Martes, 02 de noviembre de 2010

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas, para el 29? domingo durante el a?o (17 de octubre de 2010). (AICA)

ESPIRITUALIDAD O PROSELITISMO RELIGIOSO

En el inicio de esta carta quiero pedir especialmente en este d?a por todas las ?mam?s?. Nuestra gente sencilla, el pueblo que no forma parte ni del poder medi?tico, ni de ideolog?as de g?nero, ni de luchas feministas fundamentalistas, tienen una gran veneraci?n por ?la maternidad?. La maternidad alegra el coraz?n de la mujer y de las familias. La maternidad es un don. El ?Don de la vida?. Como dice el Evangelio ?oramos? por todas las madres en su d?a.

El texto del Evangelio de este domingo (Lc. 18,1-8), nos presenta a Jes?s ense?ando con una par?bola que es necesario orar siempre sin desanimarse. Nos dice que si un hombre injusto es capaz de escuchar a quien insiste para no seguir siendo molestado, con cuanta m?s raz?n Dios escuchar? a sus elegidos que claman a ?l d?a y noche.

Desde ya debemos considerar de gran valor que nuestra gente tenga una fuerte b?squeda de espiritualidad a?n en un medio ambiente secularista. Pero es cierto que la religiosidad si no asume un camino ?de maduraci?n en la fe?, puede quedar anclada en meras devociones, acciones rituales vaciadas de compromisos con la vida y hasta el riesgo de generar desequilibrios afectivos y sicol?gicos. En este sentido en el documento del Episcopado argentino ?Navega mar adentro?, se?ala en un texto algo que debemos estar especialmente atentos. Hace referencia a los desv?os religiosos provocados por algunas sectas, pero tambi?n a posturas parecidas que pueden darse en nuestras comunidades y hasta en sacerdotes y predicadores que no ayudan a ?madurar la fe? de nuestro pueblo. Al respecto ?Navega mar adentro? nos dice: ?El hambre de Dios que tiene nuestro pueblo se ve tentado por una oferta masiva de algunas sectas que presentan la religi?n como un mero art?culo de consumo, y con acciones proselitistas ganan adeptos al proponer una fe individualista, carente de compromisos sociales, estables y solidarios, proclamando una m?gica intervenci?n de lo alto que hace prosperar y ?sana? (30).

Considero conveniente recordar que la fe para los cristianos est? ligada al misterio de la Encarnaci?n y de la Pascua. Es preocupante ver como hay cristianos que vinculan las enfermedades f?sicas al pecado y al Demonio, acentuado por reuniones lit?rgicas en donde Dios obra sanaciones y la salud. Es cierto que Dios puede obrar milagros, pero estos hechos son extraordinarios y tiene poco que ver con estos encuentros de sanaci?n rituales, ordinarias y masivos. Muchas veces la superstici?n cultural tambi?n lleva a considerar ?posesiones del demonio y necesidad de exorcismos donde en realidad hay problemas de enfermedades f?sicas o sicol?gicas. En todos los casos no respetan la justa autonom?a de las realidades naturales que nos se?ala el Concilio Vaticano II, en la constituci?n ?Gaudium el Spes?. La misma nos dice: ?Si por justa autonom?a de la realidad terrena se quiere decir que las cosas creadas y la sociedad misma gozan de propias leyes y valores, que el hombre ha de descubrir, emplear y ordenar poco a poco, es absolutamente leg?tima esta exigencia de autonom?a. No es s?lo que la reclaman imperiosamente los hombres de nuestro tiempo. Es que adem?s responde a la voluntad del Creador. Pues, por la propia naturaleza de la creaci?n, todas las cosas est?n dotadas de consistencia, verdad y bondad propias y ?de un orden regulado?, que el hombre debe respetar con el reconocimiento de la metodolog?a particular de cada ciencia o arte... Son, a este respecto, de deplorar ciertas actividades que, por no comprender bien el sentido de la leg?tima autonom?a de la ciencia, se han dado algunas veces entre los propios cristianos, actitudes que seguidas de agrias pol?micas, indujeron a muchos a establecer una oposici?n entre la ciencia y la fe? (36).

Considero que debemos meditar seriamente este texto y ense?anza del Concilio, ya que en la acci?n evangelizadora de la Iglesia, no podemos asumir recursos efectistas o bien proselitistas para sumar gente. El anuncio evangelizador para que sea salv?fico requerir? siempre, no eludir la Pascua o sea el valor del sufrimiento y de la cruz para encaminarnos a la vida nueva de los hijos de Dios. En mi vida sacerdotal me ha tocado acompa?ar a muchos enfermos que estaban en estado de gracia y siguieron estando enfermos y nunca he dudado y ellos tampoco, que su sufrimiento ten?a un sentido redentor. En todo caso siempre debe quedar claro que nuestra oraci?n por los enfermos y la sanaci?n espiritual que realizamos respetan la autonom?a del orden natural y que los milagros que Dios puede obrar son hechos extraordinarios y poco tienen que ver con la fe de la Iglesia estas sanaciones medi?ticas y masivas.

?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 21:51  | Homil?as
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