S?bado, 30 de octubre de 2010

ZENIT publica el art?culo que ha escrito monse?or Joan-Enric Vives, arzobispo de Urgell, sobre el beato John Henry Newman con el t?tulo "El coraz?n habla al coraz?n".


Durante el viaje oficial al Reino Unido hace un mes, el Santo Padre Benedicto XVI beatific? a John Henry Newman (1801-1890), hombre de gran sensibilidad y de coraz?n grande, sacerdote, te?logo e intelectual muy prestigioso, pastor entregado a todos desde las parroquias que sirvi? y del Oratorio donde vivi? gran parte de su vida sacerdotal. Fue creado cardenal en su vejez, por Le?n XIII, "para honrar a toda la Iglesia". Ahora es un nuevo intercesor para la Iglesia. Dados sus or?genes anglicanos, puede ser un santo que -a la manera de los j?venes m?rtires de Uganda- hermanar? a cat?licos y anglicanos en un mismo amor por Jesucristo y la Iglesia, que anhela la santidad que es Dios mismo.

Emociona su amor radical a la verdad, su respeto a la conciencia, y su convicci?n de que la verdad siempre es liberadora. Tuvo que vivir en un ambiente dif?cil para la fe, con una fuerte secularizaci?n y combates contra los creyentes. Pero ?l se interes? por los problemas de la fe y de las razones para la fe, sin ser un escol?stico ni un racionalista. Se interes? por el acto de consentimiento de la fe, la conciencia y su derecho a la libertad, el desarrollo del dogma, la eclesiolog?a, los laicos y el retorno a la Biblia y a los Santos Padres de la Iglesia, que parad?jicamente est?n en primer plano en las actuales discusiones teol?gicas. Por todo esto, ha sido considerado como un precursor del Concilio Vaticano II.

Siempre fue un buscador de la verdad, con sus escritos, pero por encima de todo con su vida entera, ya siendo anglicano y luego como cat?lico y sacerdote. El lema del cardenal Newman fue "cor ad cor loquitur", "el coraz?n habla al coraz?n", lema muy sugerente. Como gran intelectual y hombre de cultura que era, Newman utiliz? con inteligencia la raz?n para entender a fondo lo que la fe propone; sin embargo, como hombre santo que tambi?n era, se dio cuenta de que s?lo con el coraz?n se puede captar la verdad profunda de Dios y del hombre. Comprendi? la vida de todo cristiano como una llamada a la santidad, como un anhelo ?ntimo del coraz?n humano a vivir en comuni?n con el Coraz?n de Dios.

Toda la vida del cardenal Newman habla de una b?squeda apasionada de la verdad, de un deseo firme de coherencia entre vida y pensamiento. Su conversi?n al catolicismo a los 44 a?os, cuando ya era considerado una celebridad en la Iglesia de Inglaterra, responde a esta sincera y radical disponibilidad hacia las exigencias que brotan del Evangelio. Para ?l, la religi?n no era s?lo un asunto personal y subjetivo, tal como lo consideraba gran parte de la sociedad de su tiempo, y tambi?n del nuestro, que a?n la considera as?. Reconoc?a en el cristianismo la fuente de inspiraci?n del presente y del futuro de la humanidad, no s?lo para las personas como individuos, sino tambi?n para las sociedades y las culturas en su conjunto. En la misi?n eclesial de ser luz del mundo y semilla de un mundo nuevo, el cardenal Newman consideraba esencial el papel de los seglares: ?Deseo laicos que no sean ni arrogantes ni imprudentes al hablar, ni alborotadores, sino que conozcan bien la propia religi?n, que la profundicen, que sepan bien donde est?n, que sepan qu? tienen y qu? no tienen, que conozcan el propio credo hasta el punto de que puedan dar raz?n de su fe?.


A m? ya me hab?a cautivado desde hace muchos a?os, porque llevo el mismo nombre que ?l (?y no somos muchos!) y me atrae su pensamiento de gran influencia en el Concilio Vaticano II, el acontecimiento eclesial que marc? mi juventud y el per?odo m?s intenso de mis estudios. El ejemplo de este nuevo beato ha sido muy importante para el Papa Benedicto XVI, tal como ?l mismo ha manifestado: "Newman nos ense?a que si hemos aceptado la verdad de Cristo y nos hemos comprometido con ?l, no puede haber separaci?n entre lo que creemos y lo que vivimos. Todos y cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras, han de buscar la gloria de Dios y la extensi?n de su Reino".


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