Domingo, 16 de enero de 2011

Homil?a de monse?or Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas para el 4? domingo de Adviento (19 de diciembre de 2010). (AICA)

VOLVER A DIOS ?????????

En este ?ltimo domingo del adviento ya estamos pr?ximos a celebrar la Navidad. Uno de los ejes de la oraci?n y reflexi?n de este tiempo es la esperanza. La espera y expectativa de los contempor?neos de Jes?s en la llegada del Mes?as, es actualizada por la liturgia del adviento, que nos prepara para el nacimiento del Se?or.

Es un tiempo especial porque vamos cerrando el a?o, quiz? cansados por la intensidad de lo vivido. Las luces navide?as de los pueblos y ciudades empiezan a encenderse, as? como las despedidas festivas. En medio de esta realidad es importante evaluarnos y tratar de salir por un momento de tantas urgencias, para ver si ?aquello que es importante? como nuestros ideales y valores, as? como la familia, la vida, la solidaridad? ocupan un lugar central en nuestro coraz?n. La Navidad, el Dios hecho hombre, el nacimiento marginal de Jes?s en el pesebre, nos permiten comprender ?el lenguaje de Dios? y ubicarnos en aquello que es central, para responder a tantas urgencias que nos agobian.

La Navidad es un tiempo de gracia que nos puede llevar a ?volver a Dios?. No es f?cil porque nos juega en contra el excesivo consumismo de la ?poca. Lamentablemente dicho consumismo usa hasta las fiestas fundamentales como la Navidad y la vac?a de contenido. ?Cu?ntas familias se re?nen, festejan y se olvidan el sentido y el por qu? del festejo? ?Cu?ntos saludos de fin de a?o y deseos de felicidades, que siguen marginando a Jes?s?

Si bien hay mucha religiosidad y nuestra cultura local es especialmente religiosa, con una fuerte ra?z cat?lica, muchos no practican su fe y desconocen b?sicamente sus contenidos. El adviento es un tiempo oportuno para ?volver a Dios?. En las capillas se multiplican los pesebres y las Misas navide?a. La fe necesita ser compartida y requiere nuestro compromiso y b?squeda de comuni?n con otros hermanos que est?n en el mismo camino. El pesebre nos ayuda a convertirnos. Nos permite comprender que no necesitamos mucho para ser amigos de Dios. Ante el pesebre descubrimos la peque?ez, la necesidad de la humildad, la grandeza y la esperanza.

Una de las dificultades para ?volver a Dios? en este inicio del siglo XXI es el creciente subjetivismo de la fe. Cuando nos pasa esto es porque fuimos acomodando la fe a nuestro parecer, afectos y criterios. Es una tendencia fuerte este excesivo subjetivismo que nos lleva a adecuar la propuesta de Jesucristo, el Se?or, a lo que nos parece y nos gusta en el momento, eludiendo aquello que nos ense?a el Evangelio. Si bien es cierto que su propuesta habitualmente es exigente, tenemos la certeza que siempre el camino que ?l nos propone lleva a la verdadera felicidad.

Al finalizar el a?o queremos agradecer por tantas cosas vividas como Di?cesis. El camino de nuestro S?nodo, con la Asamblea que hemos tenido en junio pasado, para evaluar y proyectarnos con la tem?tica sobre juventud, familia y laicos para seguir trabajando en nuestras comunidades con ?las orientaciones pastorales? que hemos actualizado. Lo vivido como espiritualidad de Loreto con la venida del coraz?n de San Roque Gonz?lez que fue un momento de especial gracia de Dios y de compromiso evangelizador. El laicado que va haciendo consistente el trabajo evangelizador en las distintas ?reas pastorales, y sobre todo el incremento vocacional en nuestro Seminario Santo Cura de Ars que es un verdadero signo de esperanza. Este a?o con sus primeros frutos, con las ordenaciones sacerdotales del P. Julio Centuri?n, P. Alonso Freiberger y el P. Gervasio Silva. Tambi?n como en la vida tenemos dolores y sufrimientos, y motivos para pedir perd?n a Dios, y con la gracia del adviento buscar la conversi?n y ?volver a Dios?.

Ya tan pr?ximos a la noche buena y Navidad debemos preguntarnos si queremos realmente ?volver a Dios?. Volver a Dios, implica revisar nuestras vidas, cambiar, arrepentirnos, potenciar nuestros dones y confiar que podemos mejorar. Volver a Dios requiere gestos concretos relacionados a Dios y a nuestros hermanos. Tambi?n expresar nuestra fe en la participaci?n de la Misa de noche buena o de Navidad. En poner un pesebre en nuestros hogares. En hacer la bendici?n de nuestra mesa familiar. ?Rezar? S?, rezar juntos. Seguramente la oraci?n nos permitir? descubrir un nuevo sentido al encuentro familiar y con amigos que realizaremos en esta Navidad. Reencontrarnos m?s profundamente con Jes?s en el pesebre navide?o nos permitir? reencontrarnos en la esperanza.

?Les deseo una Feliz Navidad y hasta el pr?ximo domingo!?

Mons. Juan Rub?n Mart?nez, obispo de Posadas?


Publicado por verdenaranja @ 18:22  | Homil?as
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