Domingo, 21 de noviembre de 2010

Homil?a de monse?or Juan Carlos Romanin, obispo de R?o Gallegos e la misa celebrada con personas que participan de la Adoraci?n Perpetua (Parroquia Sagrada Familia, Ushuaia, 29 de octubre de 2010). (AICA)

MISA CON ADORADORES

Queridos hermanos todos:

Estoy muy contento de poder compartir con ustedes esta Santa Misa. Escuchar los testimonios y ver c?mo Dios los va acompa?ando en esta iniciativa de poder adorarlo a lo largo de todos los d?as de cada una de las semanas del a?o, me hace muy feliz como padre y como obispo de ustedes. ?Gracias P. Marcelo y gracias a todos ustedes por este regalo que nos hacen a toda la Di?cesis! Dios los premie en abundancia.?

1. Jes?s Eucarist?a

Parece una f?bula y, en cambio, es la verdad. Dios se ha hecho pan en Cristo. ?Dios viene a nosotros oculto en un pedazo de pan!

La Eucarist?a no es una cosa extra?a: es la cosa m?s l?gica del mundo, es la historia del amor m?s grande que se haya vivido en esta tierra por un hombre llamado Jes?s.

Cuando miramos ese pan, cuando lo tenemos en nuestras manos, miramos y tenemos la pasi?n y muerte de Jes?s por toda la humanidad. Ese pan y ese vino, ?sangre derramada?, son la conmemoraci?n de su muerte por nosotros. Son la proclamaci?n de su resurrecci?n, de la vida nueva que ya tenemos en nosotros. ?Este es el pan bajado del cielo, no como el que comieron nuestros padres y murieron. El que come este pan vivir? eternamente.? (Jn 6, 57-58)

Jes?s se ha hecho pan para ser partido, para ser compartido, comido. Se ha hecho nuestra comida para darnos vida, su misma vida divina. Naci? en Bel?n, que en hebreo quiere decir ?casa de pan?, y cuando comenz? a predicar a la multitud revel? que el Padre lo hab?a mandado al mundo como ?pan vivo bajado del cielo?, como ?pan de vida?.

Por eso, en la adoraci?n eucar?stica, recordamos la actuaci?n de Jes?s cuando com?a con los excluidos e impuros, con los pobres y pecadores. All?, recordamos la multiplicaci?n de los panes y los peces en la que hubo pan para todos. All?, entendemos que el pueblo de la nueva alianza es una fraternidad sin exclusiones. All?, entendemos que los ?ltimos? tienen los primeros puestos. All?, en la presencia eucar?stica, entendemos que es el Se?or quien nos constituye en una nueva familia, en la nueva fraternidad.

Al recibirlo, al adorarlo, su vida circula entre nosotros. Su amor misericordioso se prolonga a trav?s de cada uno de nosotros.?

2. Capilla de adoraci?n

Ya la tienen construida y es hermosa! Les deseo que sea espacio sagrado de amistad y de alianza. Que sea el lugar donde se re?nen los disc?pulos con el Maestro. Estoy convencido que es all? donde nace una nueva comunidad.

Tenemos necesidad de un ?discipulado eucar?stico?, de ser disc?pulos y misioneros de la Eucarist?a, no s?lo en la dimensi?n piadosa, sino tambi?n, como expresi?n del amor donado, del sacrificio y de la cruz, del amor martirial en lo cotidiano. La Capilla del Sant?simo es escuela de oraci?n y de servicio para los que quieren ser verdaderos disc?pulos y misioneros de Jes?s.

Jes?s Eucarist?a desde ese lugar, fortalece la comunidad de los disc?pulos, y es, para la parroquia, una escuela de vida cristiana. Ayuda a crecer en santidad y a robustecer nuestra espiritualidad de comuni?n.

Desde all? Jes?s nos sigue invitando a recorrer con ?l el camino de los disc?pulos de Ema?s. Se nos hace presente en medio nuestro como ?compa?ero de camino?, comparte los acontecimientos de la vida, escucha con atenci?n nuestros relatos, nos ayuda a entender lo sucedido, se queda con nosotros y se da a conocer. Es el Dios de la Vida que, en la Capilla del Sant?simo, nos dice una vez m?s: ??Lev?ntate y come, porque todav?a te queda mucho por andar!? (1 Rey 19,7)?

