S?bado, 30 de octubre de 2010

ZENIT? publica el art?culo que ha escrito el padre Manuel Nin, benedictino; rector del Pontificio Colegio Griego de Roma, con motivo del S?nodo de los Obispos de Oriente Medio, en el diario de la Santa Sede L'Osservatore Romano.

Ser cristianos o dejar de serlo?

Al regreso de su peregrinaci?n a Tierra Santa, en septiembre de 2009, Benedicto XVI convoc? el S?nodo para Oriente Pr?ximo, en presencia de los patriarcas y los jefes de las distintas Iglesias orientales cat?licas y acogiendo su petici?n. La vida concreta de las Iglesias cristianas orientales cat?licas, sus desaf?os, sus esperanzas, sus temores llevaron a sus pastores a proponer al Obispo de Roma que convocara la celebraci?n de este instrumento de la vida eclesial. El uso y el significado de la palabra s?nodo, t?rmino quiz?s m?s nuevo en Occidente, no lo es para Oriente, y mucho menos para el Oriente cristiano, que justamente llamamos "pr?ximo" y que recoge su herencia multiforme sobre todo de la antiqu?sima sede de Antioqu?a.


Mientras que durante los primeros siglos de la era cristiana la otra gran sede episcopal del Oriente cristiano, la de Alejandr?a, tuvo en el episcopado mismo y en la escuela teol?gica de la ciudad el lugar de reflexi?n tanto teol?gica como eclesiol?gica, y que se manifest? en las grandes figuras que van de un Or?genes (siglo II-III) a un Cirilo de Alejandr?a (siglo V); en cambio, la Iglesia antioquena a lo largo de su historia bimilenaria tuvo en la instituci?n sinodal el instrumento fundamental para afrontar y resolver los problemas tanto de car?cter teol?gico como eclesiol?gico. Desde la segunda mitad del siglo III hasta muy avanzado el siglo VI, Antioqu?a fue sede de varios s?nodos que afrontaron temas doctrinales y eclesiol?gicos muy importantes: la cuesti?n en torno a Pablo de Samosata en el s?nodo del a?o 268; en las d?cadas sucesivas al concilio de Nicea del a?o 325 todos los diversos s?nodos antioquenos en los que los obispos de la regi?n decidieron sobre la aceptaci?n o no del credo niceno, y que fueron s?nodos sobre todo de car?cter doctrinal; despu?s, en torno a la figura de Melecio de Antioqu?a, elegido obispo en 360. Todos esos s?nodos afrontaron cuestiones de car?cter fuertemente eclesiol?gico y en ellos participaron tambi?n la sede romana y las grandes figuras episcopales de Basilio de Cesarea y D?maso de Roma.?


La ciudad donde los cristianos fueron llamados por primera vez con ese apelativo (cf. Hechos de los Ap?stoles 11, 26) es la cuna de una buena parte de las tradiciones culturales, ling??sticas, lit?rgicas y teol?gicas del Oriente cristiano. Especialmente Antioqu?a es el seno de tres grandes tradiciones lit?rgicas que todav?a hoy conforman la vida teol?gica, lit?rgica y espiritual de varias Iglesias orientales: la tradici?n siro-oriental, la siro-occidental y la bizantina.


En el ya lejano 1977 uno de los mejores conocedores y amantes del Oriente Pr?ximo cristiano, el padre Jean Corbon (1924-2001), public? L'?glise des Arabes, un libro iluminador e indispensable en su g?nero, en el cual el autor analiza y profundiza la presencia de la Iglesia en el ?rea medioriental a partir de la realidad cristiana de la ciudad de Antioqu?a. Al inicio de su obra Corbon se pregunta cu?les son los modos para conocer y para vivir "una" y "en una" Iglesia. Y enumera tres. En primer lugar, el necesario conocimiento "de la humanidad de Cristo que es cada Iglesia, aqu? y ahora, desde un punto de vista geogr?fico hasta el sociol?gico y el ling??stico". En segundo lugar, el necesario conocimiento "de lo que sucede hoy en cada una de las Iglesias a partir de su historia, de los hechos que la han configurado y sacudido a lo largo de los siglos. La sensibilidad para sentir la armon?a de la historia" en la vida de esa Iglesia. En tercer lugar, el necesario conocimiento "de la fe, es decir, de la Iglesia vista y vivida como misterio de fe, y como misterio de fe que implica y toca la vida de cada uno de los fieles".


A lo largo de su obra, Corbon analiza en la prima parte la historia cristiana de la ciudad de Antioqu?a; y, hablando de esta ciudad, la mirada del autor va a todo el Oriente Pr?ximo cristiano, subrayando un hecho que nunca podr?amos ignorar para comprender la realidad, de ayer y de hoy, de estas tierras: el proceso de inculturaci?n ?rabe que, m?s all? de las variantes tambi?n confesionales entre las diversas Iglesias cristianas, crear? un fuerte sentimiento de comuni?n entre ellas. Un hecho que, sin embargo, no eliminar? la presencia de otras dos realidades culturales y ling??sticas importantes: la griega y la siria.?


En la segunda parte de la obra, Corbon hace un an?lisis meticuloso de la situaci?n actual de la Iglesia antioquena -leemos de todo Oriente Pr?ximo- y propone puntos sobre los que conviene reflexionar para entender los verdaderos problemas. En primer lugar, la problem?tica de las realidades eclesiales provenientes de Occidente, tanto de ?mbito cat?lico latino como reformado, e insiste en la necesidad vital de rechazar cualquier forma de proselitismo tanto de car?cter eclesiol?gico como lit?rgico, evitando formas que hoy definir?amos de sincretismo y de hibridismo lit?rgico entre tradiciones distintas, cada una de las cuales tiene un patrimonio ?nico e intangible. En segundo lugar, Corbon menciona las realidades de las Iglesias orientales cat?licas en ?mbito antioqueno: armenio-cat?lica, greco-cat?lica, siro-cat?lica y caldea, y su relaci?n con las Iglesias hermanas de comuni?n ortodoxa.?


El autor insiste "en el eje alrededor del cual todas las cuestiones se unifican y se aclaran, es decir, la comuni?n en la caridad entre las Iglesias. En torno a este eje se pueden abordar todas las dem?s cuestiones, sin minimizarlas en absoluto".


As? pues, al inicio de la celebraci?n del S?nodo, la obra de Jean Corbon resulta seguramente prof?tica en numerosos aspectos y de alg?n modo se podr?a proponer casi como un segundo Instrumentum laboris para las reflexiones de los padres sinodales que en estas dos semanas est?n llamados a reunirse, a encontrarse, a orar juntos, pero sobre todo a afrontar con franqueza y con gran caridad los problemas de los cristianos en Oriente Pr?ximo hoy. En la realidad multicultural y multi?tnica que es la cuenca oriental del Mediterr?neo y de los pa?ses que lo rodean.?


Obispos de pa?ses distintos, de lenguas diversas, de tradiciones lit?rgicas y tambi?n espirituales diferentes se encuentran para reflexionar sobre los problemas pastorales y principalmente sobre la vida de las Iglesias, sobre la situaci?n cada d?a m?s precaria con vistas a la continuidad de una presencia cristiana aut?ctona en las tierras donde el cristianismo naci? y creci? como Iglesia.?


Corbon concluye su obra citando la frase del patriarca Aten?goras y que podr?a ser tambi?n uno de los hilos conductores de las reflexiones de los padres sinodales: "La cuesti?n de la unidad entre los cristianos ya no es una cuesti?n sobre uno u otro modo de ser Iglesia hoy, sino la cuesti?n de ser cristianos o dejar de serlo".?


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