S?bado, 18 de diciembre de 2010

ZENIT???publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo, 19 de diciembre, cuarto de Adviento (Mateo?1,18-24), redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo, administrador apost?lico de Huesca y de Jaca.???

Evangelio del domingo: Dejar que Dios lo sea, Enmanuel?

Hay buenas formas que est?n ocultando una inconfesable "deformaci?n". Hay modos educados que podr?an estar maquillando una extra?a groser?a. Hay maneras de "respetar" a Dios, como las que nos narra Isa?as en la primera lectura respecto del rey Acaz, con las que elegantemente tener a Dios bajo control, con una distancia sufi?ciente como para que no influya ni modifique nuestra vida de cada d?a. Ser?a una forma de ate?smo, una manera de negar a Dios manej?ndolo, porque se le redu?cir?a a algo: se le "perdona la vida" con tal que se est? quieto, que no moleste, que no nos critique, que no ponga su dedo en nuestras abundantes llagas, que no sospeche siquiera la falacia de nuestros disfraces.

El rey Acaz no quer?a "tentar" a Dios como buen creyente que conoc?a la Escritura: "no tentar?s al Se?or tu Dios" (Deut 6,16). No quer?a importunarle, porque Dios estaba bien en su nimbo de nubes y a sus divinas la?bores. Pero el profeta no aplaudir? este respeto que se ofrece para despreciar, esta veneraci?n que se practica para ignorar.

Estamos ya a las puertas de la Navidad, y tambi?n a nosotros se nos ha anunciado esta Buena noticia prome?tida antiguamente por los profetas (Rom 1,2). No s?lo para Acaz, ni s?lo para Israel, sino para todos y para siempre, Yahv?h dejar? de ser un Dios Alt?simo (en cuanto lejano) para ser un Dios-con-nosotros, un Dios que ha querido acam?parse en nuestro suelo (Jn 1,14), hablar nuestro lenguaje, pasear nuestras andanzas, sufrir nuestros do?lores y gozar nuestros alegrones.

Si fuera s?lo Dios pero no estuviese con noso?tros, ser?a una divinidad tan lejana que ser?a opresora o in?til, y por lo tanto su salvaci?n no nos interesar?a ni nos servir?a para nada. Si estuviera con-nosotros pero no fuese Dios, estar?amos ante alguien "buena persona", alguien "majo", pero que no podr?a acceder a los entresijos de nuestro coraz?n y de nuestra his?toria, en donde nuestra felicidad se hace o se deshace. ?l es Dios y con-nosotros, es el Enmanuel. Ojal? que descubramos que jam?s molestamos a un Dios que ha querido amarnos hasta la convivencia, hasta la coexistencia, hasta ser-estar con nosotros. Y ojal? nos conceda tratarnos entre nosotros como somos tratados por ?l: que acogiendo y contemplando al Enmanuel, al Dios-con-nosotros, podamos a nuestra vez ser tambi?n nosotros hermanos-entre-herma?nos siendo verdaderamente hijos-ante-?l.


Publicado por verdenaranja @ 11:53  | Espiritualidad
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