Domingo, 23 de enero de 2011

ZENIT? nos ofrece la intervenci?n del Papa Benedicto XVI el? domingo 26 de diciembre de 2010, fiesta de la Sagrada Familia, al introducir el rezo del ?ngelus con los peregrinos de todo el mundo presentes en la Plaza de San Pedro.

Queridos hermanos y hermanas,

El Evangelio seg?n san Lucas narra que los pastores de Bel?n, tras haber recibido del ?ngel el anuncio del nacimiento del Mes?as, ?fueron r?pidamente y encontraron a Mar?a, a Jos?, y al reci?n nacido acostado en el pesebre" (2,16). Ante los primeros testigos oculares del nacimiento de Jes?s se present?, por tanto, la escena de una familia: madre, padre e hijo reci?n nacido. Por esto la Liturgia nos hace celebrar, en el primer domingo despu?s de Navidad, la fiesta de la santa Familia. Este a?o, esta cae precisamente el d?a despu?s de Navidad, y, prevaleciendo sobre la de san Esteban, nos invita a contemplar este ?icono? en el que el peque?o Jes?s aparece en el centro del afecto y de la solicitud de sus padres. En la pobre gruta de Bel?n ? escriben los Padres de la Iglesia ? resplandece una luz viv?sima, reflejo del misterio profundo que envuelve a ese Ni?o, y que Mar?a y Jos? guardan en sus corazones y dejan transparentar en sus miradas, en los gestos, sobre todo en sus silencios. Ellos, de hecho, conservan en lo m?s ?ntimo las palabras del anuncio del ?ngel a Mar?a: ?Aquel que nacer? ser? llamado Hijo de Dios" (Lc 1,35).

?Y sin embargo, el nacimiento de cada ni?o lleva consigo algo de este misterio! Lo saben bien los padres, que lo reciben como un don y que, a menudo, hablan as? de ?l. A todos nos ha pasado o?r decir a un pap? y a una mam?: ??Este ni?o es un regalo, un milagro!". En efecto, los seres humanos viven la procreaci?n no como un mero acto reproductivo, sino que perciben su riqueza, intuyen que cada criatura humana que se asoma a la tierra es el ?signo? por excelencia del Creador y Padre que est? en los cielos. ?Qu? importante es, entonces, que cada ni?o, al venir al mundo, sea acogido por el calor de una familia! No importan las comodidades exteriores: Jes?s naci? en un establo y como primera cuna tuvo un pesebre, pero el amor de Mar?a y de Jos? le hizo sentir la ternura y la belleza de ser amado. De esto necesitan los ni?os: del amor del padre y de la madre. Esto es lo que les da seguridad y lo que, al crecer, permite el descubrimiento del sentido de la vida. La santa Familia de Nazaret atraves? muchas pruebas, como esa ? recordada en el Evangelio seg?n san Mateo ? de la ?matanza de los inocentes?, que oblig? a Jos? y Mar?a a emigrar a Egipto (cfr 2,13-23). Pero, confiando en la divina Providencia, encontraron su estabilidad y aseguraron a Jes?s una infancia serena y una educaci?n s?lida.

Queridos amigos, la santa Familia es ciertamente singular e irrepetible, pero al mismo tiempo es ?modelo de vida? para toda familia, porque Jes?s, verdadero hombre, quiso nacer en una familia humana, y haciendo as? la bendijo y consagr?. Confiemos por tanto a la Virgen y a san Jos? a todas las familias, para que no se desanimen frente a las pruebas y a las dificultades, sino que cultiven siempre el amor conyugal y se dediquen con confianza al servicio de la vida y de la educaci?n.

[Despu?s del ?ngelus dijo]

En este tiempo de la Santa Navidad, el deseo y la invocaci?n de la paz se han hecho a?n m?s intensos. Pero nuestro mundo sigue estando marcado por la violencia, especialmente contra los disc?pulos de Cristo. He sabido con gran tristeza del atentado en una iglesia cat?lica de Filipinas, mientras se celebraban los ritos del d?a de Navidad, como tambi?n del ataque a iglesias cristianas en Nigeria. La tierra se ha manchado una vez m?s de sangre en otras partes del mundo como en Paquist?n. Deseo expresar mis sentidas condolencias por las v?ctimas de estas absurdas violencias, y repito una vez m?s el llamamiento a abandonar el camino del odio para encontrar soluciones pac?ficas de los conflictos y dar a las queridas poblaciones seguridad y serenidad. En este d?a en el que celebramos la Santa Familia, que vivi? la dram?tica experiencia de tener que huir a Egipto por la furia homicida de Herodes, recordemos tambi?n a todos aquellos ? en particular a las familias ? que son obligados a abandonar sus propias casas a causa de la guerra, de la violencia y de la intolerancia. Os invito, por tanto, a uniros a mi en la oraci?n para pedir con fuerza al Se?or que toque el coraz?n de los hombres y traiga esperanza, reconciliaci?n y paz.

[En espa?ol dijo]

Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa?ola que participan en esta oraci?n mariana. En la fiesta de la Sagrada Familia, contemplamos el misterio del Hijo de Dios que vino al mundo rodeado del afecto de Mar?a y de Jos?. Invito a las familias cristianas a mirar con confianza el hogar de Nazaret, cuyo ejemplo de vida y comuni?n nos alienta a afrontar las preocupaciones y necesidades dom?sticas con profundo amor y rec?proca comprensi?n. A vosotros y a vuestras familias os reitero mi cordial felicitaci?n en estas fiestas de Navidad. Que Dios os bendiga siempre.

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez
?Libreria Editrice Vaticana]


Publicado por verdenaranja @ 20:40  | Habla el Papa
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