Mi?rcoles, 15 de diciembre de 2010

Carta de monse?or Carlos H. Malfa, obispo de Chascom?s, para el Adviento 2010. (AICA)

CARTA DE ADVIENTO 2010 ???????????

Queridos hermanos y hermanas:

Entramos en el Adviento, tiempo de alegr?a, que viviremos con la Virgen Mar?a, como futura mam?, y con su esposo San Jos? hasta la Navidad, cuando al nacer Jes?s, nos uniremos a la alegr?a de los pastores y de los magos.?

El Santo Padre nos ha propuesto comenzar este Adviento con una Vigilia de oraci?n, el s?bado 27 de noviembre para agradecer la vida que hemos recibido y pedir la gracia de saber compartir y cuidar este don incomparable de la vida humana.?

Como preparaci?n para este Adviento he vuelto a leer la Carta Enc?clica de Juan Pablo II "El Evangelio de la vida" (Evangelium vitae). Evangelio significa Buena Nueva, que proviene del mismo Dios. El la sembr? en todos los corazones, por eso recomiendo la lectura serena y abierta a la reflexi?n de esta hermosa Carta? no solo a los cat?licos o creyentes sino a todas las personas de buena voluntad. Y aunque en primer lugar me dirija a los hijos de la Iglesia Cat?lica, tambi?n deseo anunciar a cristianos de otras confesiones y a hombres y mujeres de buena voluntad que buscan con sinceridad el bien y la verdad, la gozosa noticia de la Vida, primer derecho humano y fundamento de todos los dem?s.

Los invito a dirigir nuestra mirada hacia el ni?o por nacer. Y consecuentemente en todos los lugares donde se forma al hombre y al cristiano?? -la familia, la escuela, la parroquia- se grabe de manera imperecedera en la conciencia y en el coraz?n el valor sagrado e inviolable de la vida humana, y se ense?e a amar y defender la vida contra toda forma de violencia personal, social o estructural, la vida en toda su riqueza humana, cultural y espiritual; la vida en toda su dimensi?n terrena y eterna, desde la concepci?n hasta la muerte natural.?

En nuestra sociedad se discute el derecho a "la interrupci?n voluntaria del embarazo", expresi?n pol?ticamente correcta que se utiliza para suavizar la cruel verdad sobre el aborto que siempre es: matar al ser m?s inocente, m?s d?bil, m?s indefenso. Una vez producida la concepci?n hay un solo derecho: el derecho a nacer.? Es oportuno citar al jurista y fil?sofo italiano Norberto Bobbio (no ciertamente cercano a las ense?anzas de la Iglesia) quien dice: "me sorprende que los laicos dejen a los creyentes el privilegio y el honor de afirmar que no se debe matar".??

En el aborto junto con el ni?o es v?ctima la mujer, dotada por Dios y la naturaleza para engendrar y dar vida, ella es no solo espectadora sino protagonista del desarrollo y maduraci?n del hijo, vive una entrega generosa y con frecuencia heroica al darse a s? misma en el amor hecho protecci?n de esa vida nueva que lleva en su seno.?

Sabemos que no siempre la futura mam? es la primera responsable del aborto, el Papa dice en la Enc?clica que no raras veces la mujer "est? sometida a presiones tan fuertes que se siente psicol?gicamente obligada a ceder al aborto" (n? 59). En el acompa?amiento de la mujer est? tambi?n comprometida nuestra responsabilidad en el cuidado de la vida no nacida. Juan Pablo II habla con ternura a las mam?s que han llegado al aborto en una decisi?n dolorosa y dram?tica: "no abandonen la esperanza. El Padre de toda misericordia las espera. Y podr?n pedir perd?n a su hijo que ahora vive en el Se?or" (cf. n? 99).

Entre los animales tiene prioridad el m?s fuerte para mejorar la especie pero entre nosotros tiene prioridad el m?s d?bil. M?s que una especie somos la familia humana y en ella cada uno es el hijo preferido de Dios. As? lo agradecemos en el salmo 139 (138): "T? Se?or formaste mis entra?as, me tejiste en el seno materno", Dios es inmutable, pero si le arrancamos ese tejido de sus manos, una l?grima caer? por su rostro.??

Dios sembr? el amor en nuestro coraz?n pero el ego?smo no lo deja nacer. "?Acaso yo soy el guardi?n de mi hermano?" respondi? Ca?n cuando el Se?or le pregunt? por su hermano Abel, mintiendo para ocultar su delito (cf. Gen. 4,9). Todos somos guardi?n de nuestro hermano aunque ignoremos su nombre. Los cristianos defendemos el derecho a nacer y adem?s nos sentimos contagiados por la alegr?a de nacer, el llanto del beb? reci?n nacido es un poema de alegr?a cantado para sus padres y para toda la familia humana. Se habla de "salvar" a la madre de un aborto improvisado, nosotros queremos salvar a los dos, a la mam? y al beb?, para que se alegren juntos.?

?El nacer es una alegr?a permanente a la que sigue la alegr?a de vivir y de crecer. Somos llamados a sentirnos custodios de los ni?os desnutridos, a dedicarnos a los ni?os pobres e indigentes que apenas sobreviven: el amor que cuida, el alimento que nutre, la atenci?n m?dica que cura, la educaci?n que dignifica... es como volver a nacer. Y a?n ?qu? hermosa obra de amor y de dar vida es la actitud de los hogares que adoptan ni?os abandonados!?

La alegr?a es un fruto del Esp?ritu Santo. Cuando la Virgen Mar?a visit? a su parienta Isabel, las dos madres fueron alegradas por sus hijos, el peque?o Jes?s y Juan, el futuro Bautista, tres meses antes de nacer. Dice San Ambrosio, citado??en la Enc?clica, que Mar?a e Isabel "empiezan a profetizar por inspiraci?n de sus propios hijos" (n? 45). Toda futura madre profetiza porque abre un camino de vida y de esperanza hacia el futuro.?

Pido a los sacerdotes animen en todas las Parroquias y Capillas esta Vigilia de oraci?n en comuni?n con el Santo Padre y que luego esta plegaria se contin?e de modo que en toda nuestra di?cesis se eleve ininterrumpidamente "una gran oraci?n por la vida" (n? 100). De modo especial conf?o esta intenci?n a nuestros queridos?hermanos enfermos, para que al unir sus sufrimientos a la Cruz de Jes?s pidan un cambio cultural a favor de la vida en nuestra patria y en el mundo. Igualmente se rece en las comunidades educativas y particularmente pido a las familias y a los querid?simos j?venes se encuentren y visiten el Sagrario para orar por la vida.?

Queridos amigos y amigas: todos somos enviados por Jes?s para anunciar el Evangelio de la vida. Debemos preguntarnos, y yo el primero, qu? gestos vamos a realizar juntos para que la alegr?a de nacer, de vivir y de crecer se contagie a todos, y el amor y respeto por la dignidad de toda vida nos oriente para hacer una sociedad m?s humana.?

Dese?ndoles un Adviento muy fecundo, los abrazo y bendigo de coraz?n en Cristo y Mar?a Sant?sima.?

Mons. Carlos H. Malfa, obispo de Chascom?s?


Publicado por verdenaranja @ 22:25  | Hablan los obispos
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