S?bado, 27 de noviembre de 2010

Homil?a de monse?or Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma para el 32? domingo durante el a?o (7 de noviembre de 2010). (AICA)

POR UNA POL?TICA HACIA LA CIVILIZACI?N DEL AMOR ???????

Ya no se discute el compromiso pol?tico del cristiano. La ense?anza de la doctrina social-pol?tica, a nivel de documentos, es clara y contundente. No es oportunismo o af?n de poder. Es misi?n de la Iglesia formar a sus miembros capaces de vivir el Evangelio en todas las dimensiones del ser humano. Porque? es? la continuadora de la misi?n del Se?or Jesucristo, enviado por el Padre Dios para salvar a ?todos los hombres y a todo el hombre?. Misi?n que reflot? la misma Iglesia en la profunda autocr?tica, que ha sido la primera instancia del? Concilio Vaticano II. en el documento ? Gozo y Esperanza?

Confesemos que en la Iglesia Cat?lica, durante siglos, ha quedado oscurecido el compromiso social pol?tico del laicado. La identidad cristiana se fue reduciendo a ciertas pr?cticas religiosas, a tal punto que se identificaba al buen cat?lico, fundamentalmente, ?por el cumplimiento de la Misa Dominical. Todav?a, se escucha, ?es cat?lico practicante? Pero no basta para definirlo como buen disc?pulo de Jes?s. El fiel disc?pulo de Jes?s es el que asume sus criterios y transparenta sus actitudes en todas las actividades humanas. Tambi?n la pol?tica, y principalmente, si se tiene en cuenta la definici?n de Arist?teles que llama al ser humano como ?animal pol?tico? De ah? que, la dimensi?n pol?tica es trasversal a las dimensiones humanas. Los Padres Conciliares coherentes con la identidad humana, al desarrollar la misi?n de la Iglesia al servicio de ?todos los hombres y de todo el hombre?,? enriquecen el mensaje social pol?tico como animando y caracterizando todas las dimensiones del mundo de los hombres. As? se interrelacionan la pol?tica con la econom?a y la cultura y la misma religi?n, el matrimonio y la familia, el trabajo y la paz al interior de cada pueblo con la Paz Mundial. En esta renovada visi?n del cat?lico en relaci?n con el mundo que le toca vivir, la Misa (Eucarist?a) no es una pr?ctica religiosa cerrada sobre si misma. El Concilio le devuelve el ser ?fuente y cumbre de vida cristiana?. Como fue en la mente de Jes?s cuando habl? del ?Pan de Vida para el mundo?. Hoy a la luz de todos los documentos de la Iglesia despu?s del Concilio Vaticano II podemos afirmar que una Misa cuya fuerza divina no se proyecte a todas las dimensiones del ser humano, es una Misa frustrada. De ah? la importancia central y fontal de la Misa. La Comunidad cristiana participa de la Misa Dominical no para cumplir una obligaci?n religiosa. Sino a la luz de su FE en Jes?s y su Evangelio es acto de amor y adoraci?n de Dios, Padre de la gran Familia, fuente de amor fraterno y solidario, est?mulo por la b?squeda de la justicia del Reino y esperanza en el Resucitado para una fraternidad universal.

La Iglesia desde que salio a peregrinar en la historia de los hombres, proyect? el Evangelio al mundo interior de cada persona y a su mundo exterior. Anuncia la Fe en Jes?s para con su relaci?n ?ntima con Dios y para con su relaci?n social-pol?tica.

El eco social y pol?tico? del anuncio del Evangelio? en las Comunidades de los or?genes cristianos se expres?, ?de inmediato, en frase densa y simple, pero, sumamente expresiva: no hab?a necesitados entre ellos como resultado relacional de? la participaci?n en la Misa .Hoy, en un mundo globalizado e ideologizado con las m?s opuestas y hasta contradictorias ideolog?as, el Magisterio de la Iglesia ha venido sistematizando la simplicidad profunda de los valores evang?licos ?que iluminan el quehacer social-pol?tico . El disc?pulo actual de Jes?s ha de proyectar su Evangelio en una sociedad compleja y acelerada por cambios r?pidos y desconcertantes, globales y profundos, que afectan no solamente al ?rea de la tecnolog?a, de la econom?a y del mercado sino tambi?n de la pol?tica que inciden a su vez en? la vida familiar y religiosa. La Iglesia para que todos sus miembros? sean capaces de apostar a una nueva civilizaci?n del amor, en medio de la mara?a de una sociedad violenta y hedonista, mercantilista y consumista y hasta salvaje en bolsones de cruel injusticia social, les ofrece una Doctrina Social-Pol?tica, gu?a fiel de valores humanos y evang?licos.?

Mons. Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Viedma ([email protected])

Hechos de los Ap?stoles 2,42?


Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Homil?as
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