Domingo, 19 de diciembre de 2010

Mensaje de los obispos de la regi?n Patagonia-Comahue para la Navidad 2010. (AICA)

NAVIDAD 2010???????????

?Dios se hace hombre, Dios se hace historia
?La historia es camino de salvaci?n??

1. Cada a?o la Navidad se nos presenta con un mensaje simple, pero siempre nuevo. Simple porque nos trae la buena noticia que ha nacido un ni?o; un hecho de todos los d?as, de todas las horas. Nuevo porque cada ni?o es distinto, tiene potencialidades propias, caracter?sticas propias, un futuro suyo. Cada ni?o es un don para los dem?s, para su familia, la patria, la Iglesia y la humanidad. En cada ni?o llega una novedad a la historia.

Y siendo que ese ni?o que nace es el Hijo de Dios que se hace hombre, aunque ?peque?o y fr?gil, trae consigo una novedad que desborda todo c?lculo humano.

Jes?s nace para revelarnos y manifestarnos con su vida y su palabra la Buena Noticia que Dios es Padre; un Padre bueno que quiere lo mejor para cada uno de los hombres y de las mujeres: quiere la felicidad plena y verdadera. Pero no en un contexto m?gico. Dios, por medio de Jesucristo, entra en di?logo con nosotros, nos propone su plan, nos invita a asumir este proyecto desde nuestra participaci?n libre y comprometida.

La Navidad es comienzo e invitaci?n de todo esto. Jes?s, el primero de todos, acepta, hace suyo el proyecto de amor del Padre, y nos da su gracia para que tambi?n nosotros podamos aceptarlo y vivirlo.?

2. Toda la vida de Jes?s es una constante escucha del Padre, de su Palabra, de su Amor y una respuesta incondicional y all?, en esa entrega, Jes?s encuentra la vida plena. Cabe recordar aqu? las palabras de Jes?s a Mar?a y a Jos? cuando lo buscaban angustiadamente: ??Por qu? me buscaban? ?No sab?an que debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?? (Lc. 2,49). De este modo Jes?s nos se?ala el camino que plenifica la vida humana: la obediencia total al Padre Dios.

Esa adhesi?n incondicional al Padre, llevar? a Jes?s a situaciones de rechazo y de incomprensiones, y a la muerte en cruz. Jes?s reafirma en cada momento que en la voluntad del Padre est? la vida plena.

Jes?s recorre este camino de plenitud, desde su nacimiento, participando activamente en su sociedad y en las instituciones que la formaban. Vivi? as? en una familia, se uni? a la sinagoga y al Templo, con todo lo que de religioso y civil ten?an. Cr?ticamente vivi? la situaci?n social y pol?tica de su pueblo, y desde el proyecto de felicidad del Padre aport? a la renovaci?n de esas instituciones. Recordemos algunas de las expresiones que nos traen los Evangelios, expresiones que nos manifiestan que el proyecto de felicidad que nos ofrece el Padre se va realizando desde y por medio de instituciones concretas, siempre necesarias y al mismo tiempo, sujetas a purificaciones. Respecto a la familia se dice en el Evangelio: ?Jes?s regres? con sus padres a Nazaret y viv?a sujeto a ellos? (Lc. 2,51). Frente a las autoridades: ?aquellos a quienes se consideran gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus due?os y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder as?. Al contrario el que quiera ser grande que se haga servidor de ustedes,? y el que quiera ser el primero que se haga servidor de todos? (Mc. 10,42-44). Ante los escribas y fariseos que ten?an la responsabilidad de ense?ar: ?hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se gu?en por sus obras, porque no hacen lo que dicen? (Mt. 23,2-3)?

3. Hemos iniciado las celebraciones del Bicentenario de nuestra Patria (25 de mayo 2010 ? 9 de julio 2016), con el anhelo de que estas celebraciones marquen profundamente este inicio del tercer milenio y el rumbo de nuestra patria.

Como Iglesia nos hemos propuesto ayudar a realizar una sociedad sin excluidos, en justicia y solidaridad. Quisi?ramos invitarlos a imaginar una sociedad as?, donde todos nos sintamos responsables de la realizaci?n de un proyecto que no excluye a nadie ni por su cultura, ni por sus medios econ?micos, ni por su religi?n, ni por su sexo, que propone en la verdad, una convivencia en plenitud, posibilitada y transformada por este Ni?o que Nace.

Tal proyecto de Pa?s implica tener instituciones reconocidas y estimadas, cuidadas y aceptadas como necesarias, para la realizaci?n plena de cada persona y de la sociedad en s?.

De all? nuestro llamada a valorar: al matrimonio, y a la familia primera y fundamental instituci?n de la sociedad, al estado con la autonom?a de sus poderes (el poder judicial, el poder legislativo y el poder ejecutivo), a las escuelas y universidades educadoras de personas y al trabajo dignificante del hombre.

