Domingo, 28 de noviembre de 2010

ZENIT nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI dirigi?el jueves 11 de Noviembre de 2010?a los participantes en la asamblea plenaria del Comit? Pontificio para los Congresos Eucar?sticos Internacionales.

La Eucarist?a, misterio de unidad entre Dios y los hombres

Se?ores cardenales,
venerados hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio,
queridos hermanos y hermanas,

Estoy contento de acogeros al concluir los trabajos de la Asamblea Plenaria del Comit? Pontificio para los Congresos Eucar?sticos Internacionales. Os saludo cordialmente a cada uno de vosotros, en particular al presidente, el arzobispo monse?or Piero Marini, a quien doy las gracias por las corteses expresiones con las que ha introducido nuestro encuentro. Saludo a los Delegados Nacionales de las Conferencias Episcopales y, de modo especial, a la Delegaci?n irlandesa, guiada por monse?or Diarmuid Martin, arzobispo de Dubl?n, ciudad en la que tendr? lugar el pr?ximo Congreso Eucar?stico Internacional, en junio de 2012. Vuestra Asamblea ha dedicado gran atenci?n a este acontecimiento, que se inserta tambi?n en el programa de renovaci?n de la Iglesia en Irlanda. El tema, "La Eucarist?a, comuni?n con Cristo y entre nosotros?, recuerda la centralidad del Misterio eucar?stico para el crecimiento de la vida de fe y para todo aut?ntico camino de renovaci?n eclesial. La Iglesia, mientras va peregrinando por la tierra, es sacramento de unidad de los hombres con Dios y entre ellos (cfr Conc. Vat. II, Const. Dogm. Lumen gentium, 1). Para este fin, ha recibido al Palabra y los Sacramentos, sobre todo la Eucarist?a, de la que "continuamente vive y crece" (ibid., 26) y en la que al mismo tiempo se expresa a s? misma.

El don de Cristo y de su Esp?ritu, que recibimos en la Eucarist?a, cumple con plenitud sobreabundante los anhelos de unidad fraterna que se albergan el coraz?n humano, y al mismo tiempo los eleva muy por encima de la simple experiencia de la convivencia humana. Mediante la comuni?n con el Cuerpo de Cristo, la Iglesia va siendo cada vez m?s ella misma: misterio de unidad ?vertical? y ?horizontal? para todo el g?nero humano. A los brotes de disgregaci?n, que la experiencia cotidiana muestra tan arraigados en la humanidad a causa del pecado, se contrapone la fuerza generadora de unidad del Cuerpo de Cristo. La Eucarist?a, formando continuamente a la Iglesia, crea tambi?n comuni?n entre los hombres.

Querid?simos, algunas felices circunstancias hacen m?s significativos los trabajos llevados a cabo en estos d?as y los acontecimientos futuros. La presente Asamblea cae en el 50? aniversario del Congreso Eucar?stico de Munich de Baviera, que marc? un cambio en la comprensi?n de estos acontecimientos eclesiales, elaborando la idea de la statio orbis, que ser? retomada m?s tarde por el Ritual romano De sacra Communione et de cultu Mysterii eucharistici extra Missam. En esta Cumbre, como ha recordado monse?or Marini, tuve la alegr?a de participar personalmente, como joven profesor de teolog?a. Adem?s, el Congreso de Dubl?n de 2012 tendr? un car?cter jubilar, de hecho ser? el 50?, y se celebrar? adem?s 50 a?os despu?s de la apertura del Concilio Ecum?nico Vaticano II, al que el tema hace referencia expl?cita recordando el cap?tulo 7 de la Constituci?n dogm?tica Lumen gentium.

Los Congresos Eucar?sticos Internacionales tienen ya una larga historia en la Iglesia. Mediante la forma caracter?stica de la "statio orbis", ponen de relieve la dimensi?n universal de la celebraci?n: de hecho, se trata siempre de una fiesta de la fe en torno a Cristo Eucar?stico, el Cristo del sacrificio supremo por la humanidad, en la que participan los fieles no s?lo de una Iglesia particular o de una naci?n, sino, en cuanto sea posible, de varios lugares del Orbe. Es la Iglesia la que se re?ne en torno a su Se?or y su Dios. Al respecto, es importante el papel de los Delegados nacionales. Estos est?n llamados a sensibilizar a sus respectivas Iglesias al acontecimiento del Congreso, sobre todo en el periodo de su preparaci?n, para que fluyan de ?l frutos de vida y de comuni?n.

Tarea de los Congresos Eucar?sticos, sobre todo en el contexto actual, es tambi?n el de dar una contribuci?n peculiar a la nueva evangelizaci?n, promoviendo la evangelizaci?n mistag?gica (cfr Exhort. ap. postsinod. Sacramentum caritatis, 64), que se realiza en la escuela de la Iglesia en oraci?n, a partir de la liturgia y a trav?s de la liturgia. Pero cada Congreso lleva consigo tambi?n una inspiraci?n evangelizadora en el sentido m?s estrictamente misionero, tanto que el binomio Eucarist?a-misi?n ha entrado a formar parte de las l?neas maestras propuestas por la Santa Sede. La Mesa eucar?stica, mesa del sacrificio y de la comuni?n, representa as? el centro difusor del fermento del Evangelio, fuerza propulsora para la construcci?n de la sociedad humana y prenda del Reino que viene. La misi?n de la Iglesia est? en continuidad con la de Cristo: "Como el Padre me ha enviado, as? tambi?n os env?o yo" (Jn 20,21). Y la Eucarist?a es el tr?mite principal de esta continuidad misionera entre Dios Padre, el Hijo encarnado, y la Iglesia que camina en la historia, guiada por el Esp?ritu Santo.

Finalmente, una indicaci?n lit?rgico-pastoral. Dado que la celebraci?n eucar?stica es el centro y el culmen de todas las diversas manifestaciones y formas de piedad, es importante que todo Congreso eucar?stico sepa implicar e integrar, seg?n el esp?ritu de a reforma conciliar, todas las expresiones del culto eucar?stico "extra missam" que hunden sus ra?ces en la devoci?n popular, como tambi?n las asociaciones de fieles que a diverso t?tulo toman inspiraci?n de la Eucarist?a. Todas las devociones eucar?sticas, recomendadas y animadas tambi?n por la Enc?clica Ecclesia de Eucharistia (nn. 10; 47-52) y por la Exhortaci?n post-sinodal Sacramentum caritatis, son armonizadas seg?n una eclesiolog?a eucar?stica orientada hacia la comuni?n. Tambi?n en este sentido los Congresos eucar?sticos son una ayuda a la renovaci?n permanente de la vida eucar?stica de la Iglesia.

Queridos hermanos y hermanas, el apostolado eucar?stico al que dedic?is vuestros esfuerzos es muy precioso, Perseverad en ?l con empe?o y pasi?n, animando y difundiendo la devoci?n eucar?stica en todas sus expresiones. En la Eucarist?a est? encerrado el tesoro de la Iglesia, es decir, el mismo Cristo, que en la Cruz se inmol? por la salvaci?n de la humanidad. Acompa?o vuestro apreciado servicio con la seguridad de mi oraci?n, por intercesi?n de Mar?a Sant?sima, y con la Bendici?n Apost?lica, que de coraz?n os imparto a vosotros, a vuestros seres queridos y a vuestros colaboradores.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 18:59  | Habla el Papa
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