S?bado, 08 de enero de 2011

ZENIT? publica el comentario al Evangelio del pr?ximo domingo,?Bautismo del Se?or (Mateo3,13-17),?redactado por monse?or Jes?s Sanz Montes, ofm, arzobispo de Oviedo.?

Evangelio del domingo: Como el ?ltimo, saber vivir desde Otro?

La fiesta de la Epifan?a, es la fiesta de la manifestaci?n de Jes?s ante aquellos sabios de Oriente que siguiendo la estrella vinieron a adorarle. El domingo siguiente a la Epifan?a celebramos la fiesta del Bautismo del Se?or, que es como una segunda manifestaci?n de aquel Ni?o encarnado en nuestra historia, de aquella Palabra acampada en nuestros mutismos. Han pasado casi treinta a?os de escondimiento desapercibido en Nazaret como uno de tantos. El bautismo de Jes?s concluye esa fase del Se?or en la que se asemej? completamente a nosotros.

Jes?s no es un enviado de Dios que acorrala, un mensajero que se ensa?a con los indignos de la luz y de la gracia del Padre, sino alguien que viene a restablecer el latir de los corazones acabados. Y para ello, se pondr? el ?ltimo de la fila como uno de tantos, fingiendo amorosamente una necesidad que no ten?a, abrazando extremosamente un pecado que no le pertenec?a. Era el abrazo a una humanidad concreta, buscadora de una felicidad que no consegu?a encontrar, la humanidad fr?gil y pecadora por la que ?l vino, a la que am? hasta el extremo, por la que dar? su propia vida.

Este Jes?s manifestado as? humildemente, es reconocido en el escenario del Jord?n por Juan el Bautista. Era un escenario doliente de tantos dramas, junto a unas aguas ba?adas por l?grimas de arrepentimiento y deseo de perd?n. All? estaba ?l, el justo, el santo, Dios mismo en ?l manifestado.

As?, sin concesiones ni componendas, un Jes?s que naci? como naci? en Bel?n, que vivi? como vivi? en Nazaret, quiere ahora seguir su itinerario y su misi?n desde la ?nica raz?n de toda su existencia: hacer la voluntad de Dios, vivir desde Otro, sin fraude ni traici?n. No lo que le apetece, lo que se?alan los sondeos al uso, o lo que dictan las conveniencias pol?ticas... sino lo que quiere Dios, lo que el Otro, el Padre, ha dise?ado como designio de amor y de salvaci?n.

Nuestra postura ante tantas cosas debe beber y debe vivir en la que hemos aprendido de Jes?s: dejar que nuestra vida sea vivida desde Otro, realizando el dise?o y el designio de ese Otro, del Padre Dios, para que como Jes?s tambi?n seamos hijos, y amados y predilectos, y para que el Esp?ritu se pose en nosotros y nosotros a nuestra vez podamos re-crear tantas cosas.

No es nuestra obra, sino la del Esp?ritu en nosotros, que pos?ndose en nuestra vida como aquel d?a junto al Jord?n, hace nuevas todas las cosas al hacernos hijos, amados y predilectos de Dios.


Publicado por verdenaranja @ 10:30  | Espiritualidad
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