Martes, 09 de noviembre de 2010

Homil?a de monse?or Carlos Mar?a Franzini, obispo de Rafaela, en la misa de la Fiesta Patronal de la ciudad (24 de octubre de 2010; 129? aniversario de la ciudad de Rafaela). (AICA)

LA ?SAGRADA DIGNIDAD? DE TODA PERSONA HUMANA

1 Rey 6, 1.7.11-13; Sal 121;
1 Cor 3, 9c.11.16-17; Jn 4,19-24

Mis queridos hermanos:

Esta ma?ana nos convocan en la Catedral varias razones. Con toda la Iglesia celebramos el domingo, el d?a del Se?or, la Pascua semanal. Con la Iglesia diocesana celebramos un nuevo aniversario de la solemne dedicaci?n de este templo, celebrada hace 15 a?os. Con la ciudad de Rafaela celebramos un nuevo aniversario de la formaci?n de esta pujante realidad que es hoy nuestra ciudad y la antigua fiesta lit?rgica del Patrono San Rafael.

Agradecemos la presencia de las autoridades municipales y de representantes de distintas instituciones que construyen d?a a d?a nuestra vida ciudadana.? La ya tradicional participaci?n del coro de la Escuela Municipal de M?sica realza y embellece nuestro canto que se hace as? de manera m?s patente una forma sublime de alabanza y oraci?n.

Los textos b?blicos proclamados corresponden a la liturgia del aniversario de la dedicaci?n del templo y nos invitan a recordar el car?cter simb?lico y expresivo del templo material, cuyo fundamento es el mismo Jesucristo. Sobre este tema meditamos en esta misma ocasi?n el a?o pasado. Hoy quisiera invitarlos a reflexionar muy brevemente sobre otro aspecto de la ense?anza b?blica que nos propone la liturgia de este d?a.

Jesucristo le advierte a la samaritana que el verdadero culto es el que se celebra ?en esp?ritu y en verdad? y no se circunscribe al templo material sino que abarca la vida toda. En este mismo sentido, San Pablo les recuerda a los corintios ?y a nosotros- que somos ?templos? del Esp?ritu, es decir lugar sagrado donde Dios habita.

Cada persona humana, morada de Dios por el Esp?ritu, encuentra aqu? el fundamento m?s alto de su sagrada dignidad. Por eso si el abandono, el descuido o la destrucci?n del templo material son un grave pecado mucho m?s lo es la destrucci?n del templo espiritual que es cada persona humana. El cristiano se sabe deudor de Dios por el don de su vida, lo reconoce y? lo cuida. Pero adem?s se compromete en favor del don de la vida humana ??en todas sus etapas, desde la concepci?n hasta la muerte natural" y en todas sus dimensiones: f?sica, espiritual, familiar, social, pol?tica, religiosa, etc??

Hace muy pocos d?as la Comisi?n Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina emiti? un breve comunicado con motivo de la celebraci?n del ?a?o de la vida? el pr?ximo a?o 2011, invit?ndonos a responder a la convocatoria del Papa a una ??vigilia de oraci?n por la vida naciente, a realizarse el 27 de noviembre al comenzar el tiempo del Adviento, para agradecer al Se?or que, con el don total de s? mismo, ha dado sentido y valor a toda vida humana y para invocar su protecci?n sobre cada ser humano llamado a la existencia??

Celebrar el espacio material del templo y reconocer all? la singular presencia de Dios nos invita y estimula a reconocer y celebrar la presencia de Dios en cada hombre y a resaltar la dignidad sagrada de la vida humana. Dicen los obispos ??como pastores y ciudadanos, queremos reafirmar, en este camino del Bicentenario y de modo especial durante el 2011, la necesidad imperiosa de priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, poniendo especial atenci?n en los ni?os por nacer, como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y marginalidad? Estamos convencidos de que no podremos construir una Naci?n que nos incluya a todos si no prevalece en nuestro proyecto de pa?s el derecho primario de toda persona sin excepci?n: el derecho a la vida desde la concepci?n, protegiendo la vida de la madre embarazada, y, potenciando el v?nculo madre-hijo a fin de cuidar su calidad de vida hasta la muerte natural... Debemos encontrar caminos para cuidar la vida de la madre y del hijo por nacer, y as?, salvar a los dos. Alentamos, entonces, a todos los argentinos a realizar una opci?n sincera, madura y comprometida por la vida garantizando la protecci?n de este derecho fundamental sin el cual no podremos edificar el pa?s que anhelamos??

Estas breves reflexiones pueden iluminarnos tambi?n a nivel local. Celebrar un nuevo aniversario de este templo y de nuestra ciudad es una oportunidad magn?fica para volver a renovar el compromiso por una vida digna, plena y segura para todos los ciudadanos de nuestra querida Rafaela. Es oportunidad para volver a proponernos hacer cada uno su peque?o o gran aporte en orden a proteger y afianzar la vida, sobre todo all? donde est? m?s amenazada. De este compromiso nadie puede dispensarse: autoridades y simples ciudadanos; dirigentes sociales y religiosos; j?venes y adultos; ricos y pobres?

Adorar al Se?or ?en esp?ritu y en verdad? es servirlo all? donde ha querido quedarse de manera privilegiada: los peque?os, los pobres, los d?biles, los que sufren, los enfermos. Honrar la vida y dignificarla es tambi?n denunciar todo lo que la amenaza: la exclusi?n social en sus distintas expresiones; la falta de trabajo o vivienda digna; una educaci?n insuficiente; la violencia en cualquiera de sus formas; el crimen del aborto;? las diversas adicciones, hoy tan extendidas; la trata de personas y la prostituci?n?

Dignos herederos de aquellos gringos pioneros, estamos convocados a poner todo nuestro empe?o en buscar una vida plena y digna para todos los habitantes de la ciudad; abiertos y acogedores para quienes quieran sumarse a este proyecto compartido, animados por la com?n esperanza de que Dios bendice estos esfuerzos y los llevar? a ?buen puerto?.

La lenta y progresiva restauraci?n de esta iglesia Catedral puede servirnos de ?imagen pedag?gica? para entender en qu? consiste este ?culto espiritual? que el Se?or nos propone: se trata de una tarea que exige conciencia, lucidez, decisi?n, perseverancia y el aporte de todos. La meta es la que ya propon?a hace muchos siglos el Santo Obispo Ireneo de Lyon al ense?ar que la ?gloria de Dios es la vida del hombre?.? Demos gloria a Dios procurando una vida plena para todos, demos gloria a Dios cuidando la vida humana desde el primer instante de su concepci?n, demos gloria a Dios cuidando y protegiendo este don hasta su fin natural.

Que nuestro Santo Patrono, el Arc?ngel Rafael, medicina de Dios y compa?ero de camino, nos proteja y ense?e a cuidar la vida y a dignificarla cada d?a m?s.?

Mons. Carlos Mar?a Franzini, obispo de Rafaela

Nota:

? Comisi?n Ejecutiva de la CEA: ?2011: el a?o de la vida?; Buenos Aires, 14 de octubre de 2010.

?


Publicado por verdenaranja @ 22:37  | Homil?as
 | Enviar