S?bado, 11 de diciembre de 2010

ZENIT??publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, 12 de diciembre, segundo de tercero de Adviento (Mateo?11,2-11), redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y de Jaca.???

Tercer domingo de Adviento: Una provocadora alegr?a?

Podr?a parecer casi una burla, o al menos una provocaci?n, la de invitar nada menos que a la alegr?a en estos momentos de hondas dificultades en tantas personas. Pero he aqu? que este tercer domingo de Adviento, se le llama domingo?gaudete?(alegraos), porque la alegr?a forma parte de este tiempo de espera. No era f?cil y halag?e?a la situaci?n desde la que hablaba Isa?as. El profeta tuvo que experimentar el v?rtigo de anunciar esperanza en medio de un pueblo desesperanzado; anunciar alegr?a y fiesta, a un pueblo que fatalmente se iba resignando con la tristeza y el luto. Y esto es lo que hizo Isa?as: ?veis el desierto y los yermos? ?veis el p?ramo y la estepa? Pues florecer?n como florece el narciso, y se alegrar?n con un gozo de alegr?a verdadera. ?Ten?is la sensaci?n de soledad, de abandono, de que vuestra situaci?n no hay nada ni nadie que la pueda cambiar? Pues no pact?is con la tristeza y que el miedo no llene vuestro coraz?n, sed fuertes, no tem?is: vuestro Dios viene en persona, para resarciros y salvaros. Y como quien est? ciego y vuelve a la luz, como quien sufre sordera y se le abren los o?dos, como quien renquea de cojera y salta como un ciervo, como quien se amilana como mudo y consigue cantar... as?, as? ver?is que se termina vuestro destierro, vuestra soledad, vuestra tristeza, vuestra pesadumbre..., y volver?is a vuestra tierra como rescatados del Se?or.

?Eres t? el que ha de venir o tenemos que esperar a otro? -le preguntar?n a Jes?s los disc?pulos del Bautista-, y Jes?s responder?: decidle a Juan lo que est?is viendo y oyendo:los ciegos ven, los inv?lidos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, a los pobres se les anuncia la Buena Noticia. La alegr?a profetizada por Isa?as tomaba rostro y nombre: Jes?s.

A nosotros, cristianos que recorremos este Adviento con el deseo de no repetir cansinamente el de a?os anteriores, se nos dirige tambi?n una invitaci?n a la alegr?a. Cada uno tendr? que reconocer cu?les son sus desiertos, sus yermos, sus p?ramos y estepas; cada uno tendr? que poner nombre a la ceguera, la sordera, la cojera o la mudez de las que nos habla este Domingo la Palabra de Dios. Pero es ciertamente en toda esa situaci?n donde hemos de esperar a quien viene para rescatarnos de la muerte, de la tristeza, del fatalismo. Y somos llamados a testimoniar ante el mundo esa alegr?a que nos ha?acontecido, que se ha hecho tambi?n para nosotros el Rostro, la Carne y la Historia de Jesucristo. Entonces la alegr?a deja de ser un lujo y se convierte en una urgencia, en un catecismo, en una evangelizaci?n. Esta es la alegr?a que esperamos y que se nos dar? por quien est? viniendo.


Publicado por verdenaranja @ 9:38  | Espiritualidad
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