Estas instituciones esenciales a la persona y a la sociedad no se pueden desconocer, lastimar con criticas injustas y a menudo falsas, despreciar y vulnerar impunemente. Tampoco se pueden ?usar como trampol?n? para la obtenci?n de fines vac?os. Son para el bien com?n de todos; forman parte de ese plan de vida plena que todos merecemos disfrutar y gozar. Son esenciales para que la Patria pueda ser esa casa de todos y para todos, que nuestros pr?ceres so?aron y por la que gastaron sus vidas.??

4. Creemos no equivocarnos si decimos que hoy todas estas instituciones est?n profundamente ?heridas?. Que muchas de ellas no alcanzan a sumar la adhesi?n de los conciudadanos; al contrario, hay un manifiesto descreimiento y una fuerte cr?tica hacia ellas. Pero en realidad lo que hay es mucho dolor por su creciente deterioro.

No se sabe en qui?nes confiar, y c?mo lograr la sociedad justa, reconciliada e incluyente que anhelamos. En la b?squeda de una justicia m?s r?pida y eficaz, y de leyes que tengan en cuenta las aspiraciones de muchos, con frecuencia se recurre a manifestaciones p?blicas, a marchas de protestas, porque no se conf?a m?s ni en los hombres de la justicia, ni en los legisladores.

Cabe se?alar tambi?n que ciertas manifestaciones populares son artificiosamente creadas para ?torcer el brazo? de alguno de los poderes o para conseguir un resultado desnaturalizado, porque es para provecho s?lo de algunos y no de toda la comunidad. Lejos entonces de aportar un bien, se va profundizando el deterioro de las instituciones, que son vitales para el bien de la persona y de la sociedad.

La ausencia de la familia, como espacio natural de comuni?n y de contenci?n, la ca?da del nivel de la educaci?n p?blica y la falta de perspectivas de futuro, precipita a muchos j?venes en la soledad, que los empuja luego a buscar refugio en las adicciones, y en algunos casos hasta en el suicidio.

Demasiados son los s?ntomas de esa herida que sufre hoy nuestra sociedad. En cada herida reconocemos una causa que la produce. Se trata de un desorden provocado por la ambici?n personal, por el ego?smo, por mezquinos intereses sectoriales o ideol?gicos, por la falta de referencia a Dios y a la fuerza transformante de su amor; en una palabra, por el pecado personal y por las estructuras que condicionan (ignorancia, complicidad, facilismo) y dan lugar al llamado pecado social que debemos superar con un humilde retorno a Dios que posibilite una participaci?n libre y comprometida de todos los ciudadanos en la b?squeda del Bien Com?n.??

5. Este tiempo de Navidad puede ser un momento bueno para que hagamos una honda reflexi?n que nos permita descubrir la novedad y estilo de vida que nos propone el Ni?o de Bel?n, ?impuls?ndonos a buscar los caminos de la conversi?n personal y social, en pos de un Bicentenario sin pobreza y sin exclusiones.

Por lo tanto, la Navidad no debiera reducirse a una fiesta folcl?rica con arbolitos, lamparitas de color, Pap?s Noel que invitan a comprar y gastar? El recordar y revivir cada a?o la Navidad es aceptar el plan de amor de Dios, es descubrir en Jes?s que ?El camino para llegar a la Vida es el Amor, no entendido como sentimiento, sino como servicio a los dem?s? dec?a el Papa Benedicto XVI: (?ngelus del 26/9/2010) y que s?lo en ?l encontramos c?mo ser plenamente felices. Cada Navidad es revivir el comienzo hist?rico de ese plan de Dios para que cada uno pueda hacerlo suyo en todos los tiempos y lugares.

?Feliz Navidad para todos! En la esperanza cristiana y con Mar?a Madre de Jes?s y nuestra, afirmamos nuestra fe en la presencia transformante de Cristo, Ni?o que nace, Se?or de la historia. Que en la Patagonia, ?l nos encuentre disponibles para realizar el sue?o de Dios y construir juntos una Patria feliz para todos.

Noviembre - Diciembre del 2010?

Virginio D. Bressanelli, scj, obispo Coadjutor de Neuqu?n
Marcelo A. Cuenca, obispo del Alto Valle del R?o Negro
Joaqu?n Gimeno Lahoz, obispo de Comodoro Rivadavia
Esteban M. Laxague, sdb, obispo de Viedma
Fernando C. Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche
Marcelo A. Melani, sdb, obispo de Neuqu?n
Juan C. Roman?n, sdb, obispo de R?o Gallegos
Jos? Slaby, c.ss.r., obispo de la Prelatura de Esquel
Miguel E. Hesayne, obispo em?rito de Viedma
N?stor H. Navarro y Jos? Pedro Pozzi, sdb, obispos em?ritos del Alto Valle del R?o Negro


Publicado por verdenaranja @ 19:50  | Hablan los obispos
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