Mi?rcoles, 17 de noviembre de 2010

ZENIT? publica la intervenci?n de Benedicto XVI al rezar?el domingo 31 de Octubre de 2010? la oraci?n mariana del ?ngelus junto a miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Queridos hermanos y hermanas:

El evangelista san Lucas presta una atenci?n particular al tema de la misericordia de Jes?s. En su narraci?n, encontramos algunos episodios que destacan el amor misericordioso de Dios y de Cristo, quien afirma que no vino a llamar a los justos, sino a los pecadores (Cf.?Lucas?5,32). Entre las narraciones de Lucas, se encuentra la de la conversi?n de Zaqueo, que presenta la liturgia de este domingo. Zaqueo es un "publicano", es m?s, el jefe de los publicanos de Jeric?, importante ciudad en el r?o Jord?n. Los publicanos eran los recaudadores de los impuestos que los jud?os deb?an pagar al emperador romano, y por este motivo eran considerados pecadores p?blicos. Adem?s, aprovechaban con frecuencia su posici?n para hacer chantaje y sacar dinero a la gente. Por este motivo, Zaqueo era muy rico, pero despreciado por sus conciudadanos. Por tato, cuando Jes?s, al atravesar Jeric?, se detuvo precisamente en casa de Zaqueo, suscit? un esc?ndalo general. El Se?or, sin embargo, sab?a muy bien lo que hac?a. Por as? decir quiso arriesgar y gan? la apuesta: Zaqueo, profundamente impresionado por la visita de Jes?s, decide cambiar de vida, y promete restituir el cu?druple de lo que ha robado. "Hoy ha llegado la salvaci?n a esta casa", dice Jes?s y concluye: "el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido".

Dios no excluye a nadie, ni a pobres y ni a ricos. Dios no se deja condicionar por nuestros prejuicios humanos, sino que ve en cada uno un alma que hay que salvar, y le atraen especialmente aquellas almas que son consideradas perdidas y que as? lo creen ellas mismas. Jesucristo, encarnaci?n de Dios, ha demostrado esta inmensa misericordia, que no le quita nada a la gravedad del pecado, sino que busca siempre salvar al pecador, ofrecerle la posibilidad de rescate, de volver a comenzar, de convertirse. En otro pasaje del Evangelio, Jes?s afirma que es muy dif?cil para un rico entrar en el Reino de los cielos (Cf.?Mateo?19, 23). En el caso de Zaqueo, vemos precisamente que lo que parece imposible se realiza: "?l entreg? su riqueza e inmediatamente qued? sustituida por la riqueza del Reino de los cielos", comenta san Jer?nimo (Homil?a sobre el Salmo 83, 3). Y san M?ximo de Tur?n a?ade: "Las riquezas son un alimento para los necios para la deshonestidad; sin embargo, para los sabios son una ayuda para la virtud; a ?stos se les ofrece una oportunidad para la salvaci?n, en el caso de los otros provoca un traspi?s que les arruina" (Sermones, 95).

Queridos amigos, ?Zaqueo acogi? Jes?s y convirti?, pues Jes?s hab?a sido el primero en acogerle! No le hab?a condenado, sino que le hab?a respondido a su deseo de salvaci?n. Pidamos a la Virgen Mar?a, modelo perfecto de comuni?n con Jes?s, que experimentemos la alegr?a de recibir la visita del Hijo de Dios, de quedar renovados por su amor, y transmitir a los dem?s su misericordia.

[Tras rezar el ?ngelus, el Papa a?adi? en italiano:]

Ayer, en la catedral de Oradea Mare, en Rumania, el cardenal Peter Erd? proclam? beato a Szil?rd Bogd?nffy, obispo y m?rtir. En 1949, cuando ten?a 38 a?os, fue consagrado obispo en la clandestinidad y luego fue arrestado por el r?gimen comunista de su pa?s, Ruman?a, con la acusaci?n de conspiraci?n. Despu?s de cuatro a?os de sufrimientos y humillaciones, muri? en la c?rcel. ?Demos gracias a Dios por este heroico pastor de la Iglesia que sigui? al Cordero hasta el final! Que su testimonio consuele a todos los que tambi?n hoy son perseguidos a causa del Evangelio.

[El Papa dirigi? su salud? en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola. Os animo a salir al encuentro de Jes?s que, como nos ha ense?ado el evangelio de este domingo con el ejemplo de Zaqueo, quiere llenarnos de alegr?a y darnos la salvaci?n. Delante de Dios no hay nadie demasiado peque?o. Todos podemos acoger al Se?or en nuestras vidas y dejarnos transformar por ?l. Que la Virgen Mar?a nos ayude a intensificar nuestro amor a Dios. Feliz domingo.?

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:47
 | Enviar