Martes, 21 de diciembre de 2010

Ideas poara la homil?a del d?a de la Sagrada Familia que se? celebrar? el 26 de Diciembre de 2010, ofrecidas por Delegaci?n Familia y Vida de la di?cesis de Tenerife.

Ideas para la homil?a.

Damos poca importancia a los sue?os. Los sufrimos, los toleramos, pero raramente les prestamos la debida atenci?n. A lo largo de la historia los sue?os han servido para interpretar la vida. Se ha visto en ellos una luz, una se?al, un mal presagio, una advertencia?Si recurrimos a los relatos de Daniel, de Jacob o de S. Jos?, de quien nos habla el evangelio hoy, aprenderemos a dar importancia a la interpretaci?n creyente de los sue?os.

?Cu?l es el sue?o sobre la familia de los ni?os que sufren por la separaci?n de sus padres? ?Qu? sue?os familiares tiene el marido acusado de malos tratos, o su mujer maltratada? ?Qu? sue?o de familia es el del anciano amenazado con la residencia? ?Cu?l son los sue?os del adolescente que soporta los gritos y malos modales de sus padres? ?Qu? sue?os tiene la madre con su hijo parado, deprimido y a punto de caer en las redes del alcohol y de la droga?

No sabemos si la situaci?n de la familia hoy da para muchos sue?os positivos, pero s? es motivo de ensue?o y de preocupaci?n para la Iglesia: ?Lev?ntate..., ya han muerto los que atentaban contra la vida del ni?o?, le dice el ?ngel en sue?os a Jos?. Y Jos? se pone en camino.

Las familias creyentes experimentan el atentado diario que supone para su fe y su ser el hecho de vivir en esta sociedad. Los sue?os negativos sobre el futuro de la familia nos agobian. Hemos de poner nuestra atenci?n en sue?os positivos, de esperanza: los que sirven para afinar la percepci?n de la voluntad de Dios y la seguridad en el presente. Esos que pretenden lanzarnos sin miedos, por caminos creativos, con el fin de hacer posibles alternativas v?lidas a la realidad desequilibrada en la que viven nuestras familias. O se trata d que la Iglesia, de modo oficial, nos d? recetas pr?cticas, sino de que los cristianos casados y sus familias, ante la nueva cultura, recreen estilos diferentes de vivir la fe y la familia.

La Palabra de Dios, como un sue?o de esperanza, en medio de las celebraciones de la Navidad del Se?or de estos d?as, nos ofrece hoy el uniforme que han de ponerse las familias que recorren el camino del Se?or: ?la misericordia entra?able, la bondad, la humildad?? Colosenses ofrece un rayo de luz, quiz? un sue?o, en medio del barullo en el que vivimos. Sed como el Se?or, haced como el Se?or, nos viene a recordar. No hay soluciones desde fuera.

??Celebrad?ense?aos?exhortaos?dadle gracias?que todo sea en nombre de Jes?s?. La sabidur?a del Eclesi?stico nos recuerda lo b?sico y natural en el comportamiento de una persona: el respeto profundo por los que son parte de la familia.

Pero hay m?s. Los cristianos sabemos que existe una familia m?s grande que la propia, que la de la sangre, la nueva familia de la iglesia, nacida en Cristo. La familia-Iglesia ha de ser, por su fe y testimonio, fermento de una nueva vida cristiana.

Es navidad. Mar?a, Jos? y Jes?s, en quien hemos comprendido la fragilidad en la que se desvela el Misterio de Dios, son la escuela para aprender y vivir el amor. La familia es escuela para la vida, y hemos de optar por hacer que esa escuela siga viva. Quienes han bebido en su fuente las primeras aguas de la fe y los valores del evangelio, saben que el calor del hogar es insustituible para orientar unas personalidades sanas, que asuman el evangelio. Optar por el cuidado de la familia es optar por la vida, y hacerlo con naturalidad es optar por la posibilidad de que el evangelio siga vivo.


Publicado por verdenaranja @ 20:39  | Espiritualidad
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