Martes, 02 de noviembre de 2010

Homil?a de Monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s, con motivo de la Fiesta de la Patrona del partido de Lan?s y Patrona secundaria de la di?cesis de Avellaneda Lan?s (15 de octubre, parroquia San Judas Tadeo) . (AICA)

SANTA TERESA DE JES?S??????????????

Queridos sacerdotes, seminaristas, di?conos, religiosas, religiosos;
Querido pueblo fiel:

Estamos celebrando hoy a la Patrona secundaria de nuestra di?cesis, y civilmente patrona del partido de Lan?s, Santa Teresa de Jes?s. Por lo tanto que nuestra oraci?n vaya para todos los habitantes de este municipio.

Estamos iniciando un a?o jubilar, cincuenta a?os de di?cesis, de Avellaneda y Lan?s, esta realidad que todos vivimos y se nos ha concedido, se nos ha regalado. Cuando uno hace una celebraci?n empieza a recordar, a hacer memoria, a darse cuenta que hubo un antes y un despu?s; y empieza a dar gracias a Dios por todo lo que nos ha ido regalando a lo largo de los esfuerzos, a lo largo de las cosas que Dios nos fue pidiendo, a trav?s de la Iglesia, pero que tenemos que serle fiel al Se?or y celebrar, agradecer, tantos regalos que nos hace.

Ahora bien: estamos en un mundo que se desdibuja, que est? mal, que est? viviendo mal, est? entre luces y sombras. Y en la Iglesia, en nuestras comunidades pasa un poco lo mismo: luces y sombras. Como que nuestra realidad es as?. Uno percibe, se da cuenta, sufre, padece, uno ve que las cosas est?n siendo pesadas. Hay gente que est? cansada. El mal realmente incide mucho. ?Los lenguajes, las palabras, las actitudes!

Yo siempre digo que cuando alguien se cae, uno lo levanta y el mismo ca?do ayuda a levantarse; por lo tanto tambi?n hace fuerza para levantarse. Pero levantar un ?peso muerto? pesa tres veces m?s.

Muchas veces estas cosas en la sociedad, en la familia, van existiendo; en la Iglesia tambi?n y pesa mucho. Estamos entre luces y sombras como ?dolores de parto?:?mucha alegr?a por un lado y por el otro miedo, tristeza y dificultad!

?Cu?l es el camino como sociedad?

?Cu?l es el camino como Iglesia?

?Qu? tenemos que hacer el Obispo, los sacerdotes, los di?conos, el pueblo fiel?

?C?mo tenemos que vivir?

?Qu? tenemos que pensar?

?No podemos negar lo que nos est? pasando!

?C?mo vamos a responder?

Hay algo importante, como nos hablaba reci?n San Pablo, estamos contenidos pero es el Esp?ritu que viene a nosotros para darnos fuerzas y no vamos a hacer nada si no estamos unidos a Jesucristo, lo dice el Evangelio, como la vid y el sarmiento.

?Tenemos que estar unidos y de alguna manera comenzar de nuevo!

?Tenemos que comenzar de nuevo descubriendo a Jesucristo!

?A Jesucristo vivo, no muerto!, ?a Jesucristo Resucitado, no crucificado solamente!, ?a ?l, que venci? el pecado y la muerte, y porque venci?, el pecado y la muerte no tienen que tener cabida en nosotros!

?No podemos acostumbrarnos a pensar y vivir como derrotados! ?Qu? significa? Que est? todo perdido, que nada va a cambiar, que todo es negativo, que pr?cticamente no hay salida. Sin embargo hay salido y no est? todo perdido, porque Jesucristo nos trae la esperanza y nosotros tenemos que volver a descubrirlo.

Muchas veces hacemos ?gala? de conocerlo, hacemos demostraci?n que sabemos de ?l, pero muchas veces Jesucristo, y el Evangelio, no pasa por nuestra vida, no entra en nuestra vida. ?Saben por qu??, porque quedamos igual, porque vivimos como derrotados o vencidos. Por eso nuestras comunidades, nuestras familias, a pesar de todo, tenemos que vivir con entusiasmo, con fuerza, con ?mpetu, con amor, con entrega, como hac?a muy bien Santa Teresa. Esta mujer fuerte, a pesar de todas las vicisitudes de esa ?poca, ella fue fiel al Esp?ritu y vivi? intensamente su vocaci?n de mujer cristiana y religiosa.

?No ser? que nos falta convicci?n?

?No ser? que todav?a consumimos las cosas medi?ticamente?

?No ser? que mezclamos ?la Biblia y el calef?n? como si todo fuera igual?

?No ser? que, de alguna manera, nos dejamos tomar por los criterios subjetivos, relativistas, imperantes en el mundo y en la Iglesia?

