Domingo, 07 de noviembre de 2010

ZENIT publica las respuestas de Benedicto XVI en un rueda de prensa concedida?el s?bado, 6?de Noviembre de 2010, ?a los periodistas que le acompa?aban en el vuelo papal rumbo a Santiago de Compostela. Las preguntas fueron expuestas, en nombre de los presentes, por el padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Informaci?n de la Santa Sede.

--Padre Lombardi: Santidad, en el mensaje con motivo del reciente congreso de los santuarios que se celebraba precisamente en Santiago de Compostela, usted ha dicho que vive su pontificado con sentimientos de peregrino. Tambi?n en su escudo aparece la concha del peregrino. ?Quiere decirnos algo sobre la perspectiva de la peregrinaci?n, tambi?n en su vida personal y en su espiritualidad, y sobre los sentimientos con los que se dirige como peregrino a Santiago?

--Benedicto XVI: ?Buenos d?as! Podr?a decir que estar en camino forma parte de mi biograf?a. Pero esto quiz? es algo exterior; sin embargo, me ha hecho pensar en la inestabilidad de esta vida, en el hecho de estar en camino. Sobre la peregrinaci?n uno podr?a decir: Dios est? en todas partes, no hace falta ir a otro lugar, pero tambi?n es cierto que la fe, seg?n su esencia, consiste en ser peregrino. La Carta a los Hebreos muestra la figura de Abraham, que sale de su tierra y se convierte en peregrino hacia el futuro por toda la vida, y este movimiento abrah?mico sigue estando presente en el acto de fe, es un ser peregrino sobre todo interiormente pero debe expresarse tambi?n exteriormente. En ocasiones hay que salir de la vida cotidiana, del mundo de lo ?til, del utilitarismo, para ponerse verdaderamente en camino hacia la trascendencia, trascenderse a s? mismo y la vida cotidiana, y as? encontrar tambi?n una nueva libertad, un tiempo de replanteamiento interior, de identificaci?n de s? mismo, para ver al otro, a Dios. As? es tambi?n siempre la peregrinaci?n: no consiste s?lo en salir de s? mismo hacia el m?s Grande, sino tambi?n en caminar juntos. La peregrinaci?n congrega, vamos juntos hacia el otro y as? nos encontramos rec?procamente. Basta decir que los caminos de Santiago son un elemento en la formaci?n de la unidad espiritual del continente europeo, peregrinando aqu? se ha encontrado la com?n identidad europea, y tambi?n hoy renace este movimiento, este sue?o de estar en movimiento espiritual y f?sicamente, de encontrarse el uno con el otro y de encontrar silencio, libertad, renovaci?n, y encontrar a Dios.?

--Padre Lombardi: Gracias, Santidad. Ahora dirigimos la mirada a Barcelona. ?Qu? significado puede tener la consagraci?n de un templo como la Sagrada Familia al comienzo del siglo XXI? ?Hay alg?n aspecto espec?fico de la visi?n de Gaud? que le ha impresionado en particular?

