Lunes, 03 de enero de 2011

La Delegaci?n Diocesana de Tenerife Justicia y Paz nos remite el siguiente art?culo sobre los regalos de reyes en tiempos de crisis.

En tiempos de crisis se agudiza la creatividad, el ingenio y se valoran m?s los gestos que no se pueden comprar, sobre todo porque ?stos son gratis.

Hoy en d?a uno de los regalos m?s apreciados por todos es el?TIEMPO: regalar un paseo, una carta larga escrita a mano y echada con sobre y sello, un pan o unas galletas hechas a mano en el horno de casa, una invitaci?n: a tomar un caf? sin prisas, a una excursi?n, a tumbarse a ver las estrellas por la noche, a contar un cuento, a dibujar juntos, a mirar el mar....

Otro regalo muy valorado es la sorpresa de RECIBIR UNA?VALORACI?N?positiva sobre actitudes o acciones que se dan por supuesto: agradecer al compa?ero de trabajo su disponibilidad para echarnos una mano cuando lo necesitamos, para cambiar de turno, para cerrar la tienda, para hablar con el jefe... a veces produce una reacci?n inesperada. Probar para creer.

El?BUEN HUMOR?es un regalo estupendo. San Pablo dice algo as? como: sonr?an, sean felices, aunque no sea m?s que para dar ejemplo... (traducci?n libre). Lo cierto es que el buen humor es contagioso, tanto o m?s que la gripe, y sonre?r a quienes encontramos en general provoca respuestas positivas. Desafiar las crisis, los problemas, los baches con sentido del humor es un regalo incluso para quien lo hace.

Frecuentemente se nos olvida el regalo de la?ORACI?N, y en algunos casos no nos queda otro regalo que hacer. Cuando no conseguimos comunicarnod, cuando la distancia es demasiado grande (f?sica o psicol?gica), cuando el problema no tiene remedio, cuando somos tan patosos como para no encontrar otros caminos... ah? est? Dios, para hacerle llegar nuestro amor, nuestra cercan?a invisible. ?l es nuestro c?mplice.

Y luego hay regalos expl?citos, esos que se hacen porque se?ESCUCHA,? porque se est? atento a las necesidades de quienes nos rodean: descubrir que nuestros amigos no salen nunca al cine porque no tienen quien les cuide a los ni?os nos da directamente la pista de que podemos regalar dos horas; descubrir que nuestros vecinos ancianos no reciben nunca visitas nos da la posibilidad de regalar un rato; ?saber que alguien tiene dificultad para socializarse, para hacer amigos, o que acaba de llegar al barrio y se siente perdido, no necesita comentario; saber que hay quien tiene tanto tiempo y cosas que dar y se aburre en su soledad y baja autoestima nos ayuda a encontrar recursos para la comunidad; observar que ciertos ancianos o enfermos se averg?enzan de pedir que se les haga la compra, o que se les limpie la casa, o que algunos extranjeros no quieren decir que est?n pasando un mal momento, o que sienten una nostalgia mortal por su familia, nos pone la respuesta delante... A veces la comunidad cristiana no escucha bastante, y no pone en conexi?n los regalos que pueden intercambiarse.

Y para acabar, est?n los REGALOS QUE SE?COMPRAN: durante todo el a?o... Recuperemos el valor de lo sencillo, no compremos cosas in?tiles (aunque la cosa es subjetiva, mi guitarra o mi bast?n a alguien le parecer? in?til...), COMPREMOS EN LAS TIENDAS DE COMERCIO JUSTO, usemos pocos embalajes y menos bolsas de pl?stico, evitemos el ?usar y tirar?, reciclemos las pilas cuando es posible, reciclemos, reutilicemos, y comamos menos langostinos.Podemos regalar siempre,? cuando no lo hacemos ?ser? que nos faltan ?ideas o que estamos metidos en una sociedad que nos ?come el coco? y valora s?lo ?el dinero?.


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