Domingo, 26 de diciembre de 2010

Carta del Cardenal Paul Shan, Arzobispo em?rito de Kaohsiung, dirigida "a todos los hermanos Obispos", que lleva la fecha del 1 de mayo de 2010 y se ha hecho p?blica en los ?ltimos d?as. (Fides)?

Carta del Cardenal Paul Shan a todos los hermanos en el episcopado
01 de mayo 2010

Amados hermanos en el episcopado:

Que la paz y la alegr?a de Cristo est? con ustedes, ya que ?l ha vencido el mal y la muerte al resucitar de entre los muertos.

A pesar de que nunca nos hemos reunido o comunicado por carta, rezo por ustedes, por sus di?cesis y por toda la Iglesia en China por lo menos siete veces al d?a. Que el Se?or os conceda la paz y la salud en cuerpo y alma. Que el Se?or os conceda tambi?n que vuestra evangelizaci?n y trabajo pastoral progrese sin problemas y con ?xito. Que todos los cat?licos de vuestra di?cesis est?n unidos de coraz?n y alma, y cooperen unos con otros en el amor mutuo. Que cada Iglesia particular est? en comuni?n con la Iglesia Universal con el fin de hacer realidad ?la voluntad de Nuestro Se?or que haya un solo reba?o y un solo pastor.

Un obispo hermano me sugiri? una vez que deber?a compartir mi experiencia pastoral como sacerdote durante m?s de 50 a?os y como obispo durante 30 a?os con mis hermanos obispos. Puesto que este a?o es el A?o Sacerdotal, creo que debo compartir con mis hermanos obispos algo sobre "la relaci?n entre un obispo y sus sacerdotes". Nuestra fe cat?lica nos dice que los obispos son los sucesores de los Ap?stoles y los ordinarios leg?timos de sus di?cesis, y que los sacerdotes son los colaboradores m?s cercanos de los obispos en la evangelizaci?n y el trabajo pastoral. La relaci?n entre un obispo y sus sacerdotes es muy ?ntima y polifac?tica. Ahora brevemente comparto con ustedes, mis hermanos obispos, los siguientes tres tipos de relaciones importantes.

La relaci?n padre-hijo

La relaci?n padre-hijo, que un obispo tiene con sus sacerdotes, no es paternalista, como la de una sociedad patriarcal antigua. M?s bien dentro de las limitaciones de la naturaleza humana, imita la relaci?n, que el Padre celestial tiene con su ?nico y encarnado Hijo, Jes?s. El Padre y Su ?nico Hijo Jes?s, con un solo coraz?n y mente, viven, se comunican y trabajan juntos. Jes?s es la imagen visible del Padre: "Quien me ha visto a m? ha visto al Padre. ?C?mo puedes decir: 'Mu?stranos al Padre? ?No crees que yo estoy en el Padre y el Padre est? en m?? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta. El Padre que mora en m? hace sus obras." (Juan 14, 9-10) Esta conversaci?n entre Jes?s y Felipe en el cen?culo en la ?ltima Cena muestra claramente lo cerca que estaba la relaci?n padre-hijo entre Jes?s y el Padre. La intensidad de la intimidad los hizo inseparables y totalmente uno.?

Jes?s esperaba que sus disc?pulos y sus creyentes en las generaciones siguientes se amaran unos a otros, y estuvieran unidos como uno solo. Por lo tanto, en la ?ltima Cena ?l or? por ellos de esta manera: "Que todos sean uno, como t?, Padre, est?s en m? y yo en ti, que ellos tambi?n sean uno en nosotros, para que el mundo crea que t? me ha enviado... que sean uno, como nosotros somos uno. " (Juan 17, 21-22) La relaci?n padre-hijo entre el Padre y Su ?nico Hijo es tal que son de la misma naturaleza, con un solo coraz?n y una sola mente, am?ndose mutuamente e inseparables. Este es el modelo m?s perfecto de la relaci?n padre-hijo de un obispo con sus sacerdotes. Aunque debido a la debilidad y las limitaciones de la naturaleza humana, este modelo no se pueda lograr por completo, un obispo y sus sacerdotes al menos se esfuerzan mucho para llegar a este nivel de una relaci?n padre-hijo.?

Si la di?cesis se puede comparar con una familia, el obispo es la cabeza de la familia y los sacerdotes son sus hijos. La principal tarea del cabeza de la familia es satisfacer las necesidades f?sicas, intelectuales y espirituales de sus hijos, para que puedan tener la sensaci?n de seguridad en el hogar. Al mismo tiempo debe poner todo su esfuerzo en la crianza de los hijos hasta que sean adultos. Tambi?n tiene la responsabilidad de alimentar a la familia y de desarrollar la empresa familiar?

El cabeza de la familia diocesana sobre todo debe tener cuidado de los medios de vida de los sacerdotes y las necesidades materiales. Esto es especialmente cierto para los sacerdotes ancianos y enfermos. Estas iniciativas deber?an contar con atenci?n m?dica y con planes para la jubilaci?n. A pesar de que las finanzas de una di?cesis pueden estar ajustadas, a?n as? el cuidado de los sacerdotes debe ser una prioridad. Las parroquias pueden ser grandes o peque?as, con m?s o menos ingresos. Pero puesto que el obispo est? generalmente demasiado ocupado para complacer a todos, lo mejor que puede hacer es seleccionar sacerdotes, religiosas y laicos que sean? fervientes, justos y bien informados en asuntos financieros para formar un comit?, bajo la supervisi?n del obispo. Deben con caridad y justicia administrar y distribuir los recursos de la di?cesis.

Esto permitir?a que cada sacerdote est? despreocupado por sus necesidades materiales, y est? totalmente dedicado a la evangelizaci?n y al trabajo pastoral. En mi di?cesis, he experimentado que las parroquias m?s grandes cuiden de las peque?as parroquias. El resultado fue bueno y beneficioso para ambas partes. Pero una advertencia se debe dar: No permitir que las parroquias peque?as conf?en demasiado en las parroquias grandes, porque deben llegar a ser autosuficientes en s? mismas. Despu?s de alg?n tiempo, una vez que son autosuficientes, puedan ayudar a otras parroquias m?s peque?as o a las misiones de nuevo desarrollo.?

El cabeza de la di?cesis tambi?n debe estar preocupado por el crecimiento psicol?gico e intelectual de los sacerdotes. Aqu?, "psicol?gico e intelectual" significa la formaci?n y el desarrollo de los sentimientos y el intelecto de los sacerdotes. Una persona que es tanto psicol?gica como intelectualmente sana, puede ocuparse del trabajo pastoral y evang?lico de una manera racional. Con todo respeto invito a cada obispo a llevar a los sacerdotes de su di?cesis a formar un colegio sacerdotal (presbiterio), que tendr?a un ambiente c?lido, cordial y amable, con un esp?ritu de cooperaci?n mutua y el cuidado de unos a otros, y con los sacerdotes unidos en un solo coraz?n y ?mente. Para formar una comunidad, los sacerdotes tienen que estar en constante contacto, comunicaci?n y comuni?n unos con otros.

Por lo tanto, cada sacerdote debe valorar los retiros mensuales sacerdotales y las reuniones con el obispo. Adem?s de los ejercicios espirituales, los sacerdotes pueden intercambiar experiencias pastorales y de evangelizaci?n, sin tener en cuenta los ?xitos y fracasos. Tambi?n pueden compartir las alegr?as y las tristezas de la vida. Como los tiempos van cambiando y desarroll?ndose, los sacerdotes tambi?n necesitan estar al d?a en Escritura, teolog?a, espiritualidad, estudios pastorales, ?derecho can?nico, ?liturgia, filosof?a, gesti?n y relaciones personales, con el fin de estar en contacto con la era moderna. El obispo puede unirse con otros obispos de las di?cesis cercanas e invitar a acad?micos y expertos para realizar talleres ?con el fin de favorecer el conocimiento de los sacerdotes en los temas anteriores. Aparte de los talleres a gran escala, y los retiros sacerdotales mensuales, cada decanato puede organizar reuniones una vez al mes, ?sin un formato fijo," manteni?ndolas en diversas parroquias por turno. As? se puede comprender la realidad del trabajo pastoral y la evangelizaci?n en cada parroquia. Los sacerdotes pueden animarse unos a otros, y estudiar temas de inter?s com?n en el mismo decanato.?

No s?lo el cabeza de familia tiene las responsabilidades de la familia, los hijos pueden tener sus derechos tambi?n. El primero es entender la mente de su padre y llevar a cabo de todo coraz?n la voluntad del padre. La relaci?n entre Jes?s y su Padre es un modelo perfecto a seguir por los sacerdotes y su obispo. Jes?s considera hacer la voluntad del Padre como alimento (Jn 4, 31-34) y fue "obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Filipenses 2, 8) Antes de que un obispo haga una decisi?n importante en materias mayores diocesanas, debe trabajar con los sacerdotes del Consejo de la di?cesis y con las personas relacionadas, con el fin de que tenga ?comunicaci?n sustancial, investigaci?n, un intercambio de puntos de vista, y un consenso, antes de llegar finalmente a una decisi?n. Despu?s de que el obispo anuncia la decisi?n, los sacerdotes deber?an aceptarla de todo coraz?n, teni?ndola como la voluntad de Dios expresada a trav?s del obispo. Esto sin duda traer? bendiciones de Dios para que el sacerdote complete el trabajo pastoral y la evangelizaci?n que el obispo le ha confiado. Tambi?n ayudar? a que el sacerdote se sienta feliz y en paz.?

La relaci?n profesor-alumno

La relaci?n entre el obispo y los sacerdotes de su di?cesis se puede comparar a la relaci?n profesor-alumno, que Jes?s tiene con sus disc?pulos. Jes?s us? todo tipo de oportunidades y maneras de formar a sus disc?pulos, y de fortalecerles en las tres virtudes de fe, esperanza y caridad. Especialmente fue un ejemplo para ellos, as? ?poco a poco influenciando en ellos. El obispo debe ser el primero en dar ejemplo. En su vida cotidiana, cuando se trata de personas y cosas, debe vivir activamente las tres virtudes de fe, esperanza y caridad.

El obispo es el protector y el instructor en los fundamentos de la fe. En la situaci?n actual, el desaf?o m?s grande se encuentra en el ?mbito de la eclesiolog?a. El obispo tiene la responsabilidad de proteger y ense?ar las cuatro cualidades de la Iglesia, es decir, de ser una, santa, cat?lica y apost?lica. Tambi?n debe proteger la jerarqu?a de la Iglesia, y ense?ar la importancia de la comuni?n y la unidad con el Sucesor de San Pedro. No s?lo debe asegurarse de que sus sacerdotes entienden claramente estas doctrinas importantes, sino que debe informarles e instruirles a que los laicos las observen.

En cuanto a la formaci?n permanente de los sacerdotes en Escritura,? teolog?a, espiritualidad, derecho can?nico, teolog?a moral, pastoral, la evangelizaci?n y catequesis, el obispo puede unirse a los obispos de las di?cesis vecinas para organizar conjuntamente talleres. Puede invitar a acad?micos y expertos para ayudarles con su programa de actualizaci?n. Por otra parte, los obispos deben animar a sus sacerdotes a leer buenos libros. Ser?a bueno si cada decanato creara un comit? para la formaci?n permanente de los sacerdotes. Podr?an reunirse una vez al mes. Cada sacerdote podr?a compartir lo que ha aprendido de su lectura y reflexi?n. De esta manera la lectura de una persona podr?a beneficiar a otros. La di?cesis incluso puede formar grupos de estudio, de acuerdo a los intereses y la especializaci?n de los sacerdotes, sobre Biblia, teolog?a, espiritualidad, ministerio pastoral, evangelizaci?n, teolog?a moral, derecho can?nico, catequesis y gesti?n de la parroquia. Entonces, cuando surja la pregunta, los grupos de estudio especiales pueden ser invitados a la investigaci?n y a explicarla.?

Los compa?eros del trabajo pastoral y evangelizaci?n

Cuando Jes?s proclam? el Evangelio en esta tierra, ?l hab?a? elegido a los ap?stoles como sus colaboradores y ayudantes. Cuando los ap?stoles se dieron a la tarea de predicaci?n, tambi?n seleccionaron? compa?eros de trabajo y ayudantes. Se les impusieron las manos y los consagraron como un presb?tero o sacerdote. Hoy los laicos normalmente los llaman "Padre", porque ayudan al obispo al? cuidado de la vida espiritual y las necesidades de los cat?licos. Para poder atender adecuadamente la vida espiritual y las necesidades de los cat?licos, as? como para extender ?la labor de predicar el Evangelio, de modo que lo acepten m?s ?no creyentes y sean bautizados como hijos de Dios, el obispo y los sacerdotes deben trabajar en estrecha colaboraci?n.?

En el trabajo pastoral y evangelizaci?n, los sacerdotes son los socios m?s ?ntimos y amigos del obispo. Por lo tanto, en el proceso de planificaci?n y formulaci?n de pol?ticas para el trabajo pastoral y de evangelizaci?n, el obispo deber?a permitir a los sacerdotes a participar en la investigaci?n y la discusi?n. S?lo despu?s de un consenso que se alcance, los planes deben ser implementados. Este proceso puede parecer una p?rdida de tiempo, pero en realidad, se ahorra tiempo. Si los ejecutores? participan en la planificaci?n y toma de decisiones, entonces las tareas se llevar?n a cabo m?s a fondo y de manera eficiente.

Si el obispo vive como Jes?s, no tratar? a los sacerdotes como a sus empleados o criados. M?s bien los llamar? sus compa?eros de trabajo y amigos. ?l les comunicar? acerca de sus planes de trabajo pastoral y de evangelizaci?n. "Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su se?or. A vosotros os he llamado amigos, porque os lo he dicho todo lo que he o?do a mi Padre." (Juan 15, 15) Si los sacerdotes, con una sola mente y un coraz?n, ayudan al obispo en su ministerio pastoral y el trabajo de evangelizaci?n, la di?cesis recoger? una cosecha abundante.?

Hermanos Obispos muy queridos, s? de las situaciones dif?ciles en las que est?is. No s?lo rezo todos los d?as por ustedes y por vuestras di?cesis, quiero compartir este peque?o aporte de mis m?s de 30 a?os de experiencia como obispo con ustedes. Creo que la relaci?n entre un obispo y sus sacerdotes es muy importante. Si el obispo puede mantener una buena relaci?n con sus sacerdotes, como un padre con sus hijos, o un maestro con sus compa?eros de trabajo, entonces ?l estar? feliz y tranquilo, y Dios bendecir? su labor pastoral y evang?lica con abundante fruto.

Que Dios les?conceda su paz.

Su hermano en Cristo?

Shan Kuo-hsi

(Traducci?n particular desde el ingl?s)

Texto original en ingl?s

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Publicado por verdenaranja @ 19:24  | Hablan los obispos
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