Lunes, 03 de enero de 2011

Desde la Delegaci?n ?Diocesana de Justicia y Paz de la di?cesis de Tenerife nos remiten el siguiente comentario al mensaje de la Paz 2011de Banedicto XVI, hecho por?? Eduard Ib??ez Pulido- Presidente Comisi?n General Justicia y Paz???????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????

?Comentario al Mensaje de la Paz del Papa del 1? de enero de 2011?

?? El Mensaje de?SS. Benedicto XVI?para la?Jornada Mundial?de la Paz de 2011?tiene como lema?"La libertad religiosa, camino para la paz".

Un a?o m?s, este Mensaje constituye una interesante aportaci?n a la construcci?n de la paz en un mundo cada vez m?s complejo, donde persisten m?ltiples escenarios de violencia, conflicto armado y atentados a los derechos humanos.

El tema elegido este a?o es de una gran actualidad, ya que, como denuncia el mismo Mensaje, en numerosos pa?ses se producen hoy violencias, persecuciones, discriminaciones o intolerancia contra determinados colectivos por raz?n de sus creencias religiosas, entre ellos muy especialmente los cristianos.

El Mensaje denuncia la instrumentalizaci?n que con frecuencia se hace de la religi?n para enmascarar intereses ocultos, causando con ello un enorme da?o a la sociedad y como el fundamentalismo religioso, que pretende imponer una confesi?n religiosa excluyendo al resto, como tambi?n un cierto laicismo que pretende negar con coacci?n la religi?n o apartarla del espacio p?blico y reducirla a la privacidad. Para el Santo Padre, ambos son formas extremas e injustas de rechazo del pluralismo religioso, ya que "absolutizan una visi?n reductiva y parcial de la persona humana".

Por ello, ante este panorama, es necesario, y en esta l?nea va el Mensaje, una nueva y cerrada defensa de la libertad religiosa en todo el mundo.

La libertad religiosa fue precisamente el primer derecho humano fundamental proclamado jur?dicamente. Su g?nesis hay que encontrarla en el contexto de la ruptura de la Cristiandad medieval producida por la Reforma (siglos XVI y XVII) y las subsiguientes "guerras de religi?n" que azotaron Europa (entre cat?licos y protestantes y entre luteranos y calvinistas"). Con la Paz de Westfalia (1648), los soberanos ganaron el derecho a la libertad religiosa para ellos y sus s?bditos, a la vez que toleraban dentro de su territorio el culto de otras confesiones, siempre que se considerase que no pon?an en peligro el culto dominante ni perjudicaban la seguridad.

Fue pues la ruptura de la unidad de la fe cristiana la que gener? la primera reivindicaci?n de la libertad de religi?n, la reclamaci?n de tolerancia y libertad de consciencia y la separaci?n entre Iglesia y Estado, objetivos que se alcanzaron en muchos pa?ses justamente despu?s del final de las "guerras de religi?n".

En el proceso de universalizaci?n de los derechos humanos producido a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, a partir de la Segunda Guerra Mundial, la libertad religiosa fue reconocida como un postulado b?sico del Estado democr?tico y de derecho, generaliz?ndose su reconocimiento en las diferentes constituciones democr?ticas. Se reconoce en el art.18 de la Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos de 1948: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religi?n; este derecho incluye la libertad de cambiar de religi?n o de creencia, as? como la libertad de manifestar su religi?n o su creencia, individual y colectivamente, tanto en p?blico como en privado, por la ense?anza, la pr?ctica, el culto y la observancia.

Posteriormente, este derecho fue reconocido en la Convenci?n Internacional sobre la Eliminaci?n de todas las formas de discriminaci?n racial (1965) y? especialmente en Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol?ticos (1966). En este ?ltimo Tratado se incluye un aspecto importante de este derecho Reconoce la "libertad de los padres y, en su caso, de los tutores legales, para garantizar que los hijos reciban la educaci?n religiosa y moral que est? de acuerdo con sus propias convicciones."?