--Benedicto XVI: En realidad, esta catedral es tambi?n un signo precisamente para nuestro tiempo. En la visi?n de Gaud?, percibo sobre todo tres elementos. El primero es la s?ntesis entre continuidad y novedad, tradici?n y creatividad. Gaud? tuvo la valent?a de insertarse en la gran tradici?n de las catedrales, de atreverse en su siglo, con una visi?n totalmente nueva. Presenta esta catedral como lugar del encuentro entre Dios y el hombre en una gran solemnidad. Tiene la valent?a de estar en la tradici?n pero con una creatividad nueva, que renueva la tradici?n, y demuestra as? la unidad y el progreso de la historia. Es algo hermoso. En segundo lugar, Gaud? buscaba este trinomio: libro de la naturaleza, libro de la Escritura, libro de la liturgia. Y esta s?ntesis es precisamente hoy de gran importancia. En la liturgia, la Escritura se hace presente, se convierte en realidad hoy, no es una Escritura de hace dos mil a?os sino que es celebrada, realizada. En la celebraci?n de la Escritura habla la creaci?n, encuentra lo creado, y encuentra su verdadera respuesta, porque --como nos dice san Pablo-- la criatura sufre, y en lugar de ser destruida, despreciada, aguarda a los hijos de Dios, es decir, quienes la ven en la luz de Dios. Esta s?ntesis entre el sentido de la creaci?n, la Escritura y la adoraci?n es precisamente un mensaje muy importante para la actualidad. Y finalmente hay un tercer punto: esta catedral naci? por una devoci?n t?pica del siglo XIX: san Jos?, la Sagrada Familia de Nazaret, el misterio de Nazaret, pero esta devoci?n de ayer es de grand?sima actualidad, porque el problema de la familia, de la renovaci?n de la familia como c?lula fundamental de la sociedad, es el gran tema de hoy y nos indica hacia d?nde podemos ir tanto en la edificaci?n de la sociedad como en la unidad entre fe y vida, entre religi?n y sociedad. Expresa el tema fundamental de la Familia, diciendo que Dios mismo se hizo hijo en la familia y nos llama a edificar y vivir la familia.?

--Padre Lombardi: Y continuando con esta l?nea, Gaud? y la Sagrada Familia representan, como usted ha dicho, el binomio entre fe y arte. ?C?mo puede la fe volver a encontrar hoy su puesto en el mundo del arte y de la cultura? ?Es ?ste uno de los temas importantes de su pontificado?

--Benedicto XVI: As? es. Vosotros sab?is que yo insisto mucho en la relaci?n entre fe y raz?n, en que la fe, y la fe cristiana, s?lo encuentra su identidad en la apertura a la raz?n, y que la raz?n se realiza si trasciende hacia la fe. Pero del mismo modo es importante la relaci?n entre fe y arte, porque la verdad, fin y vida de la raz?n, se expresa en la belleza y se autorrealiza en la belleza, se encuentra como verdad. Y donde est? la verdad debe nacer la belleza. Donde el ser humano se realiza de modo correcto se expresa en la belleza. La relaci?n entre verdad y belleza es inseparable y por eso tenemos necesidad de la belleza. En la Iglesia, desde el comienzo, incluso en la gran modestia y pobreza del tiempo de las persecuciones, la expresi?n de la salvaci?n de Dios ha tenido lugar en las im?genes del mundo, en el arte, la pintura, en el canto, y luego tambi?n en la arquitectura. Todo esto es constitutivo para la Iglesia y sigue siendo constitutivo para siempre. De este modo, la Iglesia era madre de las artes por siglos y siglos. El gran tesoro del arte, m?sica, arquitectura, pintura, ha nacido de la fe en la Iglesia. Actualmente hay un cierto disenso, pero esto da?a tanto al arte como a la fe: el arte que perdiera la ra?z de la trascendencia ya no se dirigir?a hacia Dios, ser?a un arte escindido, perder?a su ra?z viva; y una fe que dejara el arte en el pasado, ya no ser?a fe en el presente. Hoy se debe expresar de nuevo como verdad, que est? siempre presente. Por eso, el di?logo o el encuentro entre arte y fe est? inscrito en la m?s profunda esencia de la fe. Debemos hacer todo lo posible para que tambi?n hoy la fe se exprese en arte aut?ntico, como Gaud?, en la continuidad y en la novedad, y para que el arte no pierda el contacto con la fe.?

--Padre Lombardi: En estos meses emprende su camino el nuevo dicasterio para la nueva evangelizaci?n. Y muchos se preguntan si precisamente Espa?a, con el desarrollo de la secularizaci?n y de la disminuci?n de la pr?ctica religiosa, es uno de los pa?ses en los que usted pens? como objetivo para este nuevo dicasterio o incluso como objetivo principal...

