Mi?rcoles, 26 de enero de 2011

Carta a Mi querido Te?filo del Padre Antonio Mar?a Hern?ndez del Hogar Santa Rita del Puerto de la Cruz, publicado en la revista "Como las Abejas", n?mero 53,?Noviembre-Diciembre?de 2010.

CARTA A MI QUERIDO TE?FILO 29?

Mi buen Te?filo, mi siempre estimado amigo. iQu? dif?cil me lo has puesto con esta carta! Lo curioso es que has llegado a estos a?os ya jubilado y cargado de a?os, pues, te toc? sufrir de ni?o las consecuencias de aquella horrorosa guerra entre espa?oles y luego la segunda guerra mundial, en la que no entr? Espa?a; pero que
las consecuencias s? llegaron hasta aqu?. Te ha tocado vivir a?os muy duros: el trabajo con patr?n a qui?n siempre odiaste, desde tus once a?os, los maltratos a tu mujer, la separaci?n de tu mujer y el tener que presenciar a tu mujer con otro hombre, el c?ncer, la quimioterapia; pero, a pesar de todo, has aguantado, sea como sea, hasta jubilarte y en esta etapa ?ltima de tu vida ahora est?s locamente desesperado y con ansias de poner fin a tu vida por la v?a r?pida. La verdad que no lo entiendo. No s? cu?ntos m?s a?os te tocar?n vivir, sin ilusi?n, sin ninguna expectativa, sin sue?os positivos, sin ninguna motivaci?n por la que seguir luchando.

iQu? puedo yo decirte! iQu? puedo yo aconsejarte! Yo no soy Dios, ni soy el due?o de la fe para poder suministr?rtela, ni puedo imponerte una creencia, ni transferirte mis vivencias. V?lgante solamente las palabras de un amigo, que siempre lo ha sido, en todos los momentos de tu vida y sabes muy bien que conozco bastante
los entresijos de tu vida. Somos ?viejos amigos?, como ciertamente dices t?. iQuiz? cuando llegue esta carta a tu casa ya t? no existas. No lo s?. He intentado llamarte a tu m?vil y a tu tel?fono fijo y nadie me contesta. As? que estoy escribiendo esta carta, quiz? dirigida a la eternidad si ya est?s en ella, ni tampoco puedo convencerte de nada; pero si realmente llega a tus manos esta carta, quiero que al menos me escuches, sin juzgarme, sin prejuicios preconcebidos, ni poni?ndote a la defensiva para que nadie te convenza del error en el que est?s metido. No te obligo ni puedo hacerla, a que creas en mi postura. Piensa s?lo que es un amigo sincero el que te habla y en honor a esa ?vieja amistad?, sigue un poco el ?hilo? de estas palabras salidas del coraz?n. Aunque te lo diga con toda la verdad y yo creo en la sinceridad de tus palabras, es casi imposible que tengas una desesperaci?n tan larga que haya empezado desde el d?a en que naciste y que te haya acompa?ado a lo largo de toda tu vida. Pienso que lo m?s hermoso que ha ocurrido en tu vida es el haber nacido. Yo conoc? a tu madre que march? de este mundo cuando t? eras muy joven; pero era una mujer muy religiosa y no me cave en la cabeza que no te haya ense?ado a rezar. Te educaste durante unos a?os en un colegio religioso, hiciste la "Primera Comuni?n?, luego ya te abandonaste y no llegaste a confirmarte ...

He reflexionado mucho sobre tu escrito y est? todo ?l cargado de pesimismo, de negatividad, de amargura, de tristeza. iCu?nto dar?a para que tu vida cambie de rumbo! iCu?nto dar?a por verte pasar la ?ltima etapa de tu vida, con m?s esperanza, con mayor ilusi?n!; pero Dios te cre? libre y las vivencias, aunque puedan contagiar en sentido positivo o negativo, son intransferibles. T? siempre has sido un luchador y has remado fuerte en mares enfurecidos. Te has cargado de a?os y de experiencia. Dices que "est?s harto, que ya no puedes m?s y no aguantas m?s?: Creo que siempre se puede aguantar un poco m?s.

Mi buen Te?filo, ?por qu? no te vas a un lugar solitario o al monte y all?, solo con tu conciencia, examinas un poco tu vida y profundizas desde tu ni?ez, juventud y vida de adulto, los ratos bonitos de tu vida? Es imposible que hayas llegado a esta edad, con s?lo una cadena ininterrumpida de fracasos, desenga?os, desgracias, frustraciones. Me parece casi imposible que en tantos a?os no hayas tenido a nadie que te haya querido, a nadie que te haya valorado, a nadie que te haya amado, nadie, ni nada que te haya hecho pasar ratos bonitos. Has sido un agraciado en tu salud, y ya, con m?s de sesenta a?os conservas tu mente l?cida, no te falta la comida y tienes un lugar donde dormir. Ahora ya est?s jubilado, y esto significa una etapa de alegr?a y de paz. Quiz?, a lo largo de tu vida, has pensado mucho en ti mismo y en tus problemas.