3. Nosotros, adoradores

Somos sagrarios vivientes, felices de tener entre nosotros, y en nosotros, la presencia real del mismo Jes?s.

Pero no somos solamente guardianes de sagrarios, sino tambi?n responsables del proyecto eucar?stico de la ?ltima Cena: ??mense los unos a los otros??

Estamos llamados a ser servidores, a ser espacios sagrados, en relaciones fraternas y libres. Jes?s se nos revela como el Maestro de amor y comuni?n. En la ?ltima Cena nos ense?? a lavarnos los pies los unos a los otros.

Para entender y asimilar esto, hay que dilatar el coraz?n a la medida del coraz?n de Jes?s. Reconocer su presencia siempre nueva y amar a cada pr?jimo como lo ama Dios.?

Jes?s Eucarist?a y el amor al pr?jimo

?As? como basta una sola hostia consagrada de los millones de hostias que hay en la tierra para alimentarnos de Dios, para adorarlo y amarlo, del mismo modo basta un hermano, el que Dios pone a tu lado, para adorar y amar al Jes?s que est? vivo en cada pr?jimo y prolongar as? cada una de nuestras Eucarist?a.? (Chiara Lubich)

La Eucarist?a est? ?ntimamente unida a la caridad. La comuni?n con Cristo exige ?la comuni?n? con los hermanos. ?La Eucarist?a ha sido instituida para que nos convirtamos en hermanos? para que de extra?os, dispersos e indiferentes los unos de los otros, nos volvamos uno, iguales y amigos.? (Pablo VI). Es imposible separar el Cuerpo sacramental de Cristo de su Cuerpo ?total?, del que nosotros y toda la humanidad formamos parte.

La Eucarist?a es una comida que nos compromete. El amor fraterno es la prueba de la autenticidad de nuestras Eucarist?as y de nuestros momentos de adoraci?n. Ante el Sant?simo Sacramento asumimos el compromiso de ?hacernos pan?, de ?ponernos al lado del otro?. Donde hay pan compartido all? est? Dios.

Sin la caridad, la Eucarist?a ser? siempre un culto vac?o. Y la caridad sin la Eucarist?a, se reducir? a una pura filantrop?a o acci?n social.

Hace unos meses, el Papa Benedicto XVI en su viaje a Malta, le dec?a a los j?venes: ?hemos de socorrer al pobre, al d?bil, al marginado. Tenemos que preocuparnos especialmente por los que pasan momentos de dificultad. Debemos atender a los discapacitados y hacer todo lo posible para promover la dignidad y la calidad de vida en todos los que precisan ayuda. Debemos prestar atenci?n a las necesidades de los inmigrantes, de quienes est?n en situaci?n de prostituci?n, tr?fico y trata de personas y de quienes buscan asilo en nuestra tierra. Tender una mano amiga a creyentes y no creyentes. Es nuestra vocaci?n del amor que hemos recibido?? (18 abril 2010)

Y el Santo Padre continua diciendo: ?Este proceder cristiano tiene su fundamento en la muerte y en la resurrecci?n de Jes?s, que se hace presente cada vez que celebramos la Misa, en la que ofrece a todos la vida en abundancia.? (idem) En cada momento y espacio de adoraci?n renovamos el compromiso de amarnos los unos a los otros como Jes?s nos ha amado.?

5. Con Mar?a, mujer eucar?stica

Hoy recordamos el cumplea?os de Mons. Eugenio Peyru, fundador de esta comunidad parroquial. Que ?l, entusiasta de la adoraci?n eucar?stica, nos acompa?e, desde el cielo, en la realizaci?n de su sue?o de pastor.

Que la Sant?sima Virgen Mar?a, mujer eucar?stica en toda su vida, nos ense?e a caminar por nuestras calles como verdaderos sagrarios vivientes, felices de llevar en nosotros la presencia real del mismo Jes?s. Y que Ella nos ense?e a descubrirlo oculto en la Eucarist?a y en el rostro de cada persona que vive con nosotros.Mons. Juan

Carlos Romanin, sdb, obispo de R?o Gallegos?


Publicado por verdenaranja @ 19:26  | Homil?as
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