compromiso, el Joven Juan la recibe en su Casa y la acoge como suya.

Este es el compromiso de todos los que hoy estamos aqu? y espero de aquellos que no han podido venir, recibamos de Jes?s a su madre como madre nuestra y busquemos tener su misma espiritualidad y vivir nuestra vida cristiana como ella en la sencillez de un amor sin fronteras porque necesitamos comunidades m?s unidas y una Patria de hermanos

Necesitamos a Jesucristo como Se?or de la Historia y a Mar?a como la madre que ordena los corazones, a las familias y a nuestra patria para que sea fiel a sus ra?ces cristianas.

Que la Eucarist?a nos haga tener un solo coraz?n y una sola alma como Iglesia Local en camino, servidora y misionera del Cristo que se jug? hasta el extremo del amor.

Jes?s tu eres mi Se?or

Mar?a tu eres el rostro mas bello de la Esperanza??

Todo me dice: ?DIOS ES AMOR!?

Mons. Baldomero Carlos Martini, obispo de San Justo??


Publicado por verdenaranja @ 22:45  | Homil?as
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