Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010

Homil?a de monse?or Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s, en la misa de ordenaciones sacerdotales de Sebasti?n Calabrese y Leonardo Chimento (Catedral de Avellaneda-Lan?s, 20 de noviembre 2010). (AICA)

ORDENACIONES SACERDOTALES ???????????

Queridos sacerdotes.
Queridos seminaristas.
Queridas religiosas y religiosos.
Querido pueblo fiel:?

Como Obispo de esta di?cesis de Avellaneda Lan?s, hoy tengo el gozo de poder conferir a estos dos hermanos di?conos el orden de presb?teros, constituirlos sacerdotes. Un regalo muy grande, una gracia muy grande, donde Dios nos bendice enormemente. Estamos en este inicio de A?o Jubilar, estos cincuenta a?o de nuestra querida di?cesis y el Se?or nos regala dos nuevos sacerdotes. Tambi?n nosotros, los consagrados, hoy renovamos esa gracia que Dios nos regal? y que es para siempre.

Dios nos toma, y Dios los toma, de una manera muy especial llam?ndolos a identificarse a Jesucristo, cabeza pero sigui?ndolo a ?l, imit?ndolo a ?l, escuch?ndolo a ?l y para que cumplan con la misi?n que el Se?or, a trav?s de la Iglesia, les confiere.

Est?n llamados y es una gracia de Dios. No duden jam?s de la exigencia, y mucho menos de la respuesta, para que no vacilen, para que no duden, para que no tiemblen, para que no tengan miedo, para que s? sepan y puedan confiar en el Se?or. Si el Se?or los llam?, si el Se?or los mir?, si el Se?or los am? y el Se?or les confi?, ustedes tendr?n que seguir confiando en esa ternura y en esa misericordia de haber sido asociados de cerca a? Jesucristo en la cruz.

El sacerdote, el presb?tero, est? llamado por Dios para vivir en la Iglesia. Y lo llama el Obispo y lo llama el presbiterio; por eso no se concibe un sacerdote individualista y separado. El sacerdote tiene que estar unido al presbiterio, pues esa es su raz?n de ser y su caridad que tendr? que vivir unido al obispo y al presbiterio; unido al presbiterio con el Obispo. Y vivir en esa comuni?n, que no es secundaria, ni circunstancial, ni funcional, sino que es estructural.

La comuni?n de la cual ustedes participan, y no son simplemente sacerdotes y despu?s pueden hacer lo que quieran, sino que est?n metidos, llamados, al orden del presbiterado y por eso ustedes tienen que estar unidos en comuni?n.

Queridos hermanos, es un regalo extraordinario; donde Dios los llama a ustedes, j?venes en un mundo complejo y muy dif?cil, pero que el Se?or a trav?s de la Iglesia les dice algo y tambi?n nos quiere decir algo a nosotros y quiere decir algo al mundo: ?que lo que es imposible para los hombres, es posible con la cercan?a y la gracia de Dios!, ?Dios hace posible vuestra entrega, vuestra fidelidad y vuestra perseverancia!

El Se?or los llama para que crean y lean la Palabra de Dios; crey?ndola, ley?ndola, ense??ndola y practic?ndola, esa palabra de Dios los tendr? que alimentar siempre, iluminar siempre para iluminar y acompa?ar a los hermanos. El protagonismo no ser? de ustedes, el protagonismo es de Jesucristo, es de su Palabra y es del Esp?ritu Santo. Por lo tanto ustedes sean verdaderos oyentes de la Palabra de Dios, para que puedan alimentar a los hermanos.

Ustedes tambi?n tendr?n la dicha y la gracia de participar del ministerio eucar?stico; y en el nombre de Cristo podr?n perdonar y absolver los pecados; podr?n bautizar, ungir al enfermo y sobre todo dar a Cristo en LA comuni?n. Se unir?n a ese misterio y vuestra vida, si tiene sentido, y si quieren que la vida de ustedes tenga sentido, ?fusi?nense al misterio de Cristo!, ?suban al altar y qu?dense all? para vivir sagradamente el sacrificio! El sacrificio del cual ustedes son revestidos de Jesucristo, unidos e identificados con ?l; y ?l no s?lo los alimentar? a ustedes sino que tambi?n alimentar? al Pueblo de Dios, por medio de ustedes.