--Benedicto XVI: Con este dicasterio he pensando en el mundo entero porque la novedad del pensamiento, la dificultad de pensar en los conceptos de la Escritura, de la teolog?a, es universal, pero se da un punto central, el mundo occidental, con su secularismo, su laicidad, y la continuidad de la fe que debe renovarse para ser la fe de hoy y para responder al desaf?o de la laicidad. En Occidente, todos los grandes pa?ses tienen su propio modo de vivir este problema: hemos tenido, por ejemplo, los viajes a Francia, a la Rep?blica Checa, al Reino Unido, donde por todas partes est? presente de modo espec?fico para una naci?n, para una historia, el mismo problema. Y esto vale tambi?n de manera fuerte para Espa?a. Espa?a era siempre, por una parte, un pa?s originario de la fe. Pensemos que el renacimiento del catolicismo en la ?poca moderna ocurri? sobre todo gracias a Espa?a. Figuras como san Ignacio de Loyola, santa Teresa y san Juan de ?vila, son figuras que han renovado el catolicismo y conformado la fisonom?a del catolicismo moderno. Pero tambi?n es verdad que en Espa?a ha nacido una laicidad, un anticlericalismo, un secularismo fuerte y agresivo como lo vimos precisamente en los a?os treinta, y esta disputa, m?s a?n, este enfrentamiento entre fe y modernidad, ambos muy vivaces, se realiza hoy nuevamente en Espa?a: por eso, para el futuro de la fe y del encuentro --?no el desencuentro!, sino encuentro-- entre fe y laicidad, tiene un foco central tambi?n en la cultura espa?ola. En este sentido, he pensado en todos los grandes pa?ses de Occidente, pero sobre todo tambi?n en Espa?a.?

--Padre Lombardi: Con el viaje a Madrid del a?o pr?ximo con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), usted habr? hecho tres viajes a Espa?a, algo que no ha tenido lugar con ning?n otro pa?s. ?Por qu? este privilegio? ?Es un signo de amor o de particular preocupaci?n?

--Benedicto XVI: Naturalmente es un signo de amor. Se podr?a decir que es una coincidencia que venga tres veces a Espa?a. La primera visita fue el gran encuentro internacional de las familias, en Valencia: ?c?mo el Papa podr?a estar ausente si las familias del mundo se encuentran? El pr?ximo a?o tiene lugar la JMJ, el encuentro de la juventud del mundo en Madrid, y en esa ocasi?n el Papa no puede estar ausente. Y finalmente tenemos el a?o santo de Santiago, y la consagraci?n despu?s de m?s de cien a?os de trabajo de la catedral de la Sagrada Familia de Barcelona. ?C?mo no pod?a venir el Papa? Por tanto, las ocasiones son tambi?n los desaf?os, casi una necesidad de ir. Ahora bien, precisamente el hecho de que precisamente en Espa?a se concentren tantas ocasiones muestra tambi?n que es realmente un pa?s lleno de dinamismo, lleno de la fuerza de la fe, y la fe responde a los desaf?os que est?n igualmente presentes en Espa?a. Por eso decimos que la casualidad ha hecho que venga, pero esta casualidad demuestra una realidad m?s profunda, la fuerza de la fe y la fuerza del desaf?o para la fe.?

--Gracias, Santidad. Y ahora, si quiere decir algo m?s para concluir nuestro encuentro, ?hay alg?n mensaje particular que usted espera dar a Espa?a y al mundo actual con este viaje?

--Benedicto XVI: Yo dir?a que este viaje tiene dos temas: el tema de la peregrinaci?n, estar en camino, y el tema de la belleza, la expresi?n de la verdad en la belleza, la continuidad entre tradici?n y renovaci?n. Yo pienso que estos dos temas del viaje son tambi?n un mensaje: estar en camino, no perder el camino de la fe, buscar la belleza de la fe, la novedad y la tradici?n de la fe que sabe expresarse y sabe encontrarse con la belleza moderna, con el mundo de hoy. Gracias.

[Transcripci?n no oficial realizada por ZENIT
Traducci?n de Jes?s Colina]