Tenemos que volver a seguir a Cristo, y si estamos unidos a ?l vamos a dar frutos. No estoy diciendo ?vamos a ser exitosos?, o ?todo nos va a salir lindo?; simplemente con la uni?n a Jesucristo vamos a dar frutos ?y frutos en abundancia! Y si no nos damos, no le podemos decir a Jesucristo que no tiene fuerza, digamos m?s bien que somos nosotros los que no tenemos convicci?n. Porque ?l la tiene, ?l es el poder, es la gracia, es la fuerza.

Hay que volver a decirle: ?Se?or, yo quiero ser tu disc?pulo, por lo tanto y? por lo mismo, yo voy a ser tu testigo.? El testigo lo muestra, el testigo lo indica, el testigo lo da y lo comparte. ?De qu? manera?, viviendo m?s fraternalmente entre nosotros, sabiendo que nos necesitamos unos con otros, nos necesitamos y tenemos que vivir en serio como hermanos. Porque si no vivimos como hermanos, no estamos viviendo el esp?ritu del Evangelio.

En segundo lugar, hay algo que el disc?pulo y testigo tiene que vivir en serio: mostrando la fuerza de la caridad. ?Y la caridad tiene que estar presente!, la caridad no es mero asistencialismo, la caridad no es ?salir en la foto?, ni hacer propagandas. La caridad es amor. El Papa escribi? una enc?clica estupenda, que tenemos que releerla, ?La caridad en la Verdad?; y la verdad en la caridad porque si falta verdad no hay caridad, y si la caridad no tiene verdad es s?lo sentimentalismo, como dice el Papa.

Tenemos que volver a llamar las cosas por su nombre. Tambi?n creo que tenemos que diferenciarnos: tenemos ra?ces, tenemos identidad; no voy a hacer una apolog?a pero ?qu? bien que estuvo el pueblo chileno con todo lo que nos mostraron, altura, profundidad y muchas cosas m?s, adem?s de la t?cnica y el milagro de Dios, que sac? a los 33 mineros de las profundidades de la tierra, y c?mo la gente supo agradecerle; con qu? altura trataron el problema! Creo que tenemos que volver a tratar las cosas, los problemas, con altura; porque si no los tratamos con altura nos hace mal, nos enferma, nos debilita y nos quita dignidad.

Por eso, creo que hay que pedirle hoy a Dios, por medio de Santa Teresa, que volvamos a tener pasi?n por Cristo y pasi?n por la Iglesia; que obremos convencidos como personas y como cristianos; y si nos va mal, pero ?l est?, bendito sea Dios; ?que triste que nos vaya bien pero que el Se?or no est?!, ?qu? tristeza, gan? el mundo y a Dios lo dejamos a un costado!

Le pedimos hoy, en esta fiesta, que nuestras comunidades parroquiales, de colegios, educativas, las capillas, nuestras familias, toda nuestra di?cesis, puedan de verdad celebrar este acontecimiento jubilar, pero que Dios est? presente y que nosotros podamos vivir muy ceca de ?l.

?El que permanece en m? y Yo en ?l, da muchos frutos; porque separado de mi nada pueden hacer; pero el que no permanece en m? es como el sarmiento que se tira y se seca. Si ustedes permanecen en mi y mis palabras permanece en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendr?n?

Estamos entre luces y sombras, pero jam?s podemos perder la fuerza de la esperanza; quiera el Se?or que hoy recibamos su Esp?ritu, que ?l s? sabe lo que necesitamos pedir, pero por favor pid?moslo, porque si no lo pedimos no lo reconocemos, y si no lo reconocemos, jam?s lo vamos a recibir.

Que Santa Teresa los bendiga a todos, interceda ante Dios por nosotros;

Que la Virgen, Nuestra Se?ora de la Asunci?n, nos ayude a vivir como hijos de Dios, libres, como hermanos, con respeto, con la caridad, con el amor y la disponibilidad.

Que nuestra Iglesia sea generosa, pero desde adentro, d? vocaciones para la Iglesia;

Que desde nuestras familias salgan hijos que sigan el sacerdocio ministerial;

Que desde nuestras familias salgan hijos, y? no nos asustemos, para la vida religiosa;

Que desde nuestras familias salgan hijos que formen una verdadera familia: de un pap? y una mam?, como Dios manda.

Que desde nuestras familias podamos vivir como luz del mundo y sal de la tierra, dando fuerzas y no encerr?ndonos en nuestros peque?os mundos o peque?os rincones.

?Iglesia de Avellaneda Lan?s, vive tu vocaci?n; rec?bela, enc?rnala, pero tambi?n ten la madurez de comunicarla a los dem?s!

Que as? sea.?

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 21:46  | Homil?as
 | Enviar