Domingo, 05 de diciembre de 2010

ZENIT? publica las palabras que dirigi? desde la ventana de su estudio Benedicto XVI el domingo 21 de Noviembre de 2o10 a mediod?a con motivo del ?ngelus tras haber presidido la concelebraci?n eucar?stica con los 24 nuevos cardenales a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas:

Acaba de terminar en la bas?lica vaticana, la liturgia de nuestro Se?or Jesucristo Rey del Universo, concelebrada por los 24 cardenales creados en el consistorio de ayer. La solemnidad de Cristo Rey fue instituida por el Papa P?o XI en 1925 y m?s tarde, despu?s del Vaticano II, se coloc? al final del a?o lit?rgico. El Evangelio de san Lucas presenta, como en un gran cuadro, la realeza de Jes?s en el momento de la crucifixi?n. Los jefes del pueblo y los soldados se burlan del "primog?nito de toda criatura" (Colosenses 1,15) y le ponen a prueba para ver si tiene el poder para salvarse de la muerte (cf. Lucas 23, 35-37). Sin embargo, "precisamente en la cruz, Jes?s est? a la altura de Dios, que es Amor. All? se le puede 'conocer'. [...] Jes?s nos da 'vida' porque nos da a Dios. Nos lo puede dar porque ?l mismo es uno con Dios" (Benedicto XVI, "Jes?s de Nazaret", seg?n la edici?n italiana Mil?n 2007, 399 404). De hecho, mientras que el Se?or parece pasar desapercibido entre dos malhechores, uno de ellos, consciente de sus pecados, se abre a la verdad, alcanza la fe e implora "al rey de los jud?os": "Jes?s, acu?rdate de m? cuando entres en tu reino" (Lucas 23,42). De quien "es antes de todas las cosas y en ?l todas subsisten" (Colosenses 1, 17) el llamado "buen ladr?n" recibe inmediatamente el perd?n y la alegr?a de entrar en el Reino de los Cielos. "Yo te aseguro que hoy estar?s conmigo en el Para?so" (Lucas 23, 43). Con estas palabras, Jes?s, desde el trono de la cruz, da la bienvenida a todos con la misericordia infinita. San Ambrosio comenta que "es un buen ejemplo de conversi?n al que debemos aspirar: muy pronto al ladr?n se le concede el perd?n, y la gracia es m?s abundante que la petici?n; el Se?or, de hecho, dice san Ambrosio, siempre concede lo que se le pide [...] La vida consiste en estar con Cristo, porque donde est? Cristo all? est? el Reino" (Expositio Evangelii secundum Lucam X, 121:.. CCL 14, 379).

Queridos amigos, el camino del amor, que el Se?or nos revela y nos invita a recorrer, se puede contemplar incluso en el arte cristiano. De hecho, antiguamente, "en la configuraci?n de los edificios sagrados [...] se hizo habitual representar en el lado oriental al Se?or que regresa como rey --imagen de la esperanza--, mientras en el lado occidental estaba el Juicio final, como imagen de la responsabilidad respecto a nuestra vida" (enc?clica Spe Salvi, 41): esperanza en el amor infinito de Dios y compromiso para ordenar nuestra vida seg?n el amor de Dios. Cuando contemplamos las representaciones de Jes?s inspiradas en el Nuevo Testamento, como ense?a un antiguo Concilio, se nos lleva a "comprender [...] la sublimidad de la humillaci?n del Verbo de Dios y [...] a recordar su vida en la carne, su pasi?n y muerte salv?fica y la redenci?n que de ella se deriva para el mundo" (Concilio de Trullo [a?o 691 ? 692], canon 82). "S?, la necesitamos para ser capaces de reconocer en el coraz?n traspasado del Crucificado el misterio de Dios" (Joseph Ratzinger, Teologia della liturgia. La fondazione sacramentale dell'esistenza cristiana, LEV, 2010, 69).

En la celebraci?n de su Presentaci?n en el Templo encomendamos a la Virgen Mar?a los nuevos purpurados del Colegio Cardenalicio y nuestra peregrinaci?n terrena a la eternidad.

[Tras rezar el ?ngelus, el Papa a?adi?:]

Hoy, en Italia, por invitaci?n de los obispos, las comunidades eclesiales rezan por los cristianos que sufren persecuciones y discriminaciones, especialmente en Irak. Me uno a esta invocaci?n conjunta al Dios de la vida y de la paz para que en todas las partes del mundo se asegure a todos la libertad religiosa. Estoy junto a estos hermanos y hermanas por el alto testimonio de fe que ofrecen a Dios.

En la memoria de la Presentaci?n en el Templo de la Bienaventurada Virgen Mar?a, que hoy se celebra, la Iglesia se une con particular afecto a las monjas y monjes de clausura: es la "Jornada ?pro Orantibus", que renueva tambi?n la invitaci?n a apoyar concretamente a estas comunidades. A ?stas imparto de coraz?n mi bendici?n.

Hoy tambi?n se celebra la Jornada de las V?ctimas de la Carretera. Mientras aseguro mi recuerdo en la oraci?n, aliento a continuar en el compromiso de la prevenci?n, que est? dando buenos resultados, recordando siempre que la prudencia y el respeto de las normas son la primera forma de tutela de uno mismo y de los dem?s.

[A continuaci?n, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

En este momento, me siento cercano a los afectados por las lluvias torrenciales que, en los ?ltimos d?as, han devastado gran parte de Colombia. Deseando que los llamamientos a la solidaridad sean escuchados, me uno a cuantos elevan oraciones al Se?or por las v?ctimas y a cuantos est?n viviendo horas de angustia y tribulaci?n.

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola. De modo especial, a los Obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos y fieles que hab?is venido de Ecuador y Espa?a, acompa?ando a los nuevos Cardenales. Pidamos al Esp?ritu Santo, por intercesi?n de la Madre de la Iglesia, Mar?a Sant?sima, que los sostenga e ilumine con su gracia para que, llenos de amor a Dios y estrechamente unidos al Sucesor de Pedro, contin?en entregando fielmente su vida al servicio de Dios y de los hombres, y as? poder un d?a participar de su Reino. Feliz domingo.?

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
? Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 17:44  | Habla el Papa
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