Mi?rcoles, 22 de diciembre de 2010

ZENIT? publica el art?culo que ha escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, con el t?tulo "Iglesia y cambio clim?tico".

Iglesia y cambio clim?tico?

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Se est? llevando a cabo en Canc?n la Convenci?n de la ONU sobre Cambio Clim?tico, con la participaci?n de 194 pa?ses. La Iglesia Cat?lica est? presente, por medio de Caritas, con testimonios y celebraciones.

En la pasada asamblea de nuestra di?cesis, ante el progresivo desastre ecol?gico, tomamos el acuerdo de articular la pastoral de la tierra. Para ello, nos propusimos impulsar un proceso de concientizaci?n sobre el amor, respeto y cuidado que merece y necesita la madre tierra; recuperar las experiencias de las comunidades, para que se articulen a nivel diocesano; detener los da?os que nosotros mismos le causamos; organizarnos para concientizar sobre el avance de proyectos de muerte; promover talleres y cursos.

?Por qu? nuestra Iglesia se interesa por estos temas? ?Es s?lo por moda, por seguir la corriente? ?Es una distracci?n de nuestra misi?n evangelizadora? ?Es pura pol?tica? ?Tiene que ver con la fe cristiana?

JUZGAR

El Papa Benedicto XVI, en su Mensaje para la Jornada Mundial por la Paz de este a?o, no deja lugar a dudas, cuando dice: "El respeto a lo que ha sido creado tiene gran importancia, puesto que la creaci?n es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios, y su salvaguardia se ha hecho hoy esencial para la convivencia pac?fica de la humanidad. No son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado. Por este motivo, es indispensable que la humanidad renueve y refuerce esa alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos.

? C?mo permanecer indiferentes ante los problemas que se derivan de fen?menos como el cambio clim?tico, la desertificaci?n, el deterioro y la p?rdida de productividad de amplias zonas agr?colas, la contaminaci?n de los r?os y de las capas acu?feras, la p?rdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestaci?n de las ?reas ecuatoriales y tropicales? Todas estas son cuestiones que tienen una repercusi?n profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentaci?n, a la salud y al desarrollo.

Se ha de constatar por desgracia que numerosas personas, en muchos pa?ses y regiones del planeta, sufren crecientes dificultades a causa de la negligencia o el rechazo por parte de tantos a ejercer un gobierno responsable respecto al medio ambiente.

Entre las causas de la crisis ecol?gica actual, es importante reconocer la responsabilidad hist?rica de los pa?ses industrializados. No obstante, tampoco los pa?ses menos industrializados, particularmente aquellos emergentes, est?n eximidos de la propia responsabilidad respecto a la creaci?n, porque el deber de adoptar gradualmente medidas y pol?ticas ambientales eficaces incumbe a todos".

ACTUAR

Concluye el Papa, y yo aduzco su autoridad, para que se comprenda que esta preocupaci?n forma parte tambi?n de las exigencias de nuestra fe: "Todos somos responsables de la protecci?n y el cuidado de la creaci?n. No se puede permanecer indiferente ante lo que ocurre en nuestro entorno, porque la degradaci?n de cualquier parte del planeta afectar?a a todos. La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creaci?n y se siente en el deber de ejercerla tambi?n en el ?mbito p?blico, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucci?n de s? mismo. Al cuidar la creaci?n, vemos que Dios, a trav?s de ella, cuida de nosotros".

Mientras los pa?ses m?s contaminantes se resisten a controlar sus industrias, nosotros cuidemos los ?rboles, los r?os, los manantiales. En las tierras en declive, hay que hacer bordos o terrazas, para que la tierra buena no se vaya al r?o con las lluvias. Si necesitas cortar un ?rbol, siembra y cuida diez. Aprende a manejar la basura. No te dejes enga?ar por los agroqu?micos. Elabora y usa abonos org?nicos. Evita los incendios destructivos. Ama y cuida la tierra, nuestra casa.


Publicado por verdenaranja @ 22:20  | Hablan los obispos
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