Jueves, 25 de noviembre de 2010

Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (6 noviembre de 2010). (AICA)

EL COSTO DE LA FECUNDACION ARTIFICIAL???????????????

Mis amigos televidentes hoy quiero comentarles algo acerca del Premio Nobel de Medicina, que se adjudic? este a?o al Dr. Robert Edwards. Llam? la atenci?n que se lo premiara, despu?s de m?s de 30 a?os, por haber logrado el primer nacimiento de un ser humano mediante la t?cnica de la fecundaci?n in vitro.

Este reconocimiento tard?o pone de nuevo sobre el tapete el juicio que hay que hacer acerca de esta t?cnica que se ha difundido notablemente en todo el mundo y tambi?n, aunque no hay una regulaci?n legal, en la Argentina.

En primer lugar habr?a que recordar que el laboratorio no es el ?mbito adecuado para el nacimiento de un ser humano. No es adecuado a la dignidad de la persona humana que, como ense?a el Concilio Vaticano II, es el ?nico ser en el cosmos visible que ha sido querido por s? mismo como imagen y semejanza de Dios.

Entonces, en la t?cnica que ha sido objeto de tan alto reconocimiento se da una ambig?edad fundamental: pareciera que por medio de manipulaci?n de gametos, como si tratara de un objeto industrial, se puede fabricar un ser humano. No es eso lo que corresponde a la dignidad del nacimiento de la persona.

Hay que decir que a un nacido en esas circunstancias, el embri?n humano es un ser personal. Esto es una verdad cient?fica y a la vez una verdad jur?dica porque en la actualidad se acepta, con toda raz?n, el estatuto jur?dico del embri?n humano. Quiero decir con esto que desde el inicio, desde el instante de la concepci?n, cuando se unen los dos gametos, all? aparece un ser nuevo caracterizado por un ADN que lo identifica hasta la muerte y a lo largo de todo su desarrollo vital, cualquiera sea ?ste.

Por medio de la fecundaci?n in vitro el cient?fico, el t?cnico podr?amos decir, se hace due?o de la vida y de la muerte. Es bien sabido que para lograr un nacimiento se desperdician una cantidad notable de embriones y, por otra parte, es muy com?n la selecci?n. Se eligen aquellos que est?n en mejores condiciones, aquellos de los cuales se puede preveer que no van a tener ninguna deficiencia; los dem?s son descartados como objetos biol?gicos inservibles. Ahora bien: se trata de seres humanos, se trata de personas humanas.

Tambi?n es muy com?n la pr?ctica de la congelaci?n de los embriones que se decide no implantar pero ?es aceptable que se congele a un ser humano? ?Est? esto de acuerdo con su dignidad?

Todo el mundo sabe que hay miles y miles de embriones congelados en todo el mundo, de seres humanos cuya suerte no se sabe cu?l ser? y que sufrir?n deterioros o morir?n a causa de esas condiciones a las cuales se los somete. De paso, hay que se?alar el enorme negocio a que da lugar la aplicaci?n del m?todo de fecundaci?n artificial.

Este Premio Nobel, entonces, nos obliga a pensar otra vez la importancia de reconocer verdades fundamentales que tienen que ver con la dignidad de la vida humana y con su car?cter sagrado, desde el inicio hasta su fin natural. No se puede, a cualquier precio, lograr un nacimiento para satisfacer el respetable deseo de una pareja de tener un hijo. Este deseo tiene que ajustarse a pautas ?ticas objetivas.

La t?cnica de la fecundaci?n in vitro consiste en jugar con la vida y con la muerte de miles y miles de personas humanas. Podr?amos hablar en este caso de un nuevo holocausto, que se a?ade al ya conocido del aborto.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Hablan los obispos
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