Jueves, 23 de diciembre de 2010

Lectio divina para el viernes de la cuarta semana de Adviento, ofrecida por la Delegaci?n Diocesana de Liturgia de la Di?cesis de Tenerife.

LECTURA:????? ? Lucas 1, 67‑79?

En aquel tiempo, Zacar?as, padre de Juan, lleno del Esp?ritu Santo, profetiz? diciendo: ?Bendito sea el Se?or, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscit?ndonos una fuerza de salvaci?n en la casa de David, su siervo, seg?n lo habla predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas.

Es la salvaci?n que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que jur? a nuestro padre Abrah?n.

Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,

le sirvamos con santidad? y justicia, en su presencia, todos nuestros d?as.

Y a ti, ni?o, te llamar?n profeta del Alt?simo, porque ir?s delante del Se?or a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvaci?n, el perd?n de sus pecados.

Por la entra?able misericordia de nuestro Dios, nos visitar? el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz?

MEDITACI?N:?????????????Para iluminar?

??????????? Es lo que necesitamos, luz. Y se nos regala no s?lo luz, sino todo un sol. Pero tambi?n nos podemos ocultar del sol, tambi?n podemos cerrar los ojos a la luz que sentimos molesta, sobre todo cuando esa luz pretende iluminar no nuestros ojos externos, sino los de nuestro coraz?n, porque sabemos que esa luz ilumina muchas m?s cosas que preferimos no ver.

??????????? Tu luz, Se?or, ilumina nuestros rincones oscuros, y deb?amos agradec?rtelo, y estar deseando ver todo aquello que nos impide descubrir nuestro tesoro interior. Pero, aunque no lo queramos reconocer, tenemos miedo de saber que somos hijos tuyos, que hemos sido creados para amar, que somos portadores de valores eternos que nos hablan de nuestra dignidad, y preferimos cerrar las puertas e impedir que entre tu luz.

??????????? Pero t? vienes, y sigues brillando con la fuerza de la vida. Sigues derrochando misericordia, sigues compadeci?ndote de nuestras torpezas y miserias, de nuestra estrechez que se empe?a en cerrar horizontes y quedarse en las paredes limitadas de nuestra realidad m?s material y caduca, y nos sigues ofreciendo los horizontes amplios de tu salvaci?n.

??????????? Y a las puertas de tu llegada, sencilla, humilde, imperceptible, pero iluminadora de todos los corazones sencillos, los ?nicos capaces de reconocerte y acogerte, quiero abrirme a tu mensaje de amor y de paz, llenarme de ?l y ser portador de tu buena noticia de luz.

ORACI?N: ????????????????La fuerza del amor?

??????????? Hoy no puede brotarme si no un gracias tremendo, agradecido, emocionado. Vienes a iluminar mi oscuridad, esa oscuridad que no logro expulsar de mi vida, de mi coraz?n y que impide que mi coraz?n irradie paz y alegr?a por todos los poros de mi ser.

??????????? Gracias por tu empe?o, por venir una y otra vez, incansablemente a ofrecerme el calor de la vida, y a despertar y desatar toda la fuerza del amor que has sembrado en mi coraz?n. Gracias porque ese empe?o mantiene vivo el sue?o de mi esperanza en ti, en m? y en los otros.

CONTEMPLACI?N:????????????? ?Tu salvaci?n?

Vienes a iluminar
las sombras de mi historia,
a descubrir mis pobrezas
y mis grandezas,
a despertar la fuerza de amor
escondido en lo profundo
de mis entra?as,
como parte de lo m?s aut?ntico
de mi ser,
que me asusta y ans?o
descubrir.

Y t? vienes a iluminar
y a descubrirme que,
m?s all? de mis oscuridades
y de mis empe?os torpes
en impedir tu luz,
ans?o tu salvaci?n.


Publicado por verdenaranja @ 21:27  | Liturgia
 | Enviar