Domingo, 07 de noviembre de 2010

ZENIT? nos ofrece el discurso que el Papa pronunci?el s?bado 6 de Noviembre?de 2010?a su llegada al aeropuerto de Lavacolla (Santiago de Compostela), durante la ceremonia de bienvenida.

Altezas Reales,
Distinguidas Autoridades Nacionales, Auton?micas y Locales,
Se?or Arzobispo de Santiago de Compostela,
Se?or Cardenal Presidente de la Conferencia Episcopal Espa?ola,
Se?ores Cardenales y Hermanos en el Episcopado,
Queridos hermanos y hermanas,
Amigos todos

Gracias, Alteza, por las deferentes palabras que me hab?is dirigido en nombre de todos, y que son el eco entra?able de los sentimientos de afecto hacia el Sucesor de Pedro de los hijos e hijas de estas nobles tierras.

Saludo cordialmente a quienes est?n aqu? presentes y a todos los que se unen a nosotros a trav?s de los medios de comunicaci?n social, dando las gracias tambi?n a cuantos han colaborado generosamente, desde diversas instancias eclesiales y civiles, para que este breve pero intenso viaje a Santiago de Compostela y a Barcelona sea del todo fructuoso.

En lo m?s ?ntimo de su ser, el hombre est? siempre en camino, est? en busca de la verdad. La Iglesia participa de ese anhelo profundo del ser humano y ella misma se pone en camino, acompa?ando al hombre que ans?a la plenitud de su propio ser. Al mismo tiempo, la Iglesia lleva a cabo su propio camino interior, aqu?l que la conduce a trav?s de la fe, la esperanza y el amor, a hacerse transparencia de Cristo para el mundo. ?sta es su misi?n y ?ste es su camino: ser cada vez m?s, en medio de los hombres, presencia de Cristo, "a quien Dios ha hecho para nosotros sabidur?a, justicia, santificaci?n y redenci?n" (1 Co?1,30). Por eso, tambi?n yo me he puesto en camino para confirmar en la fe a mis hermanos (cf.?Lc22, 32).

Vengo como peregrino en este A?o Santo Compostelano y traigo en el coraz?n el mismo amor a Cristo que mov?a al Ap?stol Pablo a emprender sus viajes, ansiando llegar tambi?n a Espa?a (cf.?Rm?15,22-29). Deseo unirme as? a esa larga hilera de hombres y mujeres que, a lo largo de los siglos, han llegado a Compostela desde todos los rincones de la Pen?nsula y de Europa, e incluso del mundo entero, para ponerse a los pies de Santiago y dejarse transformar por el testimonio de su fe. Ellos, con la huella de sus pasos y llenos de esperanza, fueron creando una v?a de cultura, de oraci?n, de misericordia y conversi?n, que se ha plasmado en iglesias y hospitales, en albergues, puentes y monasterios. De esta manera, Espa?a y Europa fueron desarrollando una fisonom?a espiritual marcada de modo indeleble por el Evangelio.

Precisamente como mensajero y testigo del Evangelio, ir? tambi?n a Barcelona, para alentar la fe de sus gentes acogedoras y din?micas. Una fe sembrada ya en los albores del cristianismo, y que fue germinando y creciendo al calor de innumerables ejemplos de santidad, dando origen a tantas instituciones de beneficencia, cultura y educaci?n. Fe que inspir? al genial arquitecto Antoni Gaud? a emprender en esa ciudad, con el fervor y la colaboraci?n de muchos, esa maravilla que es el templo de la Sagrada Familia. Tendr? la dicha de dedicar ese templo, en el que se refleja toda la grandeza del esp?ritu humano que se abre a Dios.

Siento una profunda alegr?a al estar de nuevo en Espa?a, que ha dado al mundo una pl?yade de grandes santos, fundadores y poetas, como Ignacio de Loyola, Teresa de Jes?s, Juan de la Cruz, Francisco Javier, entre otros muchos; la que en el siglo XX ha suscitado nuevas instituciones, grupos y comunidades de vida cristiana y de acci?n apost?lica y, en los ?ltimos decenios, camina en concordia y unidad, en libertad y paz, mirando al futuro con esperanza y responsabilidad. Movida por su rico patrimonio de valores humanos y espirituales, busca asimismo superarse en medio de las dificultades y ofrecer su solidaridad a la comunidad internacional.

Estas aportaciones e iniciativas de vuestra dilatada historia, y tambi?n de hoy, junto al significado de estos dos lugares de vuestra hermosa geograf?a que visitar? en esta ocasi?n, me dan pie para ensanchar mi pensamiento a todos los pueblos de Espa?a y de Europa. Como el Siervo de Dios Juan Pablo II, que desde Compostela exhort? al viejo Continente a dar nueva pujanza a sus ra?ces cristianas, tambi?n yo quisiera invitar a Espa?a y a Europa a edificar su presente y a proyectar su futuro desde la verdad aut?ntica del hombre, desde la libertad que respeta esa verdad y nunca la hiere, y desde la justicia para todos, comenzando por los m?s pobres y desvalidos. Una Espa?a y una Europa no s?lo preocupadas de las necesidades materiales de los hombres, sino tambi?n de las morales y sociales, de las espirituales y religiosas, porque todas ellas son exigencias genuinas del ?nico hombre y s?lo as? se trabaja eficaz, ?ntegra y fecundamente por su bien.

En gallego:

Benqueridos amigos, reit?rovos o meu agradecemento pola vosa amable benvida e a vosa presencia neste aeroporto. Renovo o meu agarimo e proximidade aos amad?simos fillos de Galicia, de Catalu?a e dos demais pobos de Espa?a. Ao encomendar ? intercesi?n do Ap?stolo Santiago a mi?a estad?a entre v?s, pr?golle a Deus que as suas bendici?ns vos alcancen a todos. Moitas gracias.

[Queridos amigos, os reitero mi agradecimiento por vuestra amable bienvenida y vuestra presencia en este aeropuerto. Renuevo mi cari?o y cercan?a a los amad?simos hijos de Galicia, de Catalu?a y de los dem?s pueblos de Espa?a. Al encomendar a la intercesi?n de Santiago Ap?stol mi estancia entre vosotros, suplico a Dios que sus bendiciones alcancen a todos. Muchas gracias.]

[?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 17:46  | Habla el Papa
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