Martes, 11 de enero de 2011

Art?culo que ha escrito monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de Las Casas, con el t?tulo "Intelectuales contra la Iglesia".

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Un grupo de intelectuales, pol?ticos, l?deres sociales, analistas y comunicadores acaba de publicar un libro que titularon La Iglesia contra M?xico. Dicen que miembros de la jerarqu?a cat?lica estamos contra nuestro pa?s, porque nos oponemos al laicismo, al aborto, a la p?ldora anticonceptiva, al "matrimonio" y a la adopci?n entre personas del mismo sexo. Aducen que obstaculizamos programas de educaci?n sexual en las escuelas, la cartilla para adolescentes que recomienda el cond?n, la pastilla de emergencia o del d?a siguiente, las campa?as masivas de promoci?n del cond?n. Argumentan que pretendemos imponer nuestra moral en las pol?ticas p?blicas y que haya una religi?n de Estado, haciendo que la legislaci?n "se subordine a las llamadas leyes de Dios, que no son otras que las que dicta el Vaticano". Nos achacan encubrimiento de abusos sexuales por parte de cl?rigos. Dicen que por esto y por otras cosas, damos mala imagen y que nuestra Iglesia se ha debilitado ante el pueblo. ?Cu?nta parcialidad, cu?nto manejo de datos, cu?nta interpretaci?n tendenciosa, cu?nta ideolog?a! Es verdad que hay fallas internas, que tratamos de corregir, pero ?por qu? tanto ensa?amiento?

Por lo contrario, el pueblo sencillo nos aprecia, nos valora y nos tiene confianza. Con frecuencia vamos a las comunidades, sobre todo campesinas e ind?genas, y nos reciben con vallas, confeti, collares de flores, vivas, saludos efusivos. Todos nos quieren saludar y nos agasajan con tortillas hechas a mano y un rico caldo de gallina de rancho. Nos comparten generosamente sus sencillas ofrendas y quieren sacarse fotos con nosotros. Yo regreso fortalecido, sobre todo cuando los medios de comunicaci?n se solazan en difundir las fallas clericales, que tampoco se pueden negar, pero que se sobredimensionan. Los pobres y los que sufren siempre acuden con confianza en busca de ayuda. Los migrantes a donde con m?s seguridad se acercan es a nuestra Iglesia. Si estuvi?ramos en contra de M?xico, no habr?a este cari?o tan entra?able hacia nosotros. ?Ser? esto lo que les causa encono?

JUZGAR

Dijo el Papa Benedicto XVI a los obispos de Brasil: "Vuestro deber como obispos, junto con vuestro clero, es contribuir a la purificaci?n de la raz?n y al despertar de las fuerzas morales necesarias para la construcci?n de una sociedad justa y fraterna. Cuando, sin embargo, los derechos fundamentales de la persona o la salvaci?n de las almas lo exigieran, los pastores tienen el grave deber de emitir un juicio moral, tambi?n en cuestiones pol?ticas.

Al formular estos juicios, los pastores deben tener en cuenta el valor absoluto de aquellos preceptos morales negativos que declaran moralmente inaceptable la elecci?n de una determinada acci?n intr?nsecamente mala e incompatible con la dignidad humana; tal elecci?n no puede ser redimida por la bondad de cualquier fin, consecuencia o circunstancia. Por tanto, ser?a totalmente falsa e ilusoria cualquier defensa de los derechos humanos pol?ticos, econ?micos y sociales que no incluyeran la en?rgica defensa del derecho a la vida desde la concepci?n hasta la muerte natural. Al defender la vida, no debemos temer la oposici?n e impopularidad, rechazando cualquier compromiso y ambig?edad que nos conformen con la mentalidad de este mundo. Sin la correcci?n ofrecida por la religi?n, la raz?n puede volverse v?ctima de ambig?edades, como sucede cuando es manipulada por la ideolog?a, o pretende ser aplicada de una manera parcial, sin tener en consideraci?n la dignidad de la persona humana" (28-X-2010).

ACTUAR

No debemos callar cuando se trata de defender el derecho a la vida y otros valores, inspirados en la revelaci?n divina. No pretendemos imponer nuestro punto de vista; s?lo exigimos libertad de presentarlo en la plaza p?blica. No anhelamos una religi?n de Estado, sino que ?ste sea realmente democr?tico y reconozca nuestro derecho a una m?s plena libertad religiosa, no s?lo para ministros cat?licos, sino para todas las confesiones. No basta la libertad de credo y de culto; necesitamos libertad de expresi?n.


Publicado por verdenaranja @ 22:19
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