El art. 16 de la Constituci?n espa?ola proclama como derecho fundamental de m?xima protecci?n, la libertad ideol?gica, religiosa y de culto, articulo que ha sido posteriormente desarrollado por la Ley Org?nica de Libertad Religiosa (1980).

Como se observa en estos textos, la libertad religiosa es concebida como inherente a la dignidad humana, e incluye no s?lo el derecho a profesar cualquier religi?n o creencia (o a no profesar ninguna) y a cambiar de religi?n y, por tanto, a ser respetado por ello, sin sufrir ning?n tipo de sanci?n o discriminaci?n por este hecho, sino tambi?n el derecho a expresar en p?blico y en privado, individual y colectivamente, dichas creencias en la ense?anza, la pr?ctica, el culto o la observancia.

Este dimensi?n de la expresi?n p?blica es un elemento consustancial a la religi?n, ya que no es un algo simplemente individual, sino que, como nos recuerda el Mensaje del Papa, tiene una dimensi?n relacional, como todo hecho humano. Esta dimensi?n de la libertad religiosa es frecuentemente vulnerada o ignorada por determinadas pr?cticas, corrientes de pensamiento o actitudes ciudadanas que se dan en pa?ses occidentales, tambi?n en Espa?a, que excluyen del espacio p?blico los lugares de culto de alguna determinada confesi?n o bien pretenden la desaparici?n de la presencia p?blica de s?mbolos, ritos y espacios religiosos o de la religi?n en general, para lo que exigen su marginaci?n por parte de los poderes e instituciones p?blicas.

Ciertamente, la Iglesia Cat?lica, contrariando el n?cleo del mensaje evang?lico, se resisti? durante mucho tiempo, al reconocimiento de de este derecho fundamental, bas?ndose en el argumento que no exist?a el "derecho al error". Y lleg? incluso a usar la violencia y la intolerancia, por lo cual debe pedirse perd?n. Pero ya el Concilio Vaticano II oficializ? solemnemente el reconocimiento pleno de este derecho, sin posibilidad de vuelta atr?s, mediante la Declaraci?n Dignitatis Humanae (1965), como un derecho fundado en la misma dignidad de la persona:

"Este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacci?n, tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que act?e conforme a ella en privado y en p?blico, s?lo o asociado con otros, dentro de los l?mites debidos. Declara, adem?s, que el derecho a la libertad religiosa est? realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma raz?n natural. Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jur?dico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil".

Desde entonces, la Iglesia no se cansa de reclamar una y otra vez el respeto de este derecho en todo el mundo y en esta l?nea se enmarca este nuevo Mensaje para la Paz 2011, que reitera una vez m?s que no se trata s?lo de defender el derecho a la profesi?n p?blica de la fe cristiana (perseguida o proscrita en muchos lugares) sino la de todas las confesiones religiosas, incluyendo el derecho de aquellas personas que no se adscriben a ninguna tradici?n religiosa o las rechazan.

El Mensaje de Benedicto XVI manifiesta que la Iglesia exige el respeto de este derecho, vulnerado en numerosos pa?ses, no s?lo por su ?ntima conexi?n con la dignidad de la persona humana, ni solo porque su negaci?n conlleva violencia o coacci?n y es, por ello, un obst?culo para la paz, sino tambi?n por la convicci?n que la libertad religiosa favorece que las religiones, cuando son vividas con autenticidad (y no son manipuladas o instrumentalizadas) permiten el desarrollo integral de toda persona, haciendo fructificar sus mejores potencialidades. Pero adem?s, la protecci?n de esta libertad permite que las tradiciones religiosas hagan, como ya hacen, una aportaci?n de primer orden a la creaci?n de principios y valores ?ticos, a la convivencia pac?fica y la cohesi?n y, en definitiva, a la construcci?n de unidad humana y la promoci?n de la paz en el mundo. En este sentido, proclama el Papa que la libertad religiosa puede ser entendida precisamente como un "arma de paz".

?Eduard Ib??ez Pulido- Presidente Comisi?n General Justicia y Paz???????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????


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