Tambi?n les da otra misi?n: el pastoreo. ??Me amas?, cuida a mi gente; ?me amas?, cuida ami pueblo, ?me amas?, cuida a la Iglesia?. No son palabras meramente ret?ricas, son sustanciales, son contundentes, son ontol?gicas. De alguna manera, el sacerdote de Cristo es sacerdote para Cristo para su pueblo y para la Iglesia. Ese pastoreo lo tendr?n que desarrollar, cultivar, vivir y comunicar.

Son muchas las cosas a que un sacerdote est? llamado pero, como dec?a la primera lectura de Jerem?as, ?no temas, t? vas donde yo te env?o y no temas pues yo te voy a ense?ar lo que te mande? El sacerdote tendr? que ser un hombre de Dios y si no es un hombre de Dios no va a saber dec?rselo a la gente. El sacerdote tendr? que estar enamorado de un modo indiviso para que Dios siga siendo el centro de su vida, y que ustedes, desde ese centro, lo puedan comunicar a los dem?s. La gente necesita eso, la gente pide eso, la gente quiere eso. No quiere otra cosa.

Vamos a pedir como Iglesia que Dios los bendiga y que ustedes siempre cuenten con ?l. Dios no pide y despu?s defrauda. Lo que Dios pide, lo da y lo da en abundancia. Conf?en y sean siempre los que est?n enamorados de Dios. ?Enamorados de Dios para no buscar en otro charco!, ?enamorados de Cristo para servir a la Iglesia!, ?enamorados de Cristo para dar la vida con ?l!, ?enamorados de Cristo para que nuestra Iglesia sea cada vez m?s cre?ble, m?s entendida, m?s amada y m?s respetada! A eso est?n llamados, queridos hijos; cuenten con la ayuda de Dios, con la gracia; que la gracia hace lo que Dios da. Y cuenten con la ayuda maternal de la Virgen; Ella los va a acompa?ar siempre; Ella despeja pero tambi?n acerca a Jesucristo el Se?or.

Como Dios no se deja vencer en generosidad, ustedes tienen familias y sus familias nos han acompa?ado; sus amigos tambi?n y sus respectivas comunidades a lo largo de estos a?os de formaci?n. Agradezco en especial a los padres de ustedes dos; sepan que al hijo no lo pierden y que el hijo sacerdote ser? sacerdote pero sigue siendo hijo, por lo tanto alguna vez t?renle la oreja al hijo aunque sea sacerdote. Porque Dios nunca rompe los v?nculos anteriores, al contrario ?los potencia, los enardece, los ilumina, los enriquece!

Como es generoso los bendice tambi?n a ustedes; no tengan dudas de que es una bendici?n. Ellos no tendr?n hijos propios, pero tendr?n muchos hijos espirituales y ver?n ustedes como el coraz?n les seguir? agrandando y ardiendo, porque Dios nos da familias nuevas, hermanos y hermanas nuevas. Ay?denlos a ellos para que sigan siempre cumpliendo con la misi?n.

Que el Se?or los bendiga a todos y que nos bendiga personalmente a cada uno en este d?a porque es una gracia muy grande. Est? el obispo, est?n los sacerdotes, est?n las religiosas, est?n ustedes: si dos o tres personas se re?nen en su nombre, ?l est?. Y,? ?c?mo el Se?or no va a estar presente en esta celebraci?n! Y si el Se?or est? presente en esta celebraci?n es para que nos siga tocando, nos siga confirmando, nos siga cambiando y nos siga enviando, porque estamos en la Iglesia para hacer lo que ?l quiere, lo que ?l nos diga.

Que la Sant?sima Virgen Mar?a, bajo la advocaci?n? de Nuestra Se?ora de la Asunci?n, les ayude a perseverar e interceda ante su Hijo para que ustedes hagan siempre su voluntad.?

Que as? sea.

Mons. Rub?n Oscar Frassia, obispo de Avellaneda-Lan?s?


Publicado por verdenaranja @ 19:14  | Homil?as
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