S?bado, 13 de noviembre de 2010

ZENIT? publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, 14 de noviembre, XXXIII del tiempo ordinario (Lucas??21,5-19), redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y de Jaca.???

Evangelio del domingo: Por su nombre?

El Evangelio de este domingo nos deja una sensaci?n agridulce, con un cierto desconcierto. Las diversas respuestas de Jes?s, indicaban a sus oyentes que todo estaba inacabado, inseguro. Hasta la belleza del Templo era fr?gil y su solidez amenazada: "no quedar? piedra sobre piedra". Surgir?n profetas falsos una vez m?s, llegar?n guerras, cat?strofes, espantos. Y a los disc?pulos les dir?: os echar?n mano, os perseguir?n, entreg?ndoos a los tribunales y a la c?rcel, y os har?n comparecer ante gobernadores?por causa de mi nombre. Hasta los m?s cercanos como padres, hermanos, parientes y amigos, los odiar?n, los traicionar?n e incluso los matar?n?por causa de su nombre.

Muchas veces ha surgido la tentaci?n de hacer del Cristianismo una especie de vergel, de tranquilo para?so donde evadirse de un mundo corrupto y caduco que se empe?a en no vivir "como Dios manda". Pero el Cristianismo no ha sido regalado por Dios como una "burbuja de paz". De hecho, los mejores hijos de la Iglesia han tenido que sufrir persecuci?n, incomprensi?n y martirio de tantos modos, como la prolongaci?n en la historia de aqu?l?por mi nombre del que nos habla hoy el Evangelio. Vivir en su Nombre, diciendo su Nombre, siendo su Nombre.

Jes?s y el Cristianismo no son un sedante para nuestras molestias sociales, ni un barbit?rico para perpetuar privilegios. No provocan alucinaciones sino compromisos. Los cristianos somos llamados a pertenecer a la historia de Aquel que fue anunciado como "signo de contradicci?n", y que vino a traer el fuego y la espada, es decir portador de la Luz y portavoz de la Verdad en un mundo que con demasiada frecuencia pacta con la oscuridad y la mentira.

Pero este Evangelio, aunque duro, no es desesperanzador. Nos dice Jes?s: "no les teng?is miedo". Ha prometido darnos palabras y sabidur?a para hacer frente a cualquier adversario. Lo que importa es que esa Presencia y esa Palabra por ?l prometidas, resuenen y se reflejen en la vida de la comunidad cristiana y en la de cada cristiano particular.

El Cristianismo no es una aventura para fugarse del mundo, sino una urgencia para transformarlo seg?n el proyecto de Dios,?en el Nombre del Se?or. Los cristianos no son los del eterno poder?o o los de la eterna oposici?n, sino los eternos disc?pulos del ?nico Maestro. Poniendo lo mejor de nosotros mismos para que en cada rinc?n de la historia pueda seguir escuch?ndose la Buena Noticia de Jes?s y haci?ndose realidad el don inmerecido de su Reino que la Iglesia en cada ?poca no deja de anunciar.


Publicado por verdenaranja @ 10:17  | Espiritualidad
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