Martes, 30 de noviembre de 2010

ZENIT? publica la carta que ha enviado el cardenal Llu?s Mart?nez Sistach, arzobispo de Barcelona, tras la visita que Benedicto XVI realiz? a Barcelona entre el 6 y el 7 de noviembre de 2010.

Una visita memorable?

Durante la reciente estancia del Santo Padre en Barcelona tuve el honor de estar mucho rato junto a ?l y pude constatar sus reacciones. Benedicto XVI sigue los acontecimientos con una atenci?n especial, dir?a que casi contemplativa. Y en el curso del almuerzo en la sede del arzobispado me dirigi? esta frase, refiri?ndose a la dedicaci?n de la Sagrada Familia: "Ha sido una celebraci?n que nunca olvidar?".

Tambi?n para nosotros la visita del Santo Padre ha sido un hecho memorable. Ha sido un verdadero don de Dios. Pienso que se ha cumplido el objetivo principal de los viajes apost?licos del Santo Padre: confirmarnos en la fe y animarnos a revitalizar nuestra identidad cristiana. La acogida que entre todos hemos dispensado al Papa ha sido admirable. Qued? gratamente impresionado al ver el entusiasmo con que fue recibido por las calles de Barcelona al dirigirse al templo de la Sagrada Familia y al regresar desde ese templo a la sede del arzobispado. Lo mismo he de afirmar de la entusiasta acogida la noche del s?bado, cuando lleg? al arzobispado. Los j?venes estuvieron presentes de forma especial en esta acogida como tambi?n en la despedida que le hicimos en el aeropuerto.

Otro fruto de las visitas apost?licas del sucesor de San Pedro consiste en percatarnos de que cada Iglesia local es un santuario vivo, un grupo de personas que en la confesi?n de la fe visibilizan la presencia de Cristo en medio de los hombres. Esto comporta que todos amemos y sirvamos con renovada generosidad y fidelidad a la Iglesia diocesana en la que est? presente y operante la Iglesia entera de Cristo.

Benedicto XVI nos ha dado pruebas de una especial estima por el hecho de haber aceptado la invitaci?n que le hice. Y, a lo largo de su estancia entre nosotros, nos ha manifestado su estima mediante el generoso reconocimiento que ha hecho de nuestra realidad cultural y religiosa. El uso que ha hecho de nuestra lengua catalana -junto con el castellano y el lat?n- ha sido un signo bien evidente de este reconocimiento y de esta estima. Por ello, con la confirmaci?n en la fe cristiana, la visita del santo Padre es una invitaci?n a tomar mayor conciencia de lo que es la Iglesia diocesana. Nuestra Iglesia de Barcelona es la Iglesia que est? en comuni?n con la Iglesia de Roma y con toda la Iglesia cat?lica, extendida de Oriente a Occidente. La misma presencia del Papa nos confirma como Iglesia y manifiesta que nuestra Iglesia no es una Iglesia aislada, solitaria, autosuficiente, sino que es una Iglesia en comuni?n cat?lica y apost?lica; el pastor diocesano es de verdad un miembro del Colegio episcopal, en comuni?n con la cabeza, el obispo de Roma y sucesor del ap?stol Pedro.

Este domingo celebramos la jornada de "Germanor", que pone de relieve la misi?n de la Iglesia diocesana, su actividad pastoral y la responsabilidad que todos los cristianos tenemos para mantener los gastos que la Iglesia necesita para llevar a cabo su misi?n evangelizadora y de ayuda fraterna.

Hemos acogido muy bien al Santo Padre. Y deseo dar las gracias a todos los que han colaborado de muchas y variadas maneras. D?mosle gracias a Dios. Y dispong?monos a continuar trabajando al servicio de Dios y de nuestra sociedad. La visita, como decimos en lenguaje coloquial, "no ha de quedar en fuego de artificios". Ahora, como comunidad diocesana, nos queda un trabajo que, con la ayuda de Dios, esperamos hacer en los pr?ximos meses: reflexionar sobre los mensajes que el Papa nos ha dejado, con sus gestos y sus palabras, y buscar la mejor manera de ponerlos en pr?ctica. As? lo exige la calidad de una visita considerada por muchos como hist?rica de verdad.


Publicado por verdenaranja @ 21:31  | Hablan los obispos
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