Domingo, 02 de enero de 2011

Texto del micro radial de monse?or Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, emitido por LT 9 (11 de diciembre de 2010). (AICA)

LA FE Y EL TESTIMONIO

En el camino de Adviento la Iglesia nos presenta la figura de Juan el Bautista como el testigo que anuncia la venida del Se?or. Juan, se?alando a Jes?s, nos dice: ?Este es el Cordero de Dios? (Jn. 1, 29). La fe se apoya en el testimonio de aquel que ha visto. Juan es el ?ltimo profeta enviado por Dios para preparar el camino de su Hijo. Jesucristo se nos presenta de un modo personal como presencia de Dios. Cuando el ap?stol Felipe le dice: ?Se?or, mu?stranos al Padre?, Jes?s le responde, el que me ha visto, ha visto a mi Padre.

?C?mo dices: Mu?stranos al Padre?... Cr?anme: yo estoy en el Padre y el Padre est? en m? (Jn. 14, 8-11). Por ello la fe, para un cristiano, se apoya en este testimonio ?nico y definitivo de Jesucristo que nos revela, con su palabra y sus obras, lo que ha visto y recibido junto a su Padre. La fe en Dios se apoya en la palabra y vida de Jesucristo, que la Iglesia conserva y nos trasmite.

Este es el sentido de la Iglesia: ser en el tiempo y en la historia presencia del mensaje y de la vida de Jesucristo para los hombres. La Iglesia, como el cristiano, que nacen de ese testimonio ?nico de Jesucristo, tiene que ser para el mundo testigo que trasmite esta verdad. El testimonio es un elemento que hace a la credibilidad de la predicaci?n del Evangelio. Esto supone no s?lo un acto de fe en la verdad que se trasmite, sino una coherencia de vida con el contenido de esa fe. Los primeros cristianos dec?an: ?Porque la Vida (que exist?a junto al Padre) se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos y se la anunciamos? (1 Jn. 1, 1-3).

La coherencia de la vida cristiana con la fe recibida, es el mayor testimonio que necesita el Evangelio. Por ello la conversi?n debe ser una actitud permanente en la Iglesia y en la vida de cada cristiano. La solidez de la verdad de la fe, no nos exime de vivir el evangelio de la humildad y la misericordia. La santidad ser? siempre el mayor testimonio de una fe vivida.

El testimonio engendra confianza. Esto se refiere, tambi?n, a nuestras relaciones personales como sociales. Creo que la crisis en Argentina es de confianza. La confianza necesita apoyarse en el testimonio del otro. Hay una suerte de devaluaci?n de la palabra que nos lleva a desconfiar lo que escuchamos. A algunos esto los lleva a encerrarse y no creer, a otros adherirse con cierto voluntarismo a promesas que escuchan. Ambas actitudes debilitan el crecimiento social y pol?tico de una comunidad. Actitud cr?tica sin compromiso ser?a la primera, militancia acr?tica la segunda.

Recuperar la confianza es una urgencia en la vida de la sociedad. Necesitamos discernir sobre el contenido de una propuesta, pero tambi?n apoyarnos en el testimonio y coherencia moral de qui?n la presenta. Decir que nuestra crisis tiene ra?ces morales, es un llamado a recuperar el valor de la palabra, del testimonio y la coherencia en todos los niveles de la sociedad.

Que en este Adviento dediquemos un tiempo a reflexionar sobre el significado del testimonio y la importancia de la coherencia en nuestras relaciones personales, familiares y sociales. Reciban de su Obispo junto a mi afecto y oraciones, mi bendici?n en el Se?or Jes?s.?

Mons. Jos? Mar?a Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz?


Publicado por verdenaranja @ 20:14  | Hablan los obispos
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