S?bado, 20 de noviembre de 2010

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas, para el 31? domingo durante el a?o (31 de octubre de 2010). (AICA)

CAMBIAR ES POSIBLE ?????????

Hace tiempo nos venimos preparando para celebrar el 21 de noviembre una nueva peregrinaci?n de nuestra Di?cesis y de la regi?n al Centro de espiritualidad de ?Loreto?. Este a?o con la memoria de los 400 a?os de su primera fundaci?n en el Guayr?, junto a otras reducciones, y con la venida del coraz?n de San Roque Gonz?lez que visitar? nuestra Di?cesis y estar? el 21 y 22 en Loreto. A las 9 horas el domingo 21 en la Santa Misa que celebraremos nos reuniremos de las distintas parroquias, ciudades y pueblos, peregrinos que ir?n a pie, sobre todo los j?venes, los ciclistas, en colectivos y autos? llegaremos para agradecer la memoria de la evangelizaci?n, de nuestros M?rtires de las Misiones, y pediremos por el presente y futuro de nuestra provincia y Naci?n en este bicentenario. Ese domingo a la ma?ana suspenderemos todas las Misas de la Di?cesis, concentr?ndonos en ?Loreto?. Desde ya como Obispo y Pastor pido que esta peregrinaci?n implique en todos nosotros renovar nuestro compromiso con Jesucristo y con su Iglesia para ser los disc?pulos y misioneros que nuestra tierra colorada necesita en este inicio del siglo XXI.

El Evangelio de este domingo nos presenta la conversi?n de Zaqueo (Lc. 19,1-10). San Lucas nos vuelve a presentar a un publicano de nombre Zaqueo. Seguramente un hombre poco escrupuloso en los negocios y el texto nos dice que ten?a muchas riquezas y que era el jefe de los publicanos. Zaqueo dese? la conversi?n y Jes?s mir? su coraz?n: ?Se?or, ahora mismo voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le dar? cuatro veces m?s? (Lc.19,8). El Se?or no tuvo reparo en alojarse en su casa, comunic?ndole que le hab?a llegado la Salvaci?n.

En algunas oportunidades escuchamos expresiones como: ?Este hombre es imposible que cambie?. Seguramente si profundizamos en el fundamento de semejante afirmaci?n podremos captar algunas de sus razones, su historia personal y familiar, un pasado turbulento, la dureza de coraz?n,? Sin embargo, tenemos que responder categ?ricamente, que cerrar la posibilidad de cambio o conversi?n a una persona es un error y por supuesto no es cristiano. Todo hombre o mujer, por m?s que hayan cometido el peor de los delitos o tengan los peores pecados, pueden convertirse a Dios y cambiar sus actitudes con sus hermanos y esto hasta el ?ltimo minuto de su vida.

Al comentar este relato de la conversi?n de Zaqueo, no dudo en se?alar la aplicaci?n de este texto no solo a nuestra situaci?n personal, sino a la necesidad siempre de plantearnos la conversi?n de nuestra sociedad, de las personas y estructuras, a una mayor conciencia moral que tenga en cuenta sobre todo una verdadera ?tica ciudadana, que se encamine desde actitudes ego?stas, hacia la globalizaci?n de la solidaridad.

En Aparecida cuando habla sobre la globalizaci?n se?ala: ?La globalizaci?n es un fen?meno complejo que posee diversas dimensiones (econ?micas, pol?ticas, culturales, comunicacionales, etc.). Para su justa valoraci?n, es necesaria una comprensi?n anal?tica y diferenciada que permita detectar tanto sus aspectos positivos como negativos. Lamentablemente, la cara m?s extendida y exitosa de la globalizaci?n es su dimensi?n econ?mica, que se sobrepone y condiciona las otras dimensiones de la vida humana? Conducida por una tendencia que privilegia el lucro y estimula la competencia, la globalizaci?n sigue una din?mica de concentraci?n de poder y de riquezas en manos de pocos, no solo recursos f?sicos y monetarios, sino sobre todo de la informaci?n y de los recursos humanos, lo que produce exclusi?n?? (61-62). ?Por ello frente a esta forma de globalizaci?n, sentimos un fuerte llamado para promover una globalizaci?n diferente que est? marcada por la solidaridad, por la justicia y por el respeto a los derechos humanos, haciendo de Am?rica Latina el continente del amor? (64)

La conversi?n de Zaqueo, el publicano enriquecido injustamente, as? como el mejoramiento de nuestra conciencia social y ?tica ciudadana y solidaria, nos permitir?n ahondar en una inclusi?n social m?s consistente. El jefe de los publicanos, Zaqueo, percibi? que la salvaci?n llegaba convirti?ndose a Dios y tratando de reparar sus pecados, sobre todo percibi? la mirada misericordiosa de Jesucristo. Los cristianos debemos sabernos responsables de trabajar por globalizar la solidaridad construyendo en esperanza.

???????? ?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 22:43  | Homil?as
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