S?bado, 04 de diciembre de 2010

Homil?a de monse?or Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario en la misa de acci?n de gracias por los 100 a?os de Pueblo Andino (Iglesia San Juan Bautista, 16 de noviembre de 2010). (AICA)

CIEN A?OS DE PUEBLO DE ANDINO Y BENDICI?N DE LA NUEVA CRUZ QUE PRESIDE SU IGLESIA???????????????

1. Celebramos un aniversario centenario. Y por ello los felicito por este feliz acontecimiento. Agradezco personalmente al Se?or Jefe comunal, a las autoridades de la Provincia y de la regi?n; a las instituciones civiles y a las fuerzas de seguridad, a la Iglesia, donde estamos reunidos para celebrar este d?a.

??Porqu? damos gracias? al cabo de estos cien a?os de historia?. En la visi?n cristiana cada jubileo personal o institucional ?el 25? aniversario del matrimonio, llamado ?de plata?, o el 50?, denominado ?de oro?, o el 60?, ?de diamante?? constituye un particular a?o de gracia para la persona que lo celebra, generalmente unido a los sacramentos cristianos. Pero tambi?n se aplica a una instituci?n o comunidad que lo celebra, ?al centenario o al milenio de fundaci?n de una ciudad o de un municipio? (Juan Pablo II, NMA, n? 15). Todos estos jubileos personales o comunitarios tienen un papel importante y significativo en la vida de los individuos y de las comunidades.

Nuestra acci?n? de gracias, entonces, mira a? nuestra tierra, a nuestras familias, a nuestra fe y cultura, al pasado y al futuro, marcado por la esperanza. Por todo aquello que nos movi? a vivir formando parte de esta sociedad. Esta cultura de la vida, de la familia, del trabajo, enriquecida por los valores cristianos se extiende? a todos, como de hechos en nuestros pueblos, enriquecidos por las diversas colectividades, que con sus familias, costumbres y con su vida religiosa, ?han ido integrando nuestra naci?n. As? han?formado una cultura, que se manifiesta en los valores que vive, y en la raz?n profunda de su existencia.

Queremos socialmente crecer siempre en la unidad; que debe darse por una disposici?n interior que busque con sinceridad el bien com?n, que consiste en un conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro m?s pleno? de su propia vida. Lo hacemos justamente en medio de otro aniversario muy importante? que es el Bicentenario de? la Patria.

2. Queremos una comunidad? solidaria, que procure realmente el bienestar de todos, sin despreciar ni excluir a nadie. La ense?anza de Jes?s sobre las bienaventuranzas que le?mos en el Evangelio, es una fuente de inspiraci?n para nuestro comportamiento con los dem?s; y de este modo la vida cristiana que nos mueve,? se debe expresar no solo? en las virtudes personales, sino tambi?n en las virtudes sociales y pol?ticas" (Benedicto XVI, 13. V.2007).

Bienaventurados los limpios de coraz?n, Bienaventurados los mansos de coraz?n, Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, bienaventurados los misericordiosos?Cada bienaventuranza de Jes?s, nos muestra el camino de la verdadera felicidad, que no est? en ?ltima instancia definitivamente aqu?, sino en el cielo.?

Tambi?n lo es, en esta ocasi?n, como acabamos de escuchar en la Carta de San Pablo, la ense?anza sobre la Cruz en la que siempre nos gloriamos. En Jesucristo Dios no s?lo habla al hombre, sino que lo busca. La Encarnaci?n del Hijo de Dios testimonia que Dios busca al hombre.??Por qu? lo busca? Porque ama al hombre, que? se hab?a alejado de El (cfr. NMA, 6.7). El hombre ha dejado de amar, de perdonar, de mirar a su hermano: El hombre ha dejado? de mirar a Dios.

Por eso esta celebraci?n es una ocasi?n?propicia para bendecir la nueva cruz de la Iglesia, al cumplirse los cien a?os del querido pueblo de Andino. Porque justamente? desde la cruz, Jesucristo?nos mira y nos ama; no nos quita nada, ni libertad, ni derechos; sino que al contrario nos da todo, y nos recuerda su entrega por nosotros.

En la cruz, ante todo, ?encontramos siempre de nuevo la expresi?n de perd?n? que? Jes?s tiene ante aquella mujer del Evangelio: ?el que est? libre de pecado, que tire la primera piedra?,?? para devolver la dignidad a quien la hab?a perdido, para redimir al que obr? mal, para ense?arnos el lenguaje del?? perd?n.

El perd?n de Dios es el lado m?s novedoso y contundente del amor cristiano. Y este perd?n est? en la cruz, en la que Jesucristo perdon? a todos. Dio la vida por nosotros. Y de este modo le ofrece a la humanidad un lenguaje nuevo: ?mense unos a otros; inclusive a sus enemigos.

El posible que el ?mensaje del amor y del perd?n desde la cruz,? pueda? resultar pesado para una sociedad, o para una cultura que?respiran rencor o resentimiento. Para ?stas, tal vez sea m?s f?cil darle acceso a la revancha,? o a la reacci?n que responde agresivamente a la agresi?n. Pero en cambio, si se busca una vida m?s humana y fraterna, el s?mbolo del perd?n en cambio, toca lo m?s profundo del coraz?n, confunde a quien no quiere dejar un lugar para la bondad, y?le hace levantar su mirada ?hacia Dios, rico en misericordia.

Jes?s desde la cruz nos ense?a a todos, nos manifiesta? que di? su vida por nosotros, con un lenguaje que llega a lo profundo de la?fe, pero que tambi?n? transciende la creencia personal y se transforma en un s?mbolo de amor para todos, personalmente ?y para nuestra sociedad. Por eso el s?mbolo del amor est? presente, no s?lo en la capilla o en la iglesia, sino tambi?n ?donde? mucho lo necesitamos: en la escuela, en el geri?trico, en el hospital, en el en los lugares de recreaci?n,?en la c?rcel, y all? donde se busca ejercer la justicia.

Que esta celebraci?n del cent?simo aniversario del Pueblo de Andino, con la protecci?n de la Sant?sima Virgen, ?nos encuentre m?s cerca de Dios? y de nuestros hermanos; porque ?l es la realidad fundante, que nos permite conocer y amar y celebrar? la vida; el Dios que vino a nosotros; y que nos abre un camino de esperanza.??

Mons. Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario?


Publicado por verdenaranja @ 22:52  | Homil?as
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