Domingo, 16 de enero de 2011

Homil?a de monse?or Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Vidma, para el 4? domingo de Adviento (19 de diciembre de 2010). (AICA)

CELEBRANDO NAVIDAD PARA UN A?O NUEVO EN PAZ??????????

A m?s de 2000 a?os de la primera Navidad, la hist?rica, la real, tras esta misma palabra: NAVIDAD, se encierran las m?s variadas maneras de entender lo que significa Navidad

La Navidad real ha sufrido tal deterioro, que es como una art?stica escultura hecha a?icos. No hay nada m?s que leer los t?tulos de revistas, diarios o ver o escuchar la publicidad de la T.V. o Radio. Para ?festejar en grande? la Navidad hay que comprar y comprar regalos y m?s regalos. Es la navidad del consumo y de la diversi?n, del placer de abundantes manjares rociados con buenos vinos con olvido indiferente de lo que pasa afuera del entorno ?ntimo? Hasta con inventada y pseudo espiritualidad, se ofrecen ??Cuentos de navidad? para amenizar la reuni?n familiar? Esta falsa navidad comenz?, cambiando el Pesebre? por el ?rbol y hoy queda reducida a una palabra-consigna para festejos y diversiones, paseos y turismo y hasta derroche irritante ante la miseria de millones de hermanas y hermanos nuestros? Vayamos a la historia real. Lucas, evangelista, especialista en la historia de la infancia de Jes?s, describe la primera Navidad en estos t?rminos:

?Mientras estaban en Bel?n, a Mar?a le lleg? la hora del nacimiento de su hijo.
Como no encontraron ning?n cuarto donde pasar la noche,
los hospedaron en el lugar de la casa d?nde se cuidan los animales.
Cuando el ni?o naci?, Mar?a lo envolvi? en pa?ales
y lo acost? en un pesebre? Lucas 2, 6-7

Unos pastores, que se encontraban en la cercan?a, al tener la noticia de que su Salvador acababa de nacer, corrieron a Bel?n para ver esto que Dios les anunciaba y Lucas insiste en un hecho conmovedor, impensado, admirable, describiendo la escena navide?a de la primera Noche Buena en Bel?n de Jud?: ?y encontraron a Mar?a y a Jos?

y al ni?o acostado en el pesebre? Lc.2.16

La NAVIDAD que nos regal? el Amor de Dios a nosotros, hombres y mujeres de todos los tiempos y de todos los lugares de esta tierra, es: un ni?o acostado en un pesebre.

Ese Ni?o es Dios hecho hombre, llamado Jes?s, acostado en dura y desnuda madera. Lo que hace Navidad es Jes?s, el Hijo del Padre-Dios, cuya Madre se llama Mar?a. Navidad, entonces, es Jes?s para quienes lo quieran recibir. Jes?s, el Salvador del mundo entero, nace vac?o de cosas? en absoluta pobreza, nace excluido y marginado. Su madre, Mar?a y su padre adoptivo Jos?, tan pobres y marginados que no le pudieron ofrecer m?s que una dura madera en donde reclinarlo. Los primeros visitantes? gente mal vista por la sociedad? y desprovista de lo elemental. Su entrada a nuestra historia entre quienes ven?a a liberar de todo mal, fue, literalmente, desde los m?s pobres y lejos del m?s m?nimo bienestar material. ?Esta extrema situaci?n del nacimiento del Hijo de Dios fue sadismo o un signo del mism?simo? Padre-Dios, indic?ndonos las condiciones para recibir su ?regalo? ?nuestro Salvador- y as? celebrar la aut?ntica Navidad? A la luz de la Fe Cristiana que sabe que Dios es puro AMOR no cabe duda alguna en afirmar que el Papito-Dios nos est? ense?ando cu?l es la Navidad real; cu?les son los preparativos que hemos de emplear, cuidadosamente, si pretendemos celebrar una aut?ntica Navidad y recibir al Salvador.-No cabe duda, que con un coraz?n vac?o de propios intereses y lleno de ganas de servir a los dem?s que nos rodean. Si cada ciudadano argentino, cristiano, en esta Navidad opta por celebrar la Navidad aut?ntica, se ir? encontrando con Jes?s Salvador, en un mayor compromiso social-pol?tico por una justicia en el amor, para combatir ?la persistencia de la pobreza e inequidad?, allanar ?la dificultad para el di?logo? y desterrar ?la violencia y la agresi?n y el desprecio a los inmigrantes? Llagas que se agravan en la sociedad argentina porque esta sociedad no le da lugar a Jes?s Salvador, que se hace presente en los sin techos, sin alimentos, sin medicamentos, sin educaci?n, en los excluidos.? Mt. 25, 31-46. Cuando no hay lugar para Dios-Amor, se enciende el fuego destructor. Cuando se da lugar al ?dios dinero? aparece la injusticia que engendra violencia. Qu? hacer? dar lugar a Jes?s, nacido en Bel?n y reinar?n la justicia y la Paz social. Lc.2, 14.?

Mons. Miguel Esteban Hesayne, obispo em?rito de Vidma

Declaraci?n de Obispos Argentinos 15-12-2010?


Publicado por verdenaranja @ 18:27  | Homil?as
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