Viernes, 24 de diciembre de 2010

ZENIT publica la reflexi?n que ha escrito monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo y administrador apost?lico de Huesca y Jaca, sobre el pasaje evang?lico (Mateo 2,13-15) de la liturgia de este domingo, fiesta de la Sagrada Familia, 26 de diciembre.?

Evangelio del domingo: Dios cant? a la vida d?ndonos la familia?

Estamos en pleno ambiente navide?o, y aqu? se nos permite asomarnos familiarmente a una santa familia. Sabemos que sin familia el hombre se deshumaniza. Y por eso Dios, puesto a huma?narse, no ha querido ni podido prescindir de esta realidad. Jes?s, junto a Mar?a y a Jos?, tienen una palabra que decirnos. No resisto a leer la Palabra de Dios de esta fiesta, viendo en esta Familia Santa una valoraci?n de la vida. La manifestaci?n de esa vida, tal como era ofrecida por Dios, representaba un peligro al poder dominante. Pero encontramos una misma actitud por parte de ese poder ante la vida de Jes?s: censurarla. En este sentido, poco se diferen?cia la decisi?n de Herodes de querer matar a este ni?o -aun a costa de sacrificar a tan?tos inocentes-; de la decisi?n manipulada de un pueblo -m?s bien una masa t?tere- pi?diendo la muerte crucificada de quien poco antes era acogido con vivas y hosannas; o de la decisi?n de los sumos sa?cerdotes de decir a los centinelas que comunicaran que el cuerpo de Jes?s hab?a sido robado por sus disc?pulos. En estas tres situaciones hay una misma actitud de fondo: censurar la vida que se manifiesta como Dios la quiere manifestar: no interesa que haya nacido el Mes?as (y por eso Herodes lo buscaba para matarlo), no interesa que ese Mes?as siga viviendo (y por eso se montar? una gran ma?qui?naci?n a fin de acabar con ?l), y no interesa que el Mes?as haya resucitado (y por eso habr? que inventar lo del rapto de sus disc?pulos).

Hoy, ante esta vida de Dios que se ha manifestado no s?lo hace dos mil a?os en Bel?n, sino que a diario se manifiesta en nosotros y entre nosotros, po?demos pregun?tarnos qu? tipos de censuras practicamos... ?respecto del mismo Dios! Porque podemos ser creyentes de un Dios inofensivo, lejano, respetuoso de nuestras formas, maneras, decisiones; creyentes en un Dios con domicilio en cualquier pante?n cl?sico, con tal que no nos moleste, que no nos denuncie los malos vivires y que no nos anuncie como son los vivires buenos, un Dios que nos deje en paz. No s?lo Herodes, o aquel pueblo, o Pilato... hay muchas formas de censurar la vida, la vida que Dios es y que nos da, la vida que Dios pide de nosotros: abortos y eutanasias, injusti?cias y violencias, despil?farros y corrupciones, ego?smos e insolidaridades, vulgarida?des...

Aquella Santa Familia, como aque?llos pri?meros cristianos, trat?ndose como eran tratados por Dios, fueron capaces de transfor?mar el mundo... sacando al Dios desconocido de los panteones para reconocerlo en lo cotidiano, en los d?as laborables, en lo familiar de una vida humana. La Belleza y la Bondad de Dios, se hizo familia.


Publicado por verdenaranja @ 18:25  | Espiritualidad
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