Lunes, 27 de diciembre de 2010

ZENIT? publica las palabras que dirigi? Benedicto XVI?el mi?rcoles, 8 de Diciembre de 2010, solemnidad de la Inmaculada Concepci?n, al rezar la oraci?n mariana del ?ngelus junto a varios miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy nuestra cita con motivo de la oraci?n del ?ngelus adquiere una luz especial, en el contexto de la solemnidad de la Inmaculada Concepci?n de Mar?a. En la Liturgia de esta fiesta, se proclama el Evangelio de la Anunciaci?n (Lucas?1, 26-38), que presenta precisamente el di?logo entre el ?ngel Gabriel y la Virgen. "?Al?grate!, llena de gracia, el Se?or est? contigo", dice el mensajero de Dios, y de este modo revela la identidad m?s profunda de Mar?a, el "nombre" por as? decir con el que el mismo Dios la conoce: "llena de gracia". Esta expresi?n, que nos resulta tan familiar desde la infancia, pues la pronunciamos cada vez que rezamos el Avemar?a, nos explica el misterio que hoy celebramos. De hecho, Mar?a, desde el momento en que fue concebida por sus padres, fue objeto de una predilecci?n singular por parte de Dios, quien en su designio eterno la escogi? para ser la madre de su Hijo hecho hombre y, por tanto, preservada del pecado original. Por este motivo, el ?ngel se dirige a ella con este nombre, que impl?citamente significa: "llena desde siempre del amor de Dios", de su gracia.

El misterio de la Inmaculada Concepci?n es fuente de luz interior, de esperanza y de consuelo. En medio de las pruebas de la vida, y especialmente de las contradicciones que experimenta el hombre en su interior y a su alrededor, Mar?a, Madre de Cristo, nos dice que la Gracia es m?s grande que el pecado, que la misericordia de Dios es m?s potente que el mal y sabe transformarlo en bien. Por desgracia, cada d?a, nosotros experimentamos el mal, que se manifiesta de muchas maneras en las relaciones y en los acontecimientos, pero que tiene su ra?z en el coraz?n del hombre, un coraz?n herido, enfermo, incapaz de curarse por s? solo. La Sagrada Escritura nos revela que en el origen de todo mal se encuentra la desobediencia a la voluntad de Dios, y que la muerte ha dominado porque la libertad humana ha cedido a la tentaci?n del Maligno. Pero Dios no desfallece en su designio de amor y de vida: a trav?s de un largo y paciente camino de reconciliaci?n, ha preparado la alianza nueva y eterna, sellada con la sangre de su Hijo, que para ofrecerse a s? mismo en expiaci?n "naci? de mujer" (G?latas?4, 4). Esta mujer, la Virgen Mar?a, se benefici? de manera anticipada de la muerte redentora de su Hijo y desde la concepci?n qued? preservada del contagio de la culpa. Por este motivo, con su coraz?n inmaculado, nos dice: confiad en Jes?s, ?l os salva.

Queridos amigos: hoy por la tarde renovar? el tradicional homenaje a la Virgen Inmaculada, ante el monumento a ella dedicado, en la plaza de Espa?a. Con este acto de devoci?n me hago int?rprete del amor de los fieles de Roma y de todo el mundo a la Madre que Cristo nos ha dado. Encomiendo a su intercesi?n las necesidades m?s urgentes de la Iglesia y del mundo. Que ella nos ayude sobre todo a tener fe en Dios, a creer en su Palabra, a rechazar siempre el mal y a escoger el bien.??

[Despu?s de rezar el ?ngelus, el Papa a?adi?:]

En la fiesta de hoy, tengo la alegr?a de saludar a la Academia Pontificia de la Inmaculada. Queridos amigos, invoco sobre cada uno de vosotros la protecci?n maternal de la Virgen Mar?a y encomiendo a su intercesi?n vuestra actividad. Os doy las gracias por vuestro generoso trabajo.

Dirijo un saludo especial tambi?n a la Acci?n Cat?lica Italiana, que hoy, en muchas parroquias renueva su compromiso en la Iglesia. Recordando la gran fiesta vivida junto a los muchachos y j?venes, aqu?, en la Plaza de San Pedro, a finales de octubre, manifiesto a todos los socios mi afecto y mi cercan?a. Les aliento a caminar por el camino de la santidad, llevando la luz del Evangelio a los espacios de la vida cotidiana.

[A continuaci?n, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]?

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, en particular a los profesores y alumnos del Colegio Claret, de Madrid. En este d?a en que la Iglesia celebra la fiesta de la Inmaculada Concepci?n de la Virgen Mar?a, nos dirigimos a la madre del Se?or para que ilumine con su luz este tiempo de vigilante y confiada espera del Salvador, que es el Adviento. Para que, meditando con docilidad la palabra de Dios, sepamos acoger a Cristo en nuestra vida y llevarlo a los dem?s, con el testimonio de nuestra fe y caridad. Feliz fiesta de la Inmaculada.?

[Traducci?n del original italiano realizada por Jes?s Colina
? Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 21:41  | Habla el Papa
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