S?bado, 25 de diciembre de 2010

Alocuci?n televisiva de monse?or H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa ?Claves para un mundo mejor? (4 de noviembre de 2010). (AICA)

NAVIDAD DE CRISTO, NACIMIENTO DE LA VIDA??????????

El Papa Benedicto XVI ha marcado el comienzo del tiempo lit?rgico de Adviento con una celebraci?n de las primeras v?speras y, en ella, una singular conmemoraci?n de la vida naciente. Ha propuesto una vigilia por la vida naciente, se?alando con esta iniciativa la relaci?n ?ntima que existe entre el Misterio de la Encarnaci?n de Cristo Nuestro Se?or y el origen de toda vida humana.

Nos recuerda el Papa que Dios se ha hecho vecino, cercano a nosotros, se ha hecho hombre, se ha hecho ni?o y ha recorrido el camino de la vida humana desde sus or?genes. En virtud de esa disposici?n divina, la dignidad de la vida humana se revela alt?sima, incomparable, precisamente por su vinculaci?n con el Misterio de la Encarnaci?n del Se?or.

Podr?amos a?adir tambi?n una referencia a la Creaci?n ya que en el origen de cada vida humana interviene Dios Creador dotando a ese nuevo miembro de la humanidad de un alma inmortal. Y tambi?n podr?amos mirar hacia el fin, pues el hombre que procede de Dios est? orientado a ?l y tiene en ?l su fin, su meta. Ha salido de Dios y debe llegar a Dios.

En el centro de la historia y en el centro de cada aventura humana est? Cristo verdadero Dios y verdadero Hombre.

Pero es notable tambi?n que el Santo Padre haya utilizado, durante esta celebraci?n, en su preciosa homil?a, un argumento cient?fico. Es algo por dem?s conocido que nosotros muchas veces hemos comentado aqu?, pero quiero leer las palabras mismas del Papa:

?Existen tendencias culturales que procuran anestesiar las conciencias con motivaciones que son m?s bien pretextos. Respecto al embri?n en el seno materno la ciencia misma pone en evidencia su autonom?a, su capacidad de interacci?n con la madre, la coordinaci?n de los procesos biol?gicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un c?mulo de material biol?gico sino de un nuevo ser viviente, din?mico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. As? ha sido Jesucristo en el seno de Mar?a, con un antiguo autor cristiano, Tertuliano, podemos afirmar: ?ya es un hombre aquel que llegar? a serlo?. No hay ninguna raz?n ?concluye el Papa- para no considerarlo persona desde la concepci?n como cada uno de nosotros en el seno de su madre?.

Me parece importante que en este tiempo de Adviento, en la preparaci?n de la pr?xima Navidad y en la misma celebraci?n de esta hermosa fiesta, recojamos la vinculaci?n que el Santo Padre nos sugiere entre el origen de toda vida humana y la Encarnaci?n del Verbo que comenz? a hacerse hombre en el seno de Mar?a, se desarroll? en ?l durante nueve meses y naci? virginalmente para ser nuestro Salvador. ?l fue un ?nascituro?, un ni?o por nacer.

Para nosotros, argentinos, es particularmente importante esta referencia en este tiempo cuando la Comisi?n de Legislaci?n Penal de la C?mara de Diputados de la Naci?n ha comenzado, a modo de audiencias p?blicas, a discutir la problem?tica del aborto y los proyectos que amenazan convertirse en ley.

Ser?a penoso que demos ese paso en falso, ese paso hacia atr?s, cuando hasta la ciencia misma reconoce la condici?n personal del embri?n humano. Ser?a terrible que la Argentina, desconociendo eso, establezca bajo el relativo eufemismo de despenalizaci?n del aborto la condena a muerte de muchos ni?os por las circunstancias particulares en las cuales han sido concebidos. Es sabido, adem?s, que la intenci?n de los lobbies abortistas apuntan a mucho m?s, ya que presenta ese atentado contra la vida naciente como un derecho de la mujer que se debe reclamar y reconocer.

La Iglesia est? salvaguardando un valor fundamental de humanidad que es el respeto a la vida y a su dignidad incomparable desde el instante mismo de la concepci?n. Un valor natural, sostenido y afirmado por la ciencia, pero fortalecido por la fe, robustecido por la teolog?a, por la luz resplandeciente del misterio de la Encarnaci?n.?

Mons. H?ctor Aguer, arzobispo de La Plata?


Publicado por verdenaranja @ 21:47  | Hablan los obispos
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