Lunes, 06 de diciembre de 2010

ZENIT? nos ofrece el saludo del Papa Benedicto XVI a los nuevos cardenales, a quienes recibi? el lunes 22 de Noviembre de 2010 en audiencia, junto con sus familiares y acompa?antes, en el Aula Pablo VI.

Se?ores cardenales,
queridos hermanos en el Episcopado y en el presbiterado,
queridos amigos

Est?n a?n vivos en la mente y en el coraz?n de todos nosotros los sentimientos y las emociones que hemos vivido ayer y anteayer, con ocasi?n de la creaci?n de 24 nuevos cardenales. Han sido momentos de ferviente oraci?n y de profunda comuni?n, que hoy deseamos prolongar con el alma llena de gratitud hacia el Se?or, el cual nos ha dado la alegr?a de vivir una nueva p?gina de la historia de la Iglesia. Estoy por tanto contento de acogeros tambi?n hoy, en este encuentro sencillo y familiar, y de dirigir mi cordial saludo a los neo-purpurados, como tambi?n a sus parientes, amigos y a cuantos les acompa?an en esta circunstancia tan solemne e importante.

Os saludo en primer lugar a vosotros, queridos cardenales italianos. Le saludo a usted, se?or cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregaci?n para las Causas de los Santos; le saludo a usted, se?or cardenal Francesco Monterisi, arcipreste de la Bas?lica papal de San Pablo Extramuros; le saludo a usted, se?or cardenal Fortunato Baldelli, penitenciario mayor; le saludo a usted, se?or cardenal Paolo Sardi, vice camarlengo de la Santa Iglesia Romana; le saludo a usted, se?or cardenal Mauro Piacenza, prefecto de la Congregaci?n para el Clero; le saludo a usted, se?or cardenal Velasio De Paolis, presidente de la Prefectura de Asuntos Econ?micos de la Santa Sede; le saludo a usted, se?or cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura; le saludo a usted, se?or cardenal Paolo Romeo, arzobispo de Palermo; le saludo a usted, se?or cardenal Elio Sgreccia, anterior presidente de la Academia Pontificia para la Vida; le saludo a usted, se?or cardenal Domenico Bartolucci, anterior maestro director de la Capilla Musical Pontificia. Queridos y Venerados Hermanos, a trav?s vuestro, la Iglesia que est? en Italia enriquece al Colegio Cardenalicio con ulterior sabidur?a pastoral y entusiasmo apost?lico. Extiendo de buen grado mi cordial saludo a cuantos comparten con vosotros la alegr?a de este momento y les exhorto a asegurar el apoyo de su oraci?n, para que pod?is perseverar fielmente en vuestras respectivas tareas por el bien del Evangelio y de todo el pueblo cristiano.

[En franc?s]

Dirijo mi cordial saludo a los nuevos cardenales franc?fonos: al patriarca de Alejandr?a de los Coptos, cardenal Antonios Naguib; al presidente del Consejo Pontificio Cor Unum, cardenal Robert Sarah; al arzobispo de Kinshasa, cardenal Laurent Monsengwo Pasinya. Saludo tambi?n con alegr?a a sus parientes y a todas las personas que les acompa?an en estos d?as de fiesta que estamos viviendo. Queridos amigos, estas celebraciones nos invitan a extender nuestra mirada a las dimensiones de la Iglesia universal. Os invito a rezar por los nuevos cardenales para que en comuni?n con el Sucesor de Pedro trabajen eficazmente por la unidad y la santidad del entero Pueblo de Dios. Y vosotros mismos, sed testigos ardientes del Evangelio para volver a dar al mundo la esperanza que necesita y para contribuir en todas partes al establecimiento de la paz y de la fraternidad.

[En ingl?s]

Extiendo un saludo cordial a los prelados de habla inglesa a quienes he tenido la alegr?a de elevar a la dignidad de cardenales en el consistorio del pasado s?bado. Cardenal Raymond Leo Burke, prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apost?lica; cardenal Medardo Joseph Mazombwe, arzobispo em?rito de Lusaka (Zambia); cardenal Donald William Wuerl, arzobispo de Washington (EE.UU) y cardenal Albert Malcolm Ranjith Patabendige Don, arzobispo de Colombo (Sri Lanka).

Tambi?n doy la bienvenida a sus familiares y amigos, y a los fieles que les han acompa?ado a Roma.

El Colegio de Cardenales, cuyo origen est? unido al antiguo clero de la Iglesia romana, tiene a su cargo la elecci?n del Sucesor de Pedro y aconsejarle en los asuntos de mayor importancia. Tanto en las oficinas de la Curia Romana como en su ministerio en las Iglesias locales a trav?s del mundo, los cardenales est?n llamados a participar de una forma especial en la solicitud del Papa por la Iglesia universa. El vivo color de sus ropajes ha sido visto tradicionalmente como un signo de su compromiso en defender al reba?o de Cristo hasta el derramamiento de su sangre. Al aceptar los nuevos cardenales la carga de este oficio, conf?o en que ser?n apoyados por vuestras oraciones constantes y vuestra cooperaci?n en sus esfuerzos para construir el Cuerpo de Cristo en unidad, santidad y paz.

[En alem?n]

Un saludo especial a los reci?n nombrados cardenales alemanes.?Debo comenzar con el cardenal Kurt Koch, a quien saludo con afecto, as? como a su familia, sus amigos e invitados de Suiza, en especial a los representantes de la di?cesis de Basilea, donde ha trabajado muchos a?os como obispo, y los representantes del Consejo Federal y el?canton?s. Me uno a ?l en la oraci?n y el apoyo en su importante tarea al servicio de la Iglesia universal y del Papaal servicio de la unidad de los cristianos.?Saludo cordialmente adem?s al cardenal Reinhard Marx, as? como a su familia, y peregrinos de la archidi?cesis de Munich y Freising, los obispos auxiliares, el personal de los organismos diocesanos, los representantes de la vida pol?tica y p?blica, as? como los fieles?de la di?cesis de Tr?veris y del arzobispado de Paderborn.?Por ?ltimo, saludo c?lidamente al cardenal Walter M?ller con su familia y amigos en Roma, Augsburgo y Bamberg.?Queridos amigos, los cardenales asumen de una manera especial la asistencia al sucesor de Pedro en su servicio a la Iglesia unviersal.?Signo es el rojo p?rpura, que se interpreta como su disposici?n para proteger el reba?o de Cristo hasta el extremo, el sacrificio de su sangre.? Acompa?o su tarea y su compromiso con la iglesia con oraciones.

[En espa?ol]

Saludo con afecto a los nuevos Cardenales de lengua espa?ola, acompa?ados de sus familiares y de tantos Obispos, sacerdotes, religiosos y laicos venidos especialmente de Ecuador y Espa?a. La Iglesia en Ecuador se alegra por el Cardenal Ra?l Eduardo Vela Chiriboga, Arzobispo Em?rito de Quito, que con celo y dedicaci?n ejemplar ha desempe?ado tambi?n su ministerio episcopal en Guayaquil, Azogues, y como Obispo Ordinario Militar. Tambi?n la Iglesia que peregrina en Espa?a se congratula por el Cardenal Jos? Manuel Estepa Llaurens, Arzobispo Em?rito Castrense, que ha prestado un servicio precioso participando en la redacci?n del Catecismo de la Iglesia Cat?lica. Os invito a todos a acompa?ar con vuestra oraci?n y cercan?a espiritual a los nuevos miembros del Colegio de cardenales para que, movidos por un amor intenso a Cristo y unidos en estrecha comuni?n con el Sucesor de Pedro, contin?en sirviendo con fidelidad a la Iglesia.

[En portugu?s]

Saludo al se?or cardenal Raymundo Damasceno Assis, aqu? rodeado de personas amigas, congratul?ndose se ver a su persona m?s ?ntimamente asociada al ministerio del Papa. Vuestra presencia me recuerda las horas de ?ntima alegr?a y gran esperanza eclesial vividas en Aparecida, durante mi inolvidable visita a Brasil que, sobre todo en ese d?a, se extend?a a todo el Continente Latino-Americano y Caribe?o, con su episcopado all? reunido en comuni?n de fe, esperanza y amor, bajo la mirada maternal de Mar?a, en torno al Sucesor de Pedro. Hoy con vosotros reitero mi confianza afectuosa al se?or cardenal arzobispo de Aparecida y pido a Nuestra Se?ora que os proteja y asista a todos, iluminando con la esperanza vuestro camino, en uni?n con el pastor y amigo, para instaurar todas las cosas en Cristo.

[En polaco]

Expresiones de saludo dirijo al cardenal Kazimierz Nycz y a sus hu?spedes. El nombramiento cardenalicio obliga a la solicitud ya no solo por la Iglesia local, sino por la suerte de la Iglesia universal, adem?s de a la estrecha colaboraci?n con el Papa en el desarrollo del oficio petrino. Por esto imploro para ?l todas las gracias necesarias, y os pido a todos vosotros la oraci?n constante por la luz y el poder del Esp?ritu Santo ? Esp?ritu de sabidur?a y de consejo. ?Que Dios os bendiga!

[En italiano]

?Queridos y Venerados hermanos que hab?is entrado a formar parte del Colegio Cardenalicio! Renuevo a cada uno de vosotros mi augurio m?s cordial. Vuestro ministerio se enriquece con un ulterior compromiso en apoyar al Sucesor de Pedro, en su universal servicio a la Iglesia. Conf?o mucho en vosotros, en vuestra oraci?n y en vuestra preciosa ayuda. Con fraternal estima, os animo a proseguir en vuestra misi?n espiritual y apost?lica, que ha conocido una etapa muy importante. Mantened fija la mirada en Cristo, tomando de ?l toda gracia y consuelo espiritual, seg?n el ejemplo luminoso de los santos cardenales, intr?pidos servidores de la Iglesia que, en el transcurso de los siglos, han dado gloria a Dios con el ejercicio heroico de las virtudes y la tenaz fidelidad al Evangelio. Invoco sobre vosotros y sobre los presentes la protecci?n maternal de la Virgen Mar?a, Madre de la Iglesia, y de la m?rtir santa Cecilia, cuya memoria celebramos hoy. Que la patrona de la m?sica y del bel canto acompa?e y sostenga vuestro compromiso de ser en la Iglesia atentos oyentes de las diversas voces, para hacer m?s profunda la unidad de los corazones. Con estos sentimientos os imparto con afecto a vosotros y a todos los presentes una especial Bendici?n Apost?lica.

[Traducci?n del original pluriling?e por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:37  | Habla el Papa
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