Lunes, 29 de noviembre de 2010

Los Obispos de M?xico han elaborado el documento final de la XC Asamblea Plenaria en el que subrayan el compromiso de la Iglesia en la Misi?n continental. ?Nos hemos reunido en Asamblea Plenaria para compartir las variadas experiencias de la Misi?n Continental permanente en nuestras di?cesis y descubrir los caminos del Esp?ritu para dinamizarla en sus procesos y estrategias? (Fides)?

Mensaje de los Obispos al Pueblo de M?xico en su XC Asamblea Plenaria??

Jueves, 11 de Noviembre de 2010

?Vayan y hagan disc?pulos a todos los pueblos" (Mt 28,19)
"Que cada uno se fije c?mo va construyendo" (l Cor 3,1 O)?

Los obispos de la Iglesia Cat?lica que peregrina en M?xico saludamos a los fieles cat?licos y a todas las personas de buena voluntad que esperan de la Iglesia una palabra y una presencia que alimente la esperanza. Deseamos que Cristo les acompa?e en su caminar de cada d?a y los transforme en comprometidos constructores de la reconciliaci?n y de la paz.??

Nos hemos reunido en Asamblea Plenaria para compartir las variadas experiencias de la Misi?n Continental permanente en nuestras di?cesis y descubrir los caminos del Esp?ritu para dinamizarla en sus procesos y estrategias. Hemos vivido esta Asamblea en un ambiente de encuentro orante, reflexivo, fraterno y de serena esperanza. Cada vez que nos reunimos, revivimos la experiencia de los Ap?stoles cuando, venidos de todas las iglesias, buscaban juntos respuestas que exig?an los retos nuevos de la misi?n que su Se?or les hab?a encomendado. Al igual que ellos, nuestro principal motivo es anunciar, celebrar y vivir el estilo de Jesucristo, muerto y resucitado, en las actuales y retadoras circunstancias de nuestro tiempo.?

El a?o 2010, en ocasi?n del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revoluci?n, nos ha dado la oportunidad de repensar la definici?n de nuestra identidad y el compromiso permanente de ser libres y justos, en una sociedad que vive una profunda crisis cultural que cimbra sus cimientos y pone en cuesti?n su futuro. As? lo hemos expresado en la carta "Conmemorar nuestra historia desde la Fe para comprometernos hoy en nuestra Patria" y en la exhortaci?n "Que en Cristo nuestra Paz M?xico tenga vida digna". Seguimos afirmando nuestro compromiso de ser servidores de la reconciliaci?n y de la paz.?

En esta Asamblea nos hemos preguntado qu? desaf?os piden, de nuestra parte, una palabra iluminadora y una presencia comprometida. Hemos reflexionado sobre la necesidad de que el Evangelio incida en la nueva cultura, caracterizada por la reducci?n del ser humano a objeto de consumo y la ausencia de aspiraciones humanizadoras y trascendentes. Con la confianza puesta en el Se?or de la historia, nos comprometemos a asumir los desaf?os pastorales de la nueva cultura.?

Como los ap?stoles, que fueron requeridos a dar soluciones r?pidas y eficientes ante problemas de su tiempo, nosotros, sus sucesores, seguimos proclamando a Jesucristo, vivo en su Iglesia por la palabra, los sacramentos y la caridad. ?l es nuestro tesoro y la raz?n de ser de nuestra misi?n. Jes?s es el camino que nos permite descubrir la verdad sobre el hombre y su futuro. Donde se planta bien el Evangelio nace el hombre nuevo capaz de edificar una nueva sociedad.?

La primera invitaci?n que Jes?s hace a toda persona que ha vivido el encuentro con ?l, es la de ser su disc?pulo, seguirlo y formar parte activa, comprometida y corresponsable en su comunidad (cf. Jn 1,39). Como dice la Iglesia en Aparecida, en su mensaje final: "?Nuestra mayor alegr?a es ser disc?pulos suyos! ?l nos llama a cada uno por nuestro nombre, conociendo a fondo nuestra historia (cf. Jn 10,3), para convivir con ?l y enviamos a continuar su misi?n (cf. Mc 3,14-15)".?

La Iglesia est? llamada a repensar profundamente y relanzar con mayor fidelidad y audacia su misi?n en las nuevas circunstancias (cf. DA, 11). Ante los nuevos retos, retomamos el llamado a ser misioneros de la esperanza, iluminados por la fuerza del Esp?ritu Santo en un nuevo Pentecost?s, que nos da confianza y seguridad para vencer los miedos, temores y dificultades de nuestro tiempo. Asumimos con renovado entusiasmo ser disc?pulos misioneros, viviendo y compartiendo el tesoro m?s preciado que es Cristo y. su buena nueva de salvaci?n. De igual modo, reafirmamos el compromiso de ser animadores de los procesos y estrategias de la misi?n permanente para que sea efectiva en cada una de las di?cesis de nuestro pa?s.?

Les invitamos a vivir este tiempo de la Iglesia como tiempo del Esp?ritu Santo, Se?or y dador de vida. Fijemos nuestra mirada en Jesucristo y reafirm?monos como disc?pulos y misioneros del amor de Cristo en estos tiempos, tambi?n de grandes oportunidades, para evangelizar la cultura emergente. Dej?monos atraer con renovado asombro por el Dios revelado por Jesucristo. Nuestro testimonio m?s valioso es la fe que tenemos en Dios amor. Que esta fe- amor-esperanza se refleje en cada bautizado, en el modo de ser Iglesia en el mundo y en la renovaci?n de las estructuras pastorales.?

En la Iglesia de Jes?s, todos somos responsables de la misi?n que se nos ha encomendado y cada uno participamos en ella con diferentes ministerios, carismas y servicios. Por ello, invitamos a nuestros sacerdotes, vida consagrada y laicos a ser corresponsables en la tarea de fortalecer los procesos de una Iglesia en estado de misi?n permanente. Con el testimonio de la unidad animaremos a nuestras comunidades a asumir el discipulado misionero y a ser coherentes en la vida personal, familiar y social.?

Los obispos estamos comprometidos a ser art?fices de la comuni?n, vivi?ndola con nuestro presbiterio y nuestro pueblo. Todos somos requeridos a superar una pastoral basada en la repetici?n de acciones y en la improvisaci?n; a implementar una pastoral creativa y audaz; a organizar las prioridades de nuestras di?cesis y a cultivar una espiritualidad prof?tica y de comuni?n. Es necesario, para ello, formamos como disc?pulos y formar a todo el Pueblo de Dios para cumplir con responsabilidad y audacia estas tareas.?

Que santa Mar?a de Guadalupe., modelo de disc?pula misionera de los tiempos nuevos, nos gu?e y acompa?e con su testimonio de fidelidad y servicio.?

Por los Obispos de M?xico?

+ Carlos Aguiar Retes
Arzobispo de Tlalnepantla
Presidente de la CEM?

?+ V?ctor Ren? Rodr?guez G?mez
Obispo Auxiliar de Texcoco
Secretario General de la CEM


Publicado por verdenaranja @ 20:40  | Hablan los obispos
 | Enviar