Jueves, 20 de enero de 2011

Homil?a de monse?or Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario en la Nochebuena (Catedral de Rosario, 24 de diciembre de 2010). (AICA)

NOCHEBUENA????????????

Queridos hermanos:

Al terminar el tiempo del Adviento, nos envuelve esta noche la espera y el gozo del nacimiento del Redentor. ?Hoy en la ciudad de David les ha nacido un Salvador, que es el Mes?as, el Se?or?. El Evangelio que acabamos de proclamar en esta Misa? de la vigilia de Navidad, nos hace este anuncio esperado. Estas palabras que hacen referencia a la venida del Salvador para el pueblo, se hicieron una realidad en el establo de Bel?n. El Ni?o en el pesebre, junto a Mar?a y a Jos?,? es verdaderamente el Hijo de Dios.

Esta es la Navidad. Dios se hizo hombre para acercarnos a Dios, para que podamos seguirlo e imitarlo. El ni?o acostado en el pesebre, que viene a renovar todas las cosas, es el signo de su bondad y de su amor.

Dios, es tan? grande, que pudo hacerse? peque?o; se hizo ni?o para iniciar con nosotros un camino nuevo de salvaci?n y de amor.

Por eso, tambi?n podemos pensar,? a la luz de este misterio, que en cada ni?o se refleja el resplandor de una vida nueva, un destello de la cercan?a de Dios, que debemos amar; inclusive desde el seno materno (cfr. Benedicto XVI, 24.XII.2005).??

Mientras que el hombre, para sobresalir quiere tener m?s y hace de su vida una carrera por el poder; Dios en cambio, se abaj? a nuestra condici?n, dej? de lado? su grandeza? y para que podamos encontrarlo y seguirlo naci? en un humilde establo. De este modo, su amor toca nuestro coraz?n, y su luz, que brilla en medio de las tinieblas, ilumina tambi?n nuestra vida.??????

Nos dice la primera lectura de? esta noche, tomada del profeta Isa?as, que: ?El pueblo que caminaba en las tinieblas vio una gran luz? (Is 9,1). Tambi?n nosotros percibimos que ?al venir a este mundo ilumina a todo hombre? (Juan 1, 9); y por eso movidos por la celebraci?n de la Nochebuena, nos sentimos atra?dos por el resplandor de su nacimiento, que esperamos con fe y celebramos en esta fiesta.????

La luz de Jes?s, que se renueva en cada Nochebuena y Navidad se fue haciendo m?s intensa y brillante; y se irradi? por el mundo. Esta luz, que es Cristo, el Emmanuel, es la ?nica? que nos permite ver en medio nuestro al Dios con nosotros. Esta luz explica? el origen de nuestro ser; ilumina el camino de nuestra? vida cristiana, y al final de nuestra existencia, nos descubre el resplandor infinito de Dios.

Hablando de los pastores, nos dice el Evangelio de la Misa, que: ?De pronto, se les apareci? el ?ngel del Se?or y la gloria del Se?or los envolvi? con su luz?. La luz que brilla en las tinieblas,? nos trae la visita del Sol naciente, para iluminar a los que est?n en la oscuridad y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz (Lc, 1, 78-79). Luz divina que hace que lo m?s sencillo sea lo verdadero, y lo verdadero sea lo m?s sencillo (cfr. Benedicto XVI, Luz del mundo, n ? 17).

La luz de Jes?s, que esta noche nace en Bel?n, y que solo los pastores fueron los primeros en ver, nos permite contemplar desde la fe lo m?s verdadero y? aut?ntico de nuestra propia vida, y lo que de verdad le da su profundo sentido? (ib?dem).

Esta luz de Cristo es la misma que aparece reluciente en su transfiguraci?n, como nos dice? San Mateo, que hizo que su rostro resplandeciera como el sol y sus vestidos se volvieran blancos como la luz? (17,2).

Su luz tambi?n nos hace ver la verdad, en contraste con la oscuridad del ego?smo y de la mentira. Por eso Jes?s ser? llamado ?consejero maravilloso?, porque es quien nos hace ver el camino mejor,? y nos aconseja en el sendero de la vida.

En este sentido, la luz que brota de la ense?anza de Jesucristo nos ilumina para ver, y? formar nuestras? conciencias en los valores morales,?? que cuando se olvidan, o no se respetan ponen en peligro al hombre mismo y a la? sociedad, en medio del viento en contra de un marco? cultural que no nos ayuda, ya que est? signado por el relativismo, y donde el hombre? tiende a? creer que lo que? piensa y le agrada es lo mejor.

Por ello, queremos ser iluminados por la luz del ni?o de Bel?n. Esta luz que nos muestra la verdad; y nos da la valent?a tambi?n para vivirla; y de ser? en consecuencia libres con respecto a muchos ofrecimientos diarios que se muestran tentadores,? tanto en la vida personal, familiar? o social.

De este? modo, tambi?n en esta Noche santa? pedimos por todos nosotros con una oraci?n sincera. Que tengamos la libertad de los hijos de Dios, que consiste en seguir sin claudicar el camino de la verdad,? iluminado por su venida;? el camino mejor, que es el del amor (1Co,13,13), sobre el cual seremos juzgados al? final de nuestra vida.

Que esta luz de la Nochebuena se manifieste en reconocer la dignidad de cada persona, creada por Dios, que Jes?s vino a salvar, sin ninguna clase de discriminaci?n, sobre todo particularmente frente a la vida. La violaci?n sistem?tica de este? respeto a la vida y a su dignidad, produce una especie de ofuscaci?n cada vez mayor, y una progresiva oscuridad para percibir la presencia salvadora de Dios en cada persona, inclusive desde el seno materno (cfr. Ev. Vitae, n ? 21).

Queridos hermanos: el? misterio de la Navidad es celebrar el resplandor? que viene de este Ni?o; y se difunde como una luz brillante para todos.? Que? este resplandor interior nos ilumine a cada uno de nosotros, y se? encienda en nuestro coraz?n? la bondad de Dios; y? todos vivamos? el amor.?

As? como en el pesebre, la imagen de Nuestra Sant?sima Madre nos atrae de un modo especial; y? nuestra mirada y atenci?n se fijan en Ella, y? la buscamos espont?neamente, y no podemos mirar al ni?o Jes?s, sin dirigirnos enseguida a Mar?a; esta Nochebuena miremos a Mar?a y pid?mosle que sea Ella?? quien nos haga vivir la alegr?a y el gozo del nacimiento del Redentor.?

Mons. Jos? Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario
Nochebuena 2010?


Publicado por verdenaranja @ 22:31  | Homil?as
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