Martes, 14 de diciembre de 2010

Carta de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas para el 1er. domingo de Adviento (28 de noviembre de 2010). (AICA)

COMPROMETIDOS CON LA VIDA??????????????

Estamos iniciando el tiempo del adviento o sea de preparaci?n para celebrar la Navidad. Desde ya que todos sentimos el cansancio propio del fin de a?o y en este contexto la liturgia del adviento nos invita a animarnos en la esperanza.?

El Evangelio de este domingo (Mt. 24,37-44), nos exhorta a la vigilancia y a la fidelidad: ?Est?n prevenidos porque ustedes no saben que d?a vendr? su Se?or. Enti?ndanlo bien: si el due?o de casa supiera a que hora de la noche va a llegar el ladr?n, velar?a y no dejar?a perforar las paredes de su casa. Ustedes tambi?n est?n preparados porque el Hijo del hombre vendr? a la hora menos pensada? (42-44).?

La liturgia del adviento subraya el sentido pleno de la esperanza cristiana, la esperanza ?escatol?gica?, la del final de los tiempos, pero de ninguna manera esta perspectiva que nos hace reclamar: ?Ven Se?or Jes?s?, nos deja en la pasividad. Esto ser?a una esperanza alienante y la esperanza cristiana por el contrario nos exige comprometernos con el presente y evangelizar nuestra cultura y nuestro tiempo.?

No es f?cil tener esperanza en este inicio del siglo XXI donde nos encontramos con muchos signos de muerte. Permanentemente aparecen ?militantes que promueven el libre ejercicio de la muerte de los ni?os por nacer ?abort?ndolos?, sin reconocer el derecho de la vida humana, o bien otras situaciones responsables de la cultura de la muerte como la desnutrici?n infantil, la droga y el alcoholismo en los j?venes y adolescentes, o bien el flagelo de la pobreza. La esperanza a los cristianos nos tiene que mover a ser ciudadanos comprometidos y responsables. ?Comprometidos con la Vida?.?

Este a?o hemos iniciado el adviento con una petici?n especial en las Misas orando ?por la vida naciente?. De hecho en la Catedral hemos realizado una adoraci?n al Sant?simo y las Misas del fin de semana uni?ndonos al pedido del Papa Benedicto. En una carta enviada por el Cardenal Antonelli, Presidente del Pontificio Consejo para la familia nos dice: ?Todos nosotros somos conscientes de los peligros que amenazan hoy la vida humana a causa de la cultura relativista y utilitarista que ofusca la percepci?n de la dignidad propia de cada persona humana, cualquiera que sea el estado de su desarrollo. Estamos llamados m?s que nunca a ser ?el pueblo de la vida? con la oraci?n y el compromiso. Con esta vigilia celebrada en todas las iglesias particulares en uni?n con el Santo Padre, pastor universal, impetramos la gracia y la luz del Se?or para la conversi?n de los corazones y daremos un testimonio eclesial com?n a favor de una cultura de la vida y el amor?.?

Aunque no claudicamos en la esperanza y creemos que las cosas pueden mejorar si mejoramos nosotros, y nos convertimos a Dios y a algunos valores indispensables como la vida, la verdad y la justicia, no podemos dejar de tener los pies en la tierra y ser claros con los problemas que deberemos enfrentar. Considero oportuno recordar un texto de Aparecida que subraya el valor de la vida y la dignidad humana: ?Proclamamos que todo ser humano existe pura y simplemente por el amor de Dios que lo cre?, y por el amor de Dios que lo conserva en cada instante. La creaci?n del var?n y la mujer, a su imagen y semejanza, es un acontecimiento divino de vida, y su fuente es el amor fiel del Se?or. Luego, s?lo el Se?or es el autor y el due?o de la vida, y el ser humano, su imagen viviente, es siempre sagrado, desde su concepci?n, en todas las etapas de la existencia, hasta su muerte natural y despu?s de la muerte. La mirada cristiana sobre el ser humano permite percibir su valor que trasciende todo el universo: ?Dios nos ha mostrado de modo insuperable c?mo ama a cada hombre, y con ello confiere una dignidad infinita? (388).?

De nuestra fe en Cristo, brota tambi?n la solidaridad como actitud permanente de encuentro, hermandad y servicio, que ha de manifestarse en opciones y gestos visibles, principalmente en la defensa de la vida y de los derechos de los m?s vulnerables y excluidos, y en el permanente acompa?amiento en sus esfuerzos por ser sujetos de cambio y trasformaci?n de su situaci?n. En este primer domingo de adviento la Palabra de Dios nos exhorta a que estemos prevenidos, porque el Se?or vendr? a la hora menos pensada. Evidentemente nuestra sociedad necesita convertirse al bien com?n y a la justicia. La esperanza cristiana nos impulsa a sentirnos responsables para ser testigos de la dignidad humana y de ?la vida?.?

?Un saludo cercano y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 22:02  | Hablan los obispos
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