Mi?rcoles, 10 de noviembre de 2010

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas, para el 30? domingo durante el a?o (24 de octubre de 2010). (AICA)

NECESIDAD DE LA HUMILDAD????????????

En el texto del Evangelio de este domingo (Lc. 18,9-14), el Se?or nos presenta la par?bola del fariseo y el publicano. San Lucas hace una apreciaci?n sobre quienes eran los fariseos: ?Algunos que se ten?an por justos y despreciaban a los dem?s? (Lc. 18,9).

Leyendo la Palabra de Dios notamos que los fariseos eran gente que ten?an un gran celo por la ley (Mt. 23,15) y solicitud por la perfecci?n y la pureza (Mt. 5,20), pero se ataban a las tradiciones rigoristas y humanas que los hac?an cometer excesos, despreciaban a los ignorantes en nombre de su propia justicia (Lc. 18,11), imped?an el contacto con los pecadores y publicanos, limitando as? su horizonte relacionado al amor de Dios y a los hermanos, carac? y clave de comprensi?n de la Palabra de Dios. Creo que es conveniente que leamos detenidamente la par?bola de este domingo, porque en ella encontramos elementos profundos y necesarios en la espiritualidad y religiosidad del cristiano.

En esta reflexi?n quiero especialmente que pongamos la mirada en la actitud del publicano de la par?bola. El texto del Evangelio nos dice: ?Manteni?ndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo ?Dios m?o, ten piedad de mi, porque soy un pecador! (Lc. 18,13). En realidad a este publicano se le abrieron las puertas del Reino que el Se?or anunciaba por su humildad y pobreza de esp?ritu: ?Bienaventurados los pobres de esp?ritu porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos? (Mt. 5,3).

El documento de Aparecida se?ala esta clave de la acci?n evangelizadora de la Iglesia y de toda b?squeda de espiritualidad que es ?la opci?n preferencial por los pobres y excluidos? y la necesidad de considerar que todo evangelizador solo podr? cumplir su misi?n tomando la actitud del publicano del evangelio que es la peque?ez y la pobreza. El texto nos dice: ?Nuestra fe proclama que ?Jesucristo es el rostro humano de Dios y el rostro divino del hombre?. Por eso ?la opci?n preferencial por los pobres est? impl?cita en la fe cristol?gica en aquel Dios que se ha hecho pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza. Esta opci?n nace de nuestra fe en Jesucristo, el Dios hecho hombre, que se ha hecho nuestro hermano (Hb. 2,11-12). Ella, sin embargo, no es exclusiva, ni excluyente.

Si esta opci?n est? impl?cita en la fe cristol?gica, los cristianos, como disc?pulos y misioneros, estamos llamados a contemplar, en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos: ?Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo?. Ellos interpelan el n?cleo del obrar de la Iglesia, de la pastoral y de nuestras actitudes cristianas. Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo: ?Cuanto lo hicieron con uno de estos mis hermanos m?s peque?os, conmigo lo hicieron? (Mt. 25,40). Juan Pablo II destac? que este texto b?blico ?ilumina el misterio de Cristo?. ?Porque en Cristo el grande se hizo peque?o, el fuerte se hizo fr?gil, el rico se hizo pobre?. ?? El servicio de la caridad de la Iglesia entre los pobres ?es un ?mbito que caracteriza de manera decisiva la vida cristiana, el estilo eclesial y la programaci?n pastoral? (392-394).

A diferencia del publicano de la par?bola, el fariseo y el farise?smo tiene grandes similitudes con lo que hoy llamamos ?fundamentalismos? o bien ?integrismos?. En general su error consiste en absolutizar su postura y condenar al que piensa distinto y sobre todo sentirse superior y mejor que los otros. A?n hoy tenemos en el mismo cristianismo posturas fundamentalistas o integristas. Cuantas veces en nuestras mismas comunidades hay quienes en nombre de una supuesta pureza doctrinal, o bien de una mal entendida opci?n por o desde los pobres ?se tienen por justos y desprecian a los dem?s? (Lc. 18,9).

Es cierto que aquello que m?s abunda son nuevas formas de fundamentalismos que debemos considerarlas especialmente y aparecen enga?osamente como los adalides de la libertad y el pluralismo, y sostienen duramente una nueva ?dictadura del relativismo?. Son los que sostienen que no existen la verdad, ni valores, ni principios y condenan con apodos y rotulaciones a quienes no se someten a relativizarlo todo. Este falso pluralismo autoritario, tambi?n es una nueva forma de fundamentalismo.

Estos fundamentalismos por su soberbia siempre son generadores de violencia y en el coraz?n autoritario, la humildad y peque?ez est?n en el destierro. Sin embargo, aquellos que comprendan el valor de la pobreza espiritual y la humildad y la pongan en pr?ctica, ser?n constructores de una sociedad mejor.

?Les env?o un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 22:53  | Homil?as
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