S?bado, 11 de diciembre de 2010

ZENIT ? nos ofrece el discurso que el Papa Benedicto XVI pronunci?el viernes 26 de Noviembre de 2010?durante la audiencia concedida a los participantes en la Asamblea de la Federaci?n Italiana de Semanarios Cat?licos (FISC) en la Sala Clementina del Palacio Apost?lico

?Queridos hermanos y hermanas!

Estoy contento de encontraros con ocasi?n de la Asamblea de la Federaci?n Italiana de Semanarios Cat?licos. Mi cordial saludo va a monse?or Mariano Crociata, secretario de la Conferencia Episcopal Italiana, a los prelados y sacerdotes presentes, y a don Giorgio Zucchelli, presidente de la Federaci?n, a quien doy las gracias por sus corteses palabras. Os saludo a vosotros, directores y colaboradores de las 188 cabeceras period?sticas cat?licas representadas en la Federaci?n; en particular, al director de la agencia Sir y al director del diario Avvenire. Estoy agradecido por este encuentro, con el que manifest?is vuestra fidelidad a la Iglesia y a su magisterio; os doy las gracias tambi?n por el apoyo que segu?s dando a la colecta del ?bolo de San Pedro y a las iniciativas ben?ficas promovidas y sostenidas por la Santa Sede.

La Federaci?n Italiana de Semanarios Cat?licos re?ne a los semanarios diocesanos y a los diversos ?rganos de prensa de inspiraci?n cat?lica de toda la pen?nsula italiana. Esta surgi? en 1966 para responder a la exigencia de desarrollar sinergias y colaboraciones, dirigidas a favorecer la preciosa tarea de dar a conocer la vida, la actividad y la ense?anza de la Iglesia. Creando canales de comunicaci?n entre los diversos ?rganos de la prensa local, diseminados por toda Italia, se quiso responder a la exigencia de promover la colaboraci?n y de dar una cierta organicidad a las diversas potencialidades intelectuales y creativas, precisamente para aumentar la eficacia y la incisividad del anuncio del mensaje evang?lico. Esta es la funci?n peculiar de los peri?dicos de inspiraci?n cat?lica: anunciar la Buena Nueva a trav?s de la narraci?n de los hechos concretos que viven las comunidades cristianas y de las situaciones reales en las que se insertan. Como una peque?a cantidad de levadura, mezclado con la harina, hace fermentar toda la masa, as? la Iglesia, presente en la sociedad, hace crecer y madurar lo que en ella hay de verdadero, de bueno y de bello; y vosotros ten?is la tarea de dar cuenta de esta presencia, que promueve y fortifica lo que es aut?nticamente humano y que lleva al hombre de hoy el mensaje de verdad y de esperanza del Se?or Jes?s.

Sab?is bien que, en el contexto de la postmodernidad en la que vivimos, uno de los retos culturales m?s importantes implica el modo de entender la verdad. La cultura dominante, la m?s difundida en el are?pago medi?tico, se coloca, respecto a la verdad, con una actitud esc?ptica y relativista, consider?ndola igual que las simples opiniones y considerando, en consecuencia, como posibles y leg?timas muchas ?verdades?. Pero el deseo que hay en el coraz?n del hombre atestigua la imposibilidad de contentarse con verdades parciales; por eso, la persona humana "tiende hacia una verdad ulterior que pueda explicar el sentido de la vida; por eso es una b?squeda que no puede encontrar soluci?n si no es en el absoluto? (Juan Pablo II, Enc. Fides et ratio, 33). La verdad, de la que el hombre est? sediento, es una persona: el Se?or Jes?s. En el encuentro con esta Verdad, en conocerla y amarla, encontramos la verdadera paz la verdadera felicidad. La misi?n de la Iglesia consiste en crear las condiciones para que se realice este encuentro del hombre con Cristo. Colaborando en esta tarea, los ?rganos de informaci?n est?n llamados a servir con valor a la verdad, para ayudar a la opini?n p?blica a mirar y a leer la realidad desde un punto de vista evang?lico. Se trata de presentar las razones de la fe, que, en cuanto tales, van m?s all? de cualquier visi?n ideol?gica y tienen pleno derecho de ciudadan?a en el debate p?blico. De esta exigencia nace vuestro compromiso constante de dar voz a un punto de vista que refleje el pensamiento cat?lico en todas las cuestiones ?ticas y sociales.

Queridos amigos, la importancia de vuestra presencia est? atestiguada por la difusi?n capilar de las cabeceras period?sticas a las que represent?is. Esta difusi?n pasa a trav?s del medio del papel impreso, que, precisamente por su sencillez, sigue siendo eficaz caja de resonancia de cuanto sucede dentro de las diversas realidades diocesanas. Os exhorto por ello a proseguir en vuestro servicio de informar sobre las vicisitudes que marcan el camino delas comunidades, sobre su vida cotidiana, sobre las muchas iniciativas caritativas y ben?ficas que estas promueven. Seguid siendo peri?dicos de la gente, que intenten favorecer un di?logo aut?ntico entre los diversos componentes sociales, palestras de confrontaci?n y de debate leal entre opiniones distintas. Haciendo as?, los peri?dicos cat?licos, mientras llevan a cabo la importante tarea de informar, realizan, al mismo tiempo, una insustituible funci?n formativa, promoviendo una inteligencia evang?lica de la realidad compleja, como tambi?n la educaci?n de conciencias cr?ticas y cristianas. Con ello respond?is al llamamiento de la Conferencia Episcopal Italiana, que ha puesto en el centro del empe?o pastoral de la pr?xima d?cada el desaf?o educativo, la necesidad de dar al pueblo cristiano una formaci?n s?lida y robusta.

Queridos hermanos y hermanos, todo cristiano, a trav?s del sacramento del Bautismo, se convierte en templo del Esp?ritu Santo e, inmerso en la muerte y resurrecci?n del Se?or, se consagra a ?l y le pertenece. Tambi?n vosotros, para llevar a t?rmino vuestra importante tarea, deb?is ante todo cultivar un v?nculo constante y profundo con Cristo; ?s?lo la comuni?n profunda con ?l os har? capaces de llevar al hombre de hoy el anuncio de la Salvaci?n! Que en la laboriosidad y en la dedicaci?n a vuestro trabajo sep?is dar testimonio de vuestra fe, el don grande y gratuito de la vocaci?n cristiana. Seguid manteniendoos en la comuni?n eclesial con vuestros Pastores, para poder cooperar con ellos, como directores, redactores y administradores de semanarios cat?licos, en la misi?n evangelizadora de la Iglesia.

Al despedirme de vosotros, quisiera aseguraros mi recuerdo en sufragio del llorado monse?or Franco Peradotto, recientemente fallecido, primer presidente de la Federaci?n de los Semanarios Cat?licos Italianos y durante mucho tiempo director de la Voce del Popolo de Tur?n. Confiando la Federaci?n y vuestro trabajo a la intercesi?n celestial de la Virgen Mar?a y de san Francisco de Sales, os imparto de coraz?n a vosotros y a todos vuestros colaboradores la Bendici?n Apostolica.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:55  | Habla el Papa
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