Viernes, 17 de diciembre de 2010

ZENIT? nos ofrece la carta que el Papa Benedicto XVI hizo llegar el lunes, 29 de Noviembre de 2020, a trav?s de su secretario personal, monse?or Georg G?nswein, al funeral de Manuela Camagni, una de las asistentes del apartamento pontificio, fallecida en accidente de tr?fico. El contenido de la carta ha sido hecho p?blico hoy por la Santa Sede.

Queridos hermanos y hermanas,

de buen grado habr?a presidido las Exequias de la querida Manuela Camagni, pero ? como pod?is imaginar ? no me ha sido posible. Con todo, la comuni?n en Cristo nos permite a los cristianos una real cercan?a espiritual, en la que compartimos la oraci?n y el afecto del alma. En este v?nculo profundo os saludo a todos vosotros, de modo particular a los familiares de Manuela, el obispo diocesano, los sacerdotes, los Memores Domini, los amigos.

Quisiera aqu? ofrecer muy brevemente mi testimonio sobre esta Hermana nuestra, que se ha ido al Cielo. Muchos de vosotros conoc?is a Manuela desde hace mucho tiempo. Yo he podido beneficiarme de su presencia y de su servicio en el apartamento pontificio, en los ?ltimos cinco a?os, en una dimensi?n familiar. Por esto deseo dar gracias al Se?or por el don de la vida de Manuela, por su fe, por su generosa respuesta a la vocaci?n. La divina Providencia la llev? a un servicio discreto pero precioso en la casa del Papa. Ella estaba contenta de esto, y participaba con alegr?a en los momentos familiares: en la santa Misa de la ma?ana, en las V?speras, en las comidas en com?n y en las diversos y significativos acontecimientos de casa.

La separaci?n de ella, tan de repente, y tambi?n la forma en que se nos ha quitado, nos ha dado un gran dolor, que solo la fe puede consolar. Encuentro mucho apoyo al pensar en las palabras que son el nombre de su comunidad: Memores Domini. Meditando sobre estas palabras, sobre su significado, encuentro un sentimiento de paz, porque estas remiten a una relaci?n profunda que es m?s fuerte que la muerte. Memores Domini quiere decir: "que recuerdan al Se?or", es decir, personas que viven en la memoria de Dios y de Jes?s, y en esta memoria cotidiana, llena de fe y de amor, encuentran el sentido de todo, tanto de las peque?as acciones como de las grandes decisiones, del trabajo, del estudio, de la fraternidad. La memoria del Se?or llena el coraz?n de una alegr?a profunda, como dice un antiguo himno de la Iglesia: "Jesu dulcis memoria, dans vera cordis gaudia" [Jes?s dulce memoria, que da la verdadera alegr?a al coraz?n].

Por esto me da paz pensar que Manuela es una Memor Domini, una persona que vive en la memoria del Se?or. Esta relaci?n con ?l es m?s profunda que el abismo de la muerte. Es un v?nculo que nada ni nadie puede romper, como dice san Pablo: ?[Nada] podr? nunca separarnos del amor de Dios, que est? en Cristo Jes?s, nuestro Se?or? (Rm 8,39). S?, si recordamos al Se?or, es porque ?l, a?n antes, se acuerda de nosotros. Nosotros somos memores Domini porque ?l es Memor nostri, nos recuerda con el amor de un Padre, de un Hermano, de un Amigo, tambi?n en el momento de la muerte. Aunque a veces pueda parecer que en ese momento ?l est? ausente, que se olvide de nosotros, en realidad nosotros estamos siempre presentes ante ?l, estamos en su coraz?n. All? donde podamos caer, caemos en sus manos. Precisamente all?, donde nadie puede acompa?arnos, nos espera Dios: nuestra Vida.

Queridos hermanos y hermanas, en esta fe llena de esperanza, que es la fe de Mar?a junto a cruz de Jes?s, celebr? la santa Misa de sufragio por Manuela la misma ma?ana de su muerte. Y mientras acompa?o con la oraci?n el rito cristiano de su sepultura, imparto con afecto a los familiares, a las hermanas y a todos vosotros mi Bendici?n.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 22:33  | Habla el Papa
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