Tampoco te vaya decir que otros est?n, peor que t?, aunque sea cierto, porque ?mal de muchos es consuelo de tontos?, y ?un mal no justifica otro mal?. Quiz? t? y yo estamos hablando en idiomas distintos, y por eso es dif?cil entendernos. Yo, personalmente, no pienso ni en la vejez, ni en la jubilaci?n. Por amor a Dios, o
por amor propio, o amor a los dem?s, ya que Dios ha decidido prolongarme un poco m?s la vida, quiero gastarla hasta que una enfermedad o la muerte ponga punto y final a mi vida en la Tierra. Tambi?n pienso que la vida no se termina con la muerte y que todo comienza, cuando tanta gente dice que se acab? todo. Es horroroso pensar que despu?s de tanto sufrir, tanto luchar, no haya nada en otro lugar en donde se premie el bien y se haga justicia ante tanta injusticia, como hay en este planeta.

Me cuentas que en una discusi?n te sali? el ?machismo? y le destrozaste la mand?bula a tu mujer. Hoy se dir?a ?violencia de g?nero?, tan de moda. Es l?gico que tu mujer haya dicho ?basta? y haya rehecho su vida con alguien que le trate mejor y la ame m?s. Sin embargo, no pienso, que sea un castigo de Dios, ni ?cosa del destino?. No obstante, se te ha escapado algo positivo. Me cuentas que el haber conocido a tu mujer era ?lo ?nico bueno que jam?s hab?a pasado en tu vida?. Por qu?, pues, no recuerdas estos tiempos bonitos en que el amor era lo que confortaba tu coraz?n y que nunca podr?s desprenderte de ?l. Hay cosas que ya no pueden recomponerse, como tu amistad con tu mujer; pero fuiste muy feliz con ella durante unos cuantos a?os y eso es positivo. De tu vida de casado tambi?n te nacieron dos hijos: chico y chica y ya ellos te han dado cinco nietos. Tambi?n esto es algo positivo, creo yo.

Cierto que cuando te digo que tengas fe, que se lo pidas a Dios, suena a palabras sin contenido, pues, t? te declaras abiertamente ateo y nada te dice Dios. Ni te ilusiona el Cielo, ni tienes miedo al Infierno. Sencillamente pasas de todo. No obstante, conc?deme el favor de creer que te lo digo por convencimiento. Dios existe, mi buen amigo Te?filo, y si existe es bueno y te quiere. Te quiere como jam?s pomas imaginarte, no porque t? seas bueno o malo, sino porque ?l es bueno, y no me quiere a m? m?s que a ti, ni menos. ?l es mi padre y tu padre.

P?dele en serio, aunque te parezca que hablas al aire, que te d? fe. Repite una, otra y otra vez: ?Se?or Dios, yo quiero creer, yo quiero creer, ay?dame d?ndome la fe de la que tanto me habla el Padre Antonio?. Pasa p?gina. No le des m?s vueltas al ?hecho de tu desesperaci?n?, g?nate a tus nietos. Ahora tienes tiempo. Ven a Santa Rita, voluntariamente y haz feliz a alg?n anciano, de esos que est?n en peores condiciones que t?, sin familia, sin nadie que los visite, darle un paseo a alguno que, est? en silla de ruedas, si?ntate al lado simplemente o juega una partida al domin? o a la baraja. Haz algo, si?ntete ?til. Toma en tus manos las riendas de tu vida. no mires hacia atr?s. Gasta bien los d?as que te quedan en este planeta. Comienza una nueva vida. Todav?a tienes tiempo de ?tener expectativas, objetivos y algo que hacer?.

T? tienes un gran coraz?n. Cuando me dices que aceptas que tu mujer est? con otro, porque te lo mereces y que no quieres molestarla, sino que viva su nueva vida tranquila, para demostrar que realmente la quer?as y que la sigues queriendo, indica un gesto de un coraz?n bondadoso y lleno de nobleza. Nunca es tarde para empezar. T? eres una buena persona, jam?s he o?do hablar mal de ti, excepto esa historia puntual que has tenido con la que fue tu mujer. Y no lo recuerdes m?s. Cambia ese semblante. Todav?a puedes hacer mucho bien. A tu historia le faltan a?n muchos cap?tulos. Escribe nuevas p?ginas; sonr?e, crea a tu alrededor un ambiente de esperanza. No te sientas derrotado. Que nadie note que t? te derrumbas, que te vienes abajo. Si tienes mil razones para la desesperaci?n, busca diez mil motivaciones para alzarte sobre tus cenizas: que nadie tenga l?stima de ti. Conserva tu amor propio. A?n puedes superarte si t? quieres, porque si "t? no quieres, no hay santo que te ayude?. Lo m?s hermoso y m?s delicado que ese Dios, en quien, t? no crees, nos ha dejado, es la libertad. Dios no te pone la pistola en el pecho para que t? le quieras.

En alguna etapa de tu vida, t? has cre?do, aunque haga ya muchos a?os, aviva esa etapa. Ponle coraje a la vida. Sigue adelante, aunque aparentemente parezcas acabado. Para tu orgullo personal, no le des el gusto a los que quieran verte triste, cabizbajo, deprimido, aplastado y hasta muerto. T? siempre has cre?do en mi amistad y no s?lo te digo que "Dios es el amigo que nunca falla?, tienes que creer en mi amistad y esta carta no te la escribo porque soy sacerdote y porque "tengo que hablar as??. Lo que te escribo es porque lo siento, por convencimiento y porque yo, que tambi?n soy un hombre de carne y hueso como t?, tambi?n he tenido etapas muy dif?ciles en mi vida y entiendo ahora que mi vida sin Dios, no tiene sentido.

Sabes que hace poco me operaron de un "c?ncer?. De momento va todo bien; pero estuve a punto de escribir el ?ltimo cap?tulo de mi vida personal. Fueron cinco meses ingresado en el Hospital General: noches largas, sin poder pegar ojo, limitado, dependiente, sin saber en qu? terminaba todo. Muchas veces me cayeron
las l?grimas de impotencia y a?n ahora, no estoy bien al cien por cien. En tantas horas sin hacer nada, sino atado a unos sueros, lo que no se me prohib?a era pensar, rezar.

Mi madre dec?a: "Que en el mar se aprende a rezar?, y yo a?adir?a por experiencia propia que, "en el Hospital se aprende a rezar?. Cada d?a me dec?an de alguien que se hab?a muerto. iQu? misterio es la salud y la vida! El doctor Gaitano que me oper?, me dijo un d?a: "le vaya ense?ar la fotograf?a de alguno de mis hijos? y sin m?s, me ense?? un "?lbum curioso y muy valioso? para ?l, en el que estaban las fotograf?as de algunos, a los que ?l con sus maravillosas manos hab?a salvado en operaciones muy complicadas. "Estos son mis hijos?. Lo dec?a con mucho amor. Yo estoy casado, me dec?a, y no hemos tenido hijos y Dios ha querido regalarme todos estos hijos. Ahora en ese bendito ?lbum, uno de sus hijos es el "Padre Antonio Mar?a?, qu? bonito es contar todo esto y estar vivo para contarlo. Dios ha decidido que siga vivo. Por lo visto a?n me tiene reservado alg?n cap?tulo por realizar. Ahora vivo con mayor intensidad y me olvido de todo lo que he hecho y no pierdo el tiempo para rememorar las obras realizadas, sino que, sigo luchando, hasta el d?a que Dios quiera parar mi vida. Hasta ese d?a estar?, si Dios quiere, con "las botas puestas?.

Por eso mi amigo Te?filo, no te acobardes, no te sientas abatido. Mira hacia delante, llena p?ginas de amor y de alegr?a. Utiliza tu vida. G?stala bien y con buen talante, que tus hijos, tus nietos, tus amigos y yo mismo nos sintamos orgullosos de haberte conocido un d?a y entonces te dar?s cuenta de que ha valido la pena de que un d?a, tu madre te haya tra?do al mundo. Que te convenzas de una vez por todas que t? no has venido a este mundo por pura casualidad o porque as? ha sido tu destino. Dios te quiere amigo m?o, Dios te quiere. Esta es la gran verdad que un amigo te afirma.

Ponte de pie, lev?ntate, camina, echa adelante que, como dice el poeta: "se hace camino al andar?, y t? no eres qui?n para cerrar el libro de tu vida. Todav?a quedan muchas p?ginas por llenar y que, de momento, son in?ditas.

No s? si me he enrollado demasiado queriendo explicar, lo inexplicable y lo hago precisamente en honor a nuestra amistad, nunca vieja, siempre nueva y es mi deseo seguir en la brega y un d?a poder encontrarnos en ese Cielo, en el que t? no crees en este momento; pero que existe, independientemente de que t? creas o no en ?l. F?ate alguna vez de este amigo tuyo, que te habla desinteresadamente y que tambi?n ha tenido momentos muy dif?ciles y oscuros en su vida.

Seguiremos m?s adelante esta conversaci?n. Los dos nos vamos poniendo viejos y no podemos desperdiciar ning?n cartucho. ?Okey?

Antonio Mar?a Hern?ndez Hern?ndez


Publicado por verdenaranja @ 17:21  | Cartas a Te?filo
 